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Sociedad

HERALDO ABIERTO

“¡Mamá, aquí no, que hay ‘pupa’!”

Los padres del distrito Universidad ni se acercan a los jardines infantiles del parque Taifa de Saraqusta en Zaragoza porque la tierra que tapiza las zonas de juegos se ha convertido en su peor enemigo.

“¡Mamá, aquí no, que hay ‘pupa’!”
“¡Mamá, aquí no, que hay ‘pupa’!”
JUAN CARLOS ARCOS

Los niños lo tienen claro. No quieren ni acercarse a dos de los jardines de juegos instalados en el parque Taifa de Saraqusta, en el distrito Universidad de la capital aragonesa. Los padres apoyan su decisión, convencidos de que la remodelación de las zonas infantiles llevada a cabo por el Ayuntamiento de Zaragoza el año pasado no fue acertada.

Tanto mayores como pequeños se quejan de los problemas que les causan los dos palmos de tierra con la que se han cubierto los suelos de las zonas de columpios de este parque público. “No estamos en contra de la arena”, explica Beatriz Álvarez Mateo, madre de dos pequeños y vecina de la zona. “El problema es su uso como suelo del parque ya que provoca problemas dermatológicos en los pies de los niños y de los adultos: rozaduras, irritación e infecciones”, añade. “Además, los papás con dos o más niños no pueden acceder a la zona de juegos con las sillas de bebé porque se quedan atrapadas en la arena”. María del Mar Pérez, otra de las madres que solía frecuentar el parque, explica que su hija ya no quiere ni acercarse. “Desde que cambiaron el firme del parque, siempre que pasamos cerca dice que aquí hay ‘pupa”, asegura. Destaca que los problemas no solo afectan a los niños, ya que ella tuvo que ser intervenida el pasado mes de noviembre para sacarle cristales de arena de los pies.

Excrementos y colillas

 

Los activos padres que viven en esta zona de la ciudad aseguran que la junta de distrito ha remitido su solicitud al Consistorio, donde conocen su demanda por las reiteradas denuncias presentadas. “Pero desde el Ayuntamiento se insiste en que la arena es un material válido como amortiguador”, explica Beatriz Álvarez. “Nosotros no nos negamos a que haya arena en los parques porque a los niños les encanta jugar con ella”, dice. Por eso, su propuesta es sustituir el firme de tierra que rodea la zona de juegos por un material blando como el que se coloca en otras zonas de la ciudad y habilitar un pequeño espacio vallado con arena para los niños pequeños.

“La zona de juegos está alejada del paso de los coches por lo que no es necesario vallarla. Los niños disfrutarían con una pequeña zona con arena que sería más fácil mantener en condiciones”, subraya esta madre, que añade a su preocupación el mal estado de los alrededores de los columpios ya que no es muy complicado encontrar excrementos de animales, cristales o colillas. “Nos da miedo que los niños se quiten los zapatos”.

Sin posibilidad de socializarse

Los vecinos de las comunidades que rodean este parque lamentan la pérdida de la zona de juegos y explican que ahora prácticamente ningún niño la frecuenta. “Nos quedamos en las zonas de juegos del interior de las urbanizaciones o debemos emigrar a otros parques infantiles más alejados”, subraya una de las madres. “De esta forma se pierde un espacio de socialización para los pequeños que ya no juegan los unos con los otros como lo hacían antes”, asegura.

El jardín Taifa de Saraqusta se ha convertido en el parque infantil más denunciado de España dentro de la campaña Save de Children que da voz a los niños para que expresen sus problemas. Los padres, que ya han recogido alrededor de 400 firmas para que modifiquen el suelo de la zona de juegos, se preguntan ¿para qué sirve un parque si los niños no lo usan?

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