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Sociedad

HISTORIA

La lucha de Aragón por sus Fueros

Miles de zaragozanos fueron espectadores ayer de la recreación de la Batalla de Zaragoza, con la que la Corona de Aragón recuperó sus privilegios durante un tiempo. La lucha fue en el mismo lugar que hace 300 años: en los Montes de Torrero.

El terreno y el atrezo convirtieron el monte en un campo de batalla. Esta imagen refleja el fin de la lucha.
La lucha de Aragón por sus Fueros
OLIVER DUCH

Cuarenta y cinco mil almas se enfrentaron hace 300 años en los Montes de Torrero en una batalla sin cuartel. Luchaban las tropas borbónicas de Felipe V contra el otro pretendiente al trono español, el archiduque Carlos de Austria. Ayer, 300 figurantes revivieron la batalla en la que los vencedores lograron la restitución provisional de los Fueros de Aragón que Felipe V había derogado tres años antes.

Miles de zaragozanos se desplazaron hasta uno de los montes donde se libró la pelea original y que hoy forma parte del paisaje de Puerto Venecia. Como siempre, las armas, la riqueza de los trajes y los caballos fueron el principal reclamo para todos los asistentes. "A mí me gusta cuando luchan con los caballos, porque nunca se caen", aseguraba Diego Forniés, de 7 años, que no perdió detalle de la lucha.

Eso sí, en esta ocasión tampoco faltaron anécdotas, como la protagonizada por un jinete caracterizado de soldado lusitano, que a pesar de los intentos no pudo defender a los suyos, porque el caballo se negó a dejarse montar en varias ocasiones.

Además, algunos ciclistas y corredores quedaron sorprendidos por la recreación y estuvieron a punto de atravesar el campo de batalla, ajenos a lo que se estaba escenificando.

Y es que la mañana, soleada pero muy ventosa, fue testigo de la revisión de este capítulo de la historia que muchos consideran como uno de los cruciales para Aragón.

En esta ocasión, acudieron figurantes de países como Reino Unido, Italia, Letonia, Francia y Alemania, además de muchos otros de cuatro Comunidades Autónomas.

De caballos y cañones

Al finalizar la batalla, la satisfacción entre los asistentes de otros países era palpable. Todos comentaron el valor añadido de recrear una batalla en el mismo terreno en el que tuvo lugar, además de sus óptimas condiciones orográficas para maniobrar los cañones o montar a los caballos.

"Algunos de los más satisfechos han sido los compañeros irlandenses que representaban a los Nord Irish Dragons, que han librado una magnífica batalla contra la caballería lusitana", explicó ayer Gonzalo Aguado, vicepresidente de la asociación organizadora, Aetas Rationis.

De hecho, la simulación de la lucha equina fue una de las más aplaudidas por el público. Representando a la caballería lusitana había 30 purasangres traídos desde un lugar en Valencia especializado en adiestramiento de caballos.

Otros de los atractivos, por supuesto, fueron los cañones. En la recreación se utilizaron seis. Los que luchaban del lado de los Austrias eran ingleses, y los que lo hacían por los Borbones, italianos. "Realmente son unos de los elementos que más han llamado la atención", reconoció el vicepresidente de Aetas Rationis.

Por supuesto, entre el público, en una especie de palco de autoridades reservado para la escenificación, esperaban caracterizadas damas, reinas y otros muchos cortesanos, que acudieron ataviados con los trajes de la época.

En esta batalla, conocida como la de Zaragoza o la del Monte de Torrero, un bando estuvo formado por 20.000 soldados de las tropas borbónicas con Felipe V al frente. Los franceses estaban apoyados por tropas de la Corona de Castilla y de Aragón, valones, italianos e irlandeses.

De hecho, otra de las peculiaridades de esta batalla fue el continuo sonar de las gaitas de estos últimos llamando a la lucha. De fondo no faltaron tampoco los tambores que siempre acompañaban a los soldados, marcándoles con su ritmo la velocidad a la que debían avanzar o sus movimientos, siempre bajo las órdenes del oficial al mando.

Frente al ejército de Felipe V estaba el archiduque Carlos de Austria, que desplegó 25.000 soldados, muchos de ellos también castellanos y aragoneses, además de ingleses, alemanes, austriacos, portugueses y holandeses. Entre estos se produjeron el menor número de bajas (2.000), frente a las 8.000 del otro bando.

Próxima conmemoración

La batalla se ha recreado en mayo, pero la fecha en la que se celebró realmente fue el 20 de agosto. Desde la asociación organizadora anunciaron ayer que en esa fecha se hará un acto conmemorativo, aunque de menores dimensiones.

En cualquier caso, Carlos de Austria ganó esta batalla, pero no la guerra. Poco después, los Fueros de Aragón, Valencia, Baleares y Cataluña se derogaron definitivamente.

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