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Sociedad

AUSTRIA

La hija del 'monstruo de Amstetten' concluye su testimonio

El juez vela en todo momento por la protección de su imagen, por lo que el relato de los hechos se ha grabado en vídeo y no se mostrará a la prensa. La vida de las víctimas y los familiares de Elisabeth Fritzl está volviendo paulatinamente a la normalidad.

El testimonio del austríaco Josef Fritzl, acusado de encerrar y violar a su hija Elisabeth durante 24 años, será confrontado esta semana por un juez con las declaraciones de su principal víctima, efectuadas en los últimos días.

Así lo informó este lunes en Viena Gerhard Sedlacek, portavoz de la Fiscalía de Sankt Pölten, tras confirmar que Elisabeth, de 42 años, ha concluido prácticamente la parte principal de su testimonio ante la jueza, que ha sido grabado con cámaras de vídeo.

"El interrogatorio fue adelantado por los jueces y está prácticamente concluido", explicó Sedlacek, quien precisó que sólo pueden surgir "nuevas preguntas" después de que Josef Fritzl, de 73 años y detenido en prisión preventiva en el penitenciario de Sankt Pölten, sea confrontado con el testimonio de su hija.

El portavoz reconoció que esta semana se interrogará al acusado en base a las declaraciones de su principal víctima, pero que todo ello se mantendrá estrictamente cerrado a la prensa y no se prevé dar detalles al respecto. 

Reconoció que hubo una estrategia para "evitar el enorme acoso de la prensa y los fotógrafos". "Habíamos dicho a la prensa que nuestro horizonte para iniciar la declaración de Elisabeth era mediados de julio, pero los jueces adelantaron la fecha", dijo. "Para evitar el enorme acoso de la prensa y los fotógrafos, y en interés de las víctimas, lo mantuvimos en secreto", añadió.

El portavoz precisó que Elisabeth prestó testimonio en presencia de la jueza y su abogado, mientras que el fiscal y el defensor del acusado se encontraban en una sala separada. El objetivo de este procedimiento es evitarle estrés a la víctima, que no comparecerá en persona en el juicio.

"La cinta de vídeo (con el testimonio de Elisabeth) podrá ser mostrada en la vista, pero parto de la base de que será en momentos en que el proceso no estará abierto a la prensa", explicó Sedlacek.

Reveló que el rostro de Elisabeth es visible en la cinta, y como hasta el momento las autoridades austríacas han logrado que no se publicase una sola foto suya, se espera que continuarán con estas medidas para proteger la privacidad de las víctimas del peor caso de abuso e incesto que se conoce en Austria.

En un sótano de su casa en la localidad austríaca de Amstetten, a 130 kilómetros de Viena, Josef Fritzl tuvo siete hijos con Elisabeth, de los cuales uno murió, a tres los subió a la casa familiar para educarlos como sus propios nietos y otros tres permanecieron toda su vida bajo tierra, hasta ser liberados a finales de abril pasado.

Según los médicos y psicólogos que les atienden, la vida de las víctimas y los familiares de Fritzl está volviendo paulatinamente a la normalidad, aunque siguen viviendo en el complejo de la clínica de Amstetten bajo estrictas medidas de seguridad y protegidos de la opinión pública.

Sedlacek aseguró a Efe que, hasta ahora, ninguno de los hijos-nietos de Fritzl ha declarado ante los jueces, y declinó vaticinar cuándo lo harán: "depende de los médicos", dijo. "Contamos con poder terminar el acta de la acusación en septiembre. Entonces el juicio podría tener lugar este año", señaló.

Según informa este lunes el diario "Niederösterreichische Nachrichten", en círculos judiciales se baraja la posibilidad de que Fritzl pueda ser acusado de asesinato del bebé que tuvo con Elisabeth y que aparentemente murió poco después de nacer.

La versión manejada hasta ahora es que el abuelo-padre quemó el cuerpo del pequeño en un horno de calefacción, pero los investigadores han pedido el peritaje de un experto en neonatología para esclarecer si Fritzl tuvo responsabilidad en la muerte del bebé.

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