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Sociedad

COMUNICACIONES

Internet abarata las comunicaciones con nuevas opciones de videollamada y chat

Nueva batalla entre dos de los gigantes de la red mundial. Los contrincantes, Microsoft y Google. El objetivo, los chats. El popular navegador ha decidido potenciar su cuenta de correo electrónico (Gmail) con la incorporación de un chat de vídeo y voz y con una apuesta por la sencillez. Esta iniciativa coincide con la nueva versión del Windows live, con nuevas aplicaciones para su comunicador instantáneo.

Google sigue con su política de evitar las descargas al internauta. No quiere llenar con programas de instalación los ordenadores y prefieren concentrar todas las aplicaciones en la web. De esta manera, con una webcam y un pequeño programa de navegación al que se accede desde el e-mail, el usuario puede realizar videollamadas gratis con sus conocidos.

La compañía estadounidense indicó que el vídeo se ha convertido en una herramienta cada vez más expandida impulsada, en cierta medida, por la crisis. "Las empresas con oficinas en los cinco continentes o en distintas zonas horarias prefieren que exista una colaboración más directa entre sus empleados, pero su prioridad es reducir gastos de viaje", apuntó Google. El gigante de la red pretende convertir a Gmail "en una plataforma de comunicación". Además, promete que dentro de poco se podrá ver los 'emilios' en móviles 2.0, y está impulsando constantemente el desarrollo de las aplicaciones basadas en el navegador.

Para utilizar el chat de voz y vídeo, es necesario un PC con Windows XP o posterior, o un Mac con procesador Intel y Mac OS X v10.4 o posterior. La aplicación funciona en los navegadores que soporten la versión más reciente de Gmail (Google Chrome, Firefox 2.0 +, Internet Explorer 7.0 y Safari 3.0).

Skype, el más completo

Surgió hace cuatro años y su popularidad ha crecido a la par que sus aplicaciones prácticas. Skype es la gran amenaza internauta para los operadores tradicionales, por muchas razones. La primera, sin duda es el precio, sensiblemente más barato en todos los campos, especialmente en las llamadas a teléfonos fijos internacionales. En segundo lugar, la irrupción de sus tarifas planas. Si a eso se le une la calidad del sonido, la reingeniería continua y la adición (ya veterana) de imágenes en la comunicación entre ordenadores (o desde móviles de última generación) y chat simultáneo a la llamada de voz, el resultado es altamente satisfactorio. Tanto es así, que esta semana se ha sabido que la Unión Europea investiga si las compañías de móviles bloquean Skype.

El uso de un 'headset' -el pinganillo con micro que popularizó Madonna a principios de los 90 y adoptaron después los teleoperadores de todo el mundo- mejora la calidad de la emisión y recepción.

Skype, a diferencia de los servicios de chat descritos anteriormente, sí requiere de la descarga (gratuita) de un programa que alberga su web, www.skype.com, programa que se actualiza periódicamente y sin costo. También permite el desvío de llamadas a fijo o móvil cuando el usuario en cuestión no está 'online'. ¿Problemas? Únicamente dos, si se escucha a los usuarios. Cuando el ancho de banda no es holgado, el uso simultáneo de llamada de voz y vídeo hace que el programa vaya más lento y la comunicación se entrecorte. Y la tarifa plana mundial solo llega a 36 países, punto que la compañía ha prometido mejorar a corto plazo.

Otros programas populares para telefonía desde Internet, basados igualmente en la tecnología de Voz Sobre Protocolo Internet (VoIP por sus siglas en inglés) son Jajah (con 10 millones de usuarios registrados), Gizmo (un proyecto aún más revolucionario que Skype, que se jacta de ir más allá en precios y alcance), la alemana VoipStunt o el programa francés QuteCom, antiguo Open Wengo. Todas ellas exigen igualmente la descarga de un programa, siempre gratuito, y despliegan ofertas adicionales como chat escrito, envío de archivos multimedia o almacenamiento de datos. Constituyen la punta del iceberg de un presente complicado para los operadores convencionales, obligados a ofrecer más golosinas para evitar el éxodo masivo de sus usuarios al universo internauta.

Pablo Ferrer /Colpisa

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