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Sociedad
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TRAGEDIA EN BARAJAS

"Imagínese como me puedo sentir... he perdido a mi sobrino que venía de Orlando y cumplía 23 años"

El goteo de vehículos funerarios, autocares, ambulancias, coches de policía y taxis con familiares de los fallecidos en el accidente aéreo registrado en el aeropuerto de Barajas, fue incesante durante toda la noche en el acceso Este del recinto ferial de Ifema, donde se encuentran los cadáveres. Un lugar que se ha convertido de nuevo en el centro del dolor.

Desde las 18.30 horas del miércoles, momento en el que el primer furgón funerario accedía a Ifema, la entrada y salida de vehículos, en especial funerarios, ha sido constante, así como la de taxis en los que viajaban familiares de las víctimas con gesto de dolor.

Los familiares también se trasladaron en autocares, algunos de ellos procedentes del Hotel Auditorium de Madrid, donde se encuentran alojados. Entre los vehículos que accedieron al lugar se encontraba un camión de grandes dimensiones, que llegó de madrugada.

 

"Para mí siempre va a ser una estrella, aparte de misionero, ha sido una bella persona", ha comentado Luis, el sobrino de Claudio Ojeda, uno de los pasajeros que perdieron la vida en el accidente aéreo de Barajas, en el que además fallecieron otras 153 personas.

Claudio Ojeda, un misionero canario que desarrollaba su labor en Camerún, regresaba a su tierra para pasar un mes de vacaciones después de haber estado más de dos años y medio ininterrumpidos en ese país africano ayudando a los más necesitados. En Camerún había contraído la malaria, motivo por el cual se había quedado unos días en Madrid para recuperarse antes de reencontrarse con su familia, que ahora está destrozada, según ha dicho.

"Era una bella persona que siempre nos enseñó hacer el bien", ha dicho Luis de su tío, mientras le recordaba con admiración y comentaba que éste había llamado a su casa cuarenta minutos antes de que el avión despegara. "Nos dijo que el avión despegó y que luego volvió a aterrizar para hacerle una revisión al motor... A partir de ahí no supimos nada de él", ha relatado consternado Luis.

Triste aunque entero, ha confesado a los periodistas que todavía no es del todo consciente de lo que ha ocurrido aunque sabe que a partir de ahora todo será diferente.

Antes de subir a descansar a su habitación del hotel Auditorium, Luis ha hablado del panorama desolador que ha vivido, junto a su familia, durante la larga espera que han tenido en uno de los pabellones del recinto ferial de Ifema.

En concreto, ha recordado el sufrimiento de una mujer embarazada al conocer que había fallecido su pareja. "Cómo le va a decir a ese hijo que todavía no ha nacido que no tiene padre", se ha preguntado. "Me he tenido que ir porque ya tengo suficiente con lo mío", ha apostillado.

En éstos términos se ha expresado otro de los afectados por el siniestro aéreo, amigo de uno de los fallecidos, que ha afirmado que había visto "mucho dolor" en el pabellón de Ifema, donde se lleva a cabo el proceso de identificación de los cadáveres.

Ante la larga espera que han tenido que sufrir, ha comentado: "parece que el infortunio quiera hacer sufrir más a los familiares", antes de señalar que las labores de identificación son complicadas.

Mientras tanto, el vestíbulo del hotel ha sido un constante ir y venir de familiares de las víctimas que llegaban a altas horas de la madrugada sin ganas de hablar, con lágrimas en los ojos y con una tristeza desgarradora. "Imagínese como me puedo sentir... he perdido a mi sobrino que venía de Orlando y que hoy precisamente cumplía 23 años", ha dicho con voz temblorosa y entrecortada el tío de uno de los pasajeros a los periodistas a su llegada al hotel.

En las mismas circunstancias se encontraba una mujer que había estado en la T-4 de Barajas y después en el recinto ferial de Ifema no ha podido soportar más la tensión y ha roto a llorar desconsoladamente ante el equipo de psicólogos. Posteriormente y tras un rato de consuelo, ha subido a su habitación para descansar.

Los familiares han estado en todo momento acompañados de empleados de la compañía que, de forma voluntaria, se desplazaron a los principales puntos neurálgicos para ayudar a los familiares de los fallecidos: la terminal T-4 de Barajas, Ifema y los hospitales a los que fueron trasladados los heridos.

También ha sido numerosa la presencia de periodistas, entre ellos algunos portugueses, alemanes y franceses, que ha ido disminuyendo a medida que avanzaba la noche.

 

También se acercaron hasta Ifema voluntarios de la compañía Spanair, aerolínea del vuelo siniestrado, que han llegado para ofrecer su apoyo "en todo lo que puedan salvo ayuda psicológica" ya que no están cualificados para esta tarea, según ha explicado uno de ellos a la prensa.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo acto de presencia a última hora del miércoles para trasladar sus condolencias y apoyo a los familiares y se marchaba pasada la 01.00 de la madrugada. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega; la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, así como el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, son otras de las personalidades que han acudido al lugar.

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