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Sociedad

DROGAS

Galicia recupera el Pazo Bayón, símbolo de la lucha de 'Madres contra la Droga'

Bernart Soria fue condecorado por Carmen Avendaño con el candado que cerraba la verja de acceso a la propiedad. Los nuevos propietarios destinarán un 5% de su facturación a programas de prevención y darán trabajo a drogodependientes en proceso de reinserción laboral.

El ministro de Sanidad, Bernat Soria, acompañado por el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, entregó simbólicamente a Galicia el Pazo de Bayón, en Vilanova de Arousa (Pontevedra), en un acto cargado de emociones y que contó con la presencia de otras autoridades y organizaciones cívicas, entre ellas 'Madres contra la Droga', que habían venido reclamando desde hace años la incautación y entrega de las propiedades de los narcotraficantes para emplearlas en programas de ayuda a drogodependientes.

En la ceremonia se encontraban presentes también representantes de la judicatura, como el juez Carlos Bueren y el que entonces era fiscal antidroga, Javier Zaragoza. Carmen Avendaño, fundadora de 'Madres contra la droga' y cuya peripecia vital fue recogida en la película 'Heroína', fue la encargada de romper el candado del cierre y traspasar la verja que da acceso a la propiedad de 33 hectáreas, incautada en su día al narcotraficante Laureano Oubiña.

Al comienzo del acto, y ante unas 200 personas acomodadas en la finca, el presidente de la Xunta se dirigió a los presentes, en especial a las representantes de 'Madres contra la Droga' de quienes dijo que fueron capaces de "levantar un ejemplar y potente movimiento asociativo, una verdadera rebelión cívica que se convirtió en un emblema de la lucha en Galicia contra el narcotráfico, traspasando las fronteras de nuestra comunidad".

"Cuando yo veía esas imágenes de ustedes luchando, manifestándose, me sentía orgulloso de saber que en mi país había gente como ustedes", dijo a continuación el ministro Soria, sin ocultar su emoción y provocando algunas lágrimas entre aquellas madres que durante años se enfrentaron cara a cara con los narcotraficantes arousanos, a la policía y a las instituciones, hasta conseguir las condenas de aquellos y una movilización sin precedentes contra los responsables de la desgracia de sus hijos drogadictos.

El ministro Bernart Soria lucía en su solapa el candado que simbolizó la incautación de la fabulosa propiedad de Laureano Oubiña, a la que seguirían otras de otros narcos, y que unos minutos antes le había sido impuesta por Carmen Avendaño entre los aplausos de los asistentes. La mujer aprovechó su intervención para homenajear a todos aquellos que la acompañaron en su larga lucha contra el poder de los narcotraficantes. "Quiero recordar -dijo- a aquellos miles de personas que murieron durante estos años, a todas las familias que quedaron destrozadas y arruinadas; hoy es la compensación".

La conquista de un símbolo

El Pazo Bayón, situado en el municipio pontevedrés de Vilanova de Arousa, se erigió como símbolo del poder y la ostentación de los clanes del narcotráfico gallego desde que fuera comprado por Laureano Oubiña. Contra ese símbolo se dirigió la lucha de las madres de drogodependientes, que lo asaltaron en 1990, cuando el juicio por la famosa 'Operación Nécora', cuyo sumario fue instruido por el juez Baltasar Garzón, terminó con la absolución de Laureano Oubiña y otros acusado por los delitos de tráfico de drogas, aunque hubieron de ingresar en prisión por otros cargos que sí fueron probados.

Cinco años después, en 1995, la Audiencia Nacional se incautó de la propiedad para responder de las elevadas multas impuestas a sus propietarios, el matrimonio de Laureano Oubiña y Esther Lago, que se encontraban ya en prisión por sus actividades como contrabandistas de tabaco. En esos años se sucedieron las entradas y salidas de la cárcel de los condenados, lo que aprovecharon para pasar del tabaco al hachís. En 1999, ambos cónyuges fueron detenidos y encarcelados como responsables de un alijo de hachís que prendían descargar en la costa gallega, a bordo del buque "Regina Maris".

Con los patriarcas del clan en prisión, el hijo de un matrimonio anterior de Esther, David Pérez Lago, se hizo con el control de los negocios familiares y decidió dar el salto a la cocaína, con poco más de 20 años de edad y tras la muerte de su madre en un accidente de tráfico. Pero hace dos años fue detenido como responsable de un intento de descargar un alijo en la Costa da Morte, por lo que ingresó en prisión.

Entre tanto, las asociaciones de lucha contra las drogas hacían del Pazo Baión el símbolo de su lucha y lograban su pretensión de que los bienes de los narcotraficantes sirviesen para ayudar a los toxicómanos. En 1995, en el 'I Congreso Nacional sobre Legislación Anti-Narcotráfico' que se celebró en Vilanova de Arousa, asumía la adaptación de la legislación española a la Convención de Viena, y el Pazo Baión, en virtud de la recién creada Ley de Fondo, pasaba al Fondo de Bienes Decomisados para destinarlo a financiar programas de rehabilitación de drogodependientes.

Hoy, el Pazo Baión, seguirá dedicado a la producción de vino Albariño, gestionado por la cooperativa 'Condes de Albarei', que se lo adjudicó en subasta por 15 millones de euros y destinará un 5 por ciento de sus beneficios a financiar programas de rehabilitación de drogadictos, cumpliendo una de las condiciones de la adjudicación.

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