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Sociedad

SEGÚN WWF

El riesgo de incendios en España se alargará un mes si no se pone freno al cambio climático

"Nos enfrentamos ante un bomba incendiaria en el futuro". La alerta proviene de Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF, organización dedicada a la conservación de la naturaleza que anticipa, en escasas décadas, un sombrío panorama de incendios forestales en España, aún más agravado, si no se pone freno al cambio climático. Los vaticinios de este grupo ecologista apuntan a que el periodo de riesgo extremo de incendios forestales en nuestro país se alargará "entre dos y cuatro semanas más al año" si el aumento de la temperatura global supera los 2º C en 2050. El fuego en nuestros bosques empeorará, aún antes, en un escenario climatológico "que se recrudece". Y es que, se amparan en que los mismos científicos advierten que en el próximo cuarto de siglo habrá temperaturas más elevadas, menos precipitaciones, aunque más intensas, y mayor velocidad del viento en verano.

Por eso, la organización ecologista considera esencial que el Gobierno español "lidere la lucha contra el cambio climático" y haga oír su voz en la trascendental 'cumbre' de Copenhague (Dinamarca), que se celebrará en diciembre y de la que debe salir el compromiso que dé continuidad a Protocolo de Kioto. La sección española de WWF presentó este martes su informe 'Incendiómetro 2009', un termómetro de los "avances y retrocesos" en la lucha contra los incendios en el que también se establece un ranking por CCAA.

El estudio indica que, por este orden, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, Canarias y Cantabria son los territorios más vulnerables a los fuegos forestales. A la inversa, las CCAA que presentan menos riesgos son Madrid, Andalucía, Murcia, Navarra, Islas Baleares y Cataluña. En la franja media, como regiones con vulnerabilidad moderada, aparecen Aragón, Extremadura, País Vasco, Comunidad Valenciana, La Rioja y Asturias.

Para elaborar esta clasificación, WWF ha comparado 21 variables diferentes, entre ellas la inversión en gestión forestal, el éxodo rural, la frecuencia y tamaño de los incendios, la intencionalidad o la detención de culpables, entre otros parámetros. Según la organización, la reunión de Copenhague debe contemplar la reducción drástica de emisiones de CO2 procedentes de la deforestación y la degradación forestal. En el caso español, los incendios son responsables de la emisión de seis millones de toneladas de dióxido de carbono, una cantidad equivalente a lo que emite una ciudad de un millón de habitantes, como Sevilla o Zaragoza. En nuestro país, más del 40% de las emisiones de CO2 por incendios proceden de Castilla y León y Galicia.

Cohesión entre autonomías

El estudio cifra en alrededor de 20.000 el número de incendios que se han registrado de media al año en España en las dos últimas décadas, en los que se queman anualmente unas 150.000 hectáreas.

Pero, lo curioso, es que sólo el 0,2% de los siniestros, alrededor de 15 incendios al año, queman el 34% de la superficie total. Son los denominados grandes incendios forestales (GIF), un problema que, a juicio de WWF, "no se ha atajado desde su raíz" a pesar de las crecientes inversiones, ya que tras él "se ocultan deficiencias graves en la estructura del territorio".

Mantiene el grupo ecologista que la forma de luchar contra los GIF debe pasar por una mejor vertebración del territorio. "Esto significa -mantiene el informe que el sistema de financiación en el terreno forestal ha de ser más coherente y solidario entre autonomías. Por tanto, no debe basarse únicamente en el número de habitantes de las CCAA, sino también en aspectos como la densidad de población, la superficie o el valor de los recursos naturales".

De igual forma, WWF reclamó un "refuerzo del compromiso político con la gestión forestal". Y es que, para Del Olmo, "la conservación de los bosques debería ser una prioridad en el reparto de los fondos entre autonomías", única forma de que CC. AA. "con grandes extensiones de bosques y pocos recursos puedan frenar los incendios forestales".

Los avances más ne los orígenes de los incendios. Sin embargo, "conocer sus motivaciones todavía es un reto pendiente" Asimismo, los sistemas de extinción han alcanzado un "elevado grado de madurez" en la mayoría del territorio nacional, al tiempo que se ha progresado en la detención de los culpables, si bien todavía hay un amplio margen para la mejora.

La asignatura pendiente

No obstante, sostiene que no se ha reducido de manera suficiente el número de siniestros (se ha quemado un 1% menos de la superficie forestal respecto a la década de los 90), ni se ha evolucionado en aspectos estructurales que requieren políticas a largo plazo y cuyos efectos, aunque son decisivos, tardan más tiempo en producirse. Así, la gestión forestal planificada sigue siendo la "gran asignatura pendiente", mientras que la inversión pública en el monte continúa siendo insuficiente. "Tampoco se está revirtiendo el éxodo rural, por lo que decrece el interés por el medio rural, haciéndolo más vulnerable al fuego", enfatiza WWF.

Los últimos dos años han presentado buenos resultados en la lucha contra los incendios forestales, si bien la organización cree que "no hay que lanzar las campanas al vuelo", toda vez que se desconoce si se han debido a las nuevas medidas aplicadas desde 2005 o a su combinación con "condiciones meteorológicas favorables". Como aspecto digno de reseñar, indica que se han mejorado de manera notable los dispositivos de extinción de incendios de las CCAA, que en el 70% de los casos se activan cuando el fuego está en fase de 'conato'.

De cara al futuro, WWF estima esencial la lucha contra la 'impunidad' de las personas que causan los siniestros, para lo que es necesario dedicar "más recursos". A título de ejemplo, reseñó Del Olmo que en 2008 hubo 11.600 incendios y tan solo 445 imputados. Además, sólo se esclarecieron las causas en el 3% de los siniestros, y sólo entre dos y tres, de cada mil casos, se dictaron sentencias condenatorias. "El sistema de identificación de causantes y su detención sigue siendo insuficiente y su tendencia es a empeorar". Las causas de los incendios forestales en España están causadas por el hombre entre un 70% y un 93% de los casos.

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