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Sociedad

TODOS LOS SANTOS

El negocio de honrar a los difuntos

La venta ambulante de flores compite con los establecimientos más tradicionales,

Rosas o claveles, taxi o bus, escaleras o no, centros o ramos... El pequeño mundillo en el que se convierte el cementerio de Torrero durante estos días disfruta de su particular microeconomía. Partiendo de cero euros -la jardinería municipal se resiente en estas fechas-, el valor económico de honrar a los difuntos varía considerablemente en función de las preferencias de cada uno.

Y son las flores las que marcan el devenir de la factura final. Como en casi todo, la calidad del producto y la experiencia para elegir el punto de venta adecuado son determinantes. "Claveles, rosas y gladiolos son lo que más vendemos", explica Mª Pilar Estatuet en su comercio, situado a las puertas del cementerio. Pero, ¿a qué precio? Según esta veterana vendedora -recibió recientemente un homenaje por llevar 50 años en el sector-, "este año vendemos la docena a 14 euros".

A su juicio, la crisis se nota, y mucho: "La flor nos viene este año muy cara y tenemos que subir el precio. La gente termina cogiendo media docena cuando otros años se la llevaba entera". Por eso, los que parece que están haciendo el agosto este año son los puestos de venta ambulante situados en las inmediaciones del cementerio, a la entrada del barrio de Torrero. Allí, el ramo alcanza un precio de tan solo seis euros. Una competencia difícil de superar.

Pero hay modos. "Nosotros apostamos por la calidad, por un cuidado tratamiento de la flor", aseguran en Flores Yuste, el establecimiento de este tipo más antiguo de la ciudad, según sus propietarios. Situado en pleno paseo de la Independencia, el ramo sale por 17 euros y, comentan, "la crisis no se nota mucho: el que compraba lo sigue haciendo, y el que no, no".

La lluvia modera la afluencia

La víspera de Todos los Santos, como en jornadas anteriores, volvió a reunir a miles de vecinos en su particular procesión al camposanto zaragozano. Los accesos al recinto sufrieron importantes retenciones y fuentes municipales reiteraron la recomendación de usar el transporte público. Los refuerzos en las líneas de bus que acceden a Torrero no evitaron los apretujones y las largas esperas en las paradas de los diferentes trayectos.

Sin embargo, la lluvia que acompañó durante buena parte de la jornada rebajó en parte la afluencia esperada. Algo que disgustó a uno de los gremios más característicos en estas fechas: el de los denominados 'escalereros'.

"El mal tiempo es lo que más nos perjudica", confiesa Enrique Dual, una de las cerca de 50 personas que ofrece sus servicios de escalera, limpieza y adecuación de los nichos más inaccesibles, a cambio de la voluntad. "Suelen darnos dos o tres euros, pero corren malos tiempos, y cada vez hay menos demanda", explica Dual. Y critica: "Hay mucho gamberro que pide hasta diez euros, y eso nos perjudica a todos".

Para hoy se esperan el grueso de las visitas, incluidos los homenajes oficiales, como los que protagonizarán la corporación municipal o la Universidad de Zaragoza.

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