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TRIBUNALES

El ex decano de los jueces de Barcelona se enfrenta al juicio por supuesto maltrato a su mujer

El ex decano de los jueces de Barcelona, José Manuel Regadera, y su mujer, María Rosa Igay, notaria de profesión, se sentaron este martes en el banquillo de un juzgado de Barcelona, imputados por un delito de maltratos en el ámbito familiar. Regadera e Igay se casaron hace menos de un año y se acusan mutuamente de las agresiones por las que este martes empezaron a ser juzgados. Los hechos ocurrieron el pasado 2 de abril. Una supuesta infidelidad de Regadera provocó una fuerte discusión entre ambos, que acabó en el juzgado de violencia de género de la capital catalana. "Aquella noche mi esposa me acusó de estar con otra mujer y me aseguró que había contratado a un detective que lo había descubierto. Yo lo reconocí", afirmó Regadera este martes.

Según fuentes judiciales, la mujer, en su primera declaración ante el juez, presentó un informe de lesiones, tanto físicas como psicológicas. En el primer día de la vista, Regadera insistió en que no golpeó a su mujer. "De la herida que presentó, yo la única explicación que le encuentro es que se la hizo con la puerta, al intentar abrirla cuando yo la estaba cerrando". Su esposa dio una versión completamente distinta. "Mi marido me pegó y me intentó matar esa noche", señaló la mujer. "Al pedirle el divorcio -señaló- perdió los nervios, me zarandeó, me empujó, me lanzó contra una puerta y me golpeó la cabeza contra un marco". María Rosa Igay añadió que después de agredirle, Regadera le dijo: "Se acabó. Voy a acabar contigo para siempre". El ex juez decano alegó a esta declaración que solamente se defendía de los golpes que ella empezó a darle tras haber tenido una fuerte discusión.

En cuanto a la denuncia contra su mujer por agresión, Regadera señaló: "Ella irrumpió en el cuarto e intento agredirme y cogerme los genitales, para protegerme la cogí por las muñecas con la única intención de protegerme". "Mi mujer es cinturón marrón de kárate y que aquella noche me propinó patadas y rodillazos", añadió. "Sólo actué en defensa propia", apuntó ella.

El caso de presuntos malos tratos provocó un gran escándalo en medios judiciales de la capital catalana y obligó a Regadera a dimitir de su cargo al frente de los magistrados de Barcelona. Si finalmente fuera condenado podría perder su condición de juez.

Además, se enfrenta a una pena de nueve meses de prisión. Su mujer podría ser sentenciada a seis meses y medio.

José Manuel Regadera, que durante doce años dirigió el juzgado de primera instancia número 21 de Barcelona, fue elegido juez decano en marzo de 2008, al imponerse en una segunda vuelta, por un solo voto de diferencia, a su predecesora, Maria Sanahuja, de Jueces por la Democracia (JD). Regadera pertenece a la corriente conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (PM).

Regadera ha estado en el ojo del huracán en los últimos meses, ya que acusó a los Mossos d'Esquadra de filtrar noticias que desprestigiaban a los jueces.

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