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AVENTURA

De Norwich a Zaragoza, en bici

Édgar Fernández y Óscar López son dos amigos zaragozanos de 35 años que hoy terminan de recorrer en bicicleta los casi 1.300 kilómetros que separan la residencia de aquel, en Inglaterra, y la capital aragonesa.

Édgar y Óscar salieron el domingo 8 de agosto de Norwich (Inglaterra) y llegan hoy a Zaragoza.
De Norwich a Zaragoza, en bici
SUSANA ROMERO

Óscar López y Édgar Fernández son dos amigos zaragozanos que crecieron juntos en el barrio del Actur y comparten su pasión por el ciclismo. El trabajo los obligó a separarse. Édgar se fue a vivir hace diez años a la ciudad inglesa de Norwich y, después, Óscar se mudó a Tarragona. Este verano se han propuesto recortar distancias y recorrer en bicicleta los casi 1.300 kilómetros que separan la residencia de Édgar, en Inglaterra, de la casa donde pasó Óscar su juventud, en la capital aragonesa, adonde tienen previsto llegar hoy.

La pareja de amigos salió el domingo 8 de agosto de Norwich con sus dos bicicletas de montaña a las que han acoplado dos alforjas, donde llevan todo el material necesario para cubrir sus necesidades y hacer frente a cualquier contratiempo. "La bici de Óscar tiene 15 años, por lo menos", recuerda Susana Romero, su novia.

Desde Norwich, la pareja de amigos avanzó por carreteras secundarias, caminos y carriles-bici y atravesó ciudades como Cambridge, Londres o Portsmouth, donde cogió el ferry que le llevó hasta Saint Malo, en Francia. En el país vecino, ambos han hecho rutas diarias de unos cien kilómetros siguiendo, en la medida de los posible, la costa atlántica. "Ha sido una experiencia muy bonita. Hemos visto paisajes preciosos y hemos hecho todo tipo de etapas, tanto de montaña, bosques como en plano", cuenta Óscar.

Pasión por el ciclismo

Estos zaragozanos han quedado sorprendidos de la pasión por la bici que sienten los franceses. "En más de una ocasión nos hemos encontrado con familias enteras haciendo rutas ciclistas, tanto con niños como con mayores. Y, sobre todo, hemos visto muchas más mujeres ciclistas que en España", apunta Óscar.

El miércoles por la noche, cruzaron la frontera con España, pero no lo hicieron por el Portalet, como hubieran querido, sino por Roncesvalles, en Navarra. "Los Pirineos son muy duros, y se nos habría alargado el viaje más de la cuenta", explica Óscar. En España, les estaba esperando un amigo suyo para acompañarlos en un tramo del recorrido, hasta Sos, adonde llegaron ayer por la tarde. De allí, parten hoy hacia Zaragoza.

Este domingo, Édgar regresará a Inglaterra con su bicicleta. Pero, esta vez, lo hará en avión. Habrá otras aventuras en dos ruedas. "Ha sido una experiencia inolvidable que habrá repetir en un futuro", auguran.

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