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Comienza la carrera espacial privada

Hace tres años la NASA dio el paso sin precedentes de estimular el desarrollo de una empresa privada que se encargue de diseñar la nave espacial que lleve carga y tripulantes a la EEI. Este mes, la agencia premió a dos compañías - SpaceX y Orbital Sciences Corporation- con contratos lucrativos para proveer vuelos de carga a la EEI hasta el 2016.

Acoplamiento de un vehículo a la EEI
Comienza la carrera espacial privada
EFE

Aislados en el espacio, los miembros de la tripulación a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) dependen de los envíos regulares de oxígeno, agua, alimentos y combustible para sobrevivir. Sin embargo, una vez sea retirada en el 2010 la flota de los ya viejos transbordadores espaciales, la Agencia Espacial de Estados Unidos (Nasa) perderá a su principal medio de transporte de carga y tripulantes a la EEI. Por otro lado, la sustitución de los transbordadores -Ares- Orión- no entrará en servicio sino hasta el 2015.

 

Además, en abril la Nasa le comunicó al Congreso que no insistirá en solicitarles permiso para comprar espacio de carga al cohete ruso Progreso después del 2011, lo que deja a Estados Unidos dependiente de vehículos espaciales europeos y japoneses para llevar suministros a la estación espacial.

 

Sin embargo, la Nasa también ha estado buscándole un ángulo comercial al asunto. Hace tres años la agencia espacial dio el paso sin precedentes de estimular el desarrollo de una empresa privada que se encargue de diseñar la nave espacial que lleve carga y tripulantes a la EEI. Ofreció para ello 500 millones de dólares de "capital semilla" para ayudar a estimular un mercado competitivo que ofrezca vuelos a la estación espacial.

 

Este mes, la Nasa premió a dos compañías - SpaceX y Orbital Sciences Corporation- con contratos lucrativos para proveer vuelos de carga a la EEI hasta el 2016. El administrador de la Nasa, Michael Griffin, dijo que espera que las empresas tengan éxito. Sin embargo, dijo que "no es comercial que la Nasa esté cerca diciéndoles qué hacer y cómo hacerlo. No creo que necesitan eso".

 

Elon Musk, empresario de origen sudafricano cofundador de SpaceX afirmó: "Incluso cuando (Ares-Orión) entre en funcionamiento podría ser excesivo usarlo para suplir a la estación espacial. Sería increíblemente caro. Por ello la Nasa está mirando hacia el sector privado para resolver el problema". Musk hizo una fortuna poniendo a la venta el servicio de pagos en la internet PayPal a eBay y ha invertido al menos 100 millones de dólares de su dinero en SpaceX, que opera en Hawthorne, California.

 

El cohete Halcón 9

 

Los planes del módulo de carga de la compañía giran alrededor del cohete denominado Halcón 9. La versión estándar del Halcón 9 es un propulsor de mediana capacidad -indica Musk- diseñado para poner en órbita baja terrestre (OBT) 9.900 kilogramos. El ensamblaje del primer Halcón 9 en el nuevo sitio de lanzamientos de SpaceX en Cabo Cañaveral, Florida, podría estar listo para este 31 de diciembre.

 

"En su apariencia externa luce como del programa Apolo, o Géminis o incluso Soyuz. Sin embargo, los materiales son mucho más avanzados, está diseñado para ser reutilizado, lo que es una característica importante", dijo Musk. Halcón 9 es en efecto el vehículo de lanzamiento para una cápsula, llamada Dragón, que mide unos tres metros y medio de diámetro. Dragón está diseñado para llevar a una OBT más de 2.500 kilos de carga o una tripulación de hasta siete miembros. Es capaz además de llevar tanto cargas presurizadas a la misma presión de la Tierra para ser usadas dentro de la estación espacial, y además despresurizadas, para ser usadas fuera de la EEI.

 

"El sistema Falcón 9-Dragón ha sido concebido para reemplazar las funciones del transbordador espacial cuando se retire en el 2010", dice Elon Musk. Halcón 9 colocará a Dragón en una órbita estacionaria inicial. Desde allí maniobrará hasta la EEI. Dragón hará una aproximación lenta y una vez esté al alcance, será capturado por el brazo robótico de la estación espacial para ser acoplado. Durante su regreso a Tierra a alta velocidad, Dragón será protegido por un escudo térmico hecho de carbón fenólico de ablación.

 

Este material altamente resistente al calor apenas se ve afectado por altas temperaturas que incluso podrían evaporar el acero. La cápsula luego descenderá en paracaídas en el mar, antes de ser recuperada. La seguridad es un tema fundamental a considerar: la versión tripulada tendrá una torre de escape para rescatar a la tripulación si algo sale mal, un mecanismo ausente en los transbordadores espaciales. "Esperamos hacer el primer vuelo de prueba del sistema Halcón 9-Dragón el año próximo, luego otro a principios de 2010 y posiblemente el inicio de misiones para finales del 2010", dijo Musk .

 

Gran lata vacía

 

La otra apuesta a ganar en el contrato para el suministro de carga de la Nasa fue realizada por la empresa Orbital Sciences Corporation, con sede en Dulles, Virginia. Consiste en un cohete de mediana capacidad de propulsión llamado Tauro 2 que será usado para lanzar la cápsula Cygnus. En este caso, sólo podrá llevar carga, no tripulantes. Lanzado desde las Instalaciones para Vuelos de Wallops, Virginia, el cohete será capaz de levantar 5.500 kilos de carga a una OBT.

 

La empresa estima llevar a cabo el primer lanzamiento de prueba en el cuarto trimestre del 2010. "Tomamos una gran cantidad de partes existentes pero combinadas luego de una forma que es muy, muy eficiente", dijo el doctor Antonio Elías, vicepresidente ejecutivo de Orbital Sciences Corporation, quien además supervisa el desarrollo del nuevo sistema. Cygnus está diseñado en torno a un módulo de servicio común que contiene el vehículo de propulsión, el sistema de energía y de aviación.

 

A este módulo común se le agrega uno de los tres tipos de módulos de carga especializada, cada uno diseñado para diferentes escenarios. Uno de esos módulos especializados llevará carga presurizado, otro despresurizado y un tercer tipo llevará de vuelta a la Tierra objetos de la EEI. "El que más usaremos, creo, es el módulo de carga presurizado", dijo Elías, quien describió el módulo como una "gran lata vacía". "Es volumétricamente eficiente y liviano" porque, dice Elías, "todo lo que tienen que hacer es llevar carga allá arriba". "Se acopla a la estación, la compuerta se abre, y la tripulación vacía la 'lata' presurizada de su contenido.

 

La llenan con basura y cierran la compuerta. El módulo de servicio sale de su órbita sobre el Océano Pacífico, Ambos, la lata y el módulo de servicio se desintegran en una gigante bola de plasma", dijo Elías. Lo cierto es que la Nasa no ha puesto todos los huevos en la misma cesta.

 

Todavía podrá contar con espacio de carga en el Vehículo de Transferencia Automatizada Europeo (ATV) y el Vehículo de Transferencia de Japón H-2 o el HTV, que está programado para entrar en servicio en 2009. Europa también planea modificar el ATV para que pueda traer de vuelta a la Tierra carga de la EEI, algo que la Nasa tiene entre sus necesidades.

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