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Sociedad

BARBACOAS

Comer en el jardín o en la terraza

La polémica película del danés Lars von Trier, programada dentro de la Muestra de Cine Europeo, se verá en el cine Olimpia esta noche, en primicia, antes de su estreno comercial en agosto.

Una de las ventajas que tiene la llegada del buen tiempo es que podemos pasar mucho más tiempo fuera de casa. También para comer. Hace unos días dábamos ideas para hacer un pic-nic diferente si salimos de excursión. Hoy hablaremos de las posibilidades de comer en el jardín de nuestra casa o chalet adosado e incluso en la terraza del piso si es amplia, utilizando barbacoas.

 

Desde el punto de vista culinario, los alimentos preparados en barbacoas cuentan con un gran número de adeptos, tanto por los sabores y texturas que se consiguen con la cocina sobre parrilla y brasas como por la posibilidad de celebrar ágapes y celebraciones entre familias y amigos alrededor de la barbacoa. Desde esta perspectiva, no hay duda de que la conquista del fuego y la inmediata utilidad que el hombre encontró hace miles de años para hacer más digeribles y agradables los alimentos favoreció su sociabilidad y puso las bases para la culturización de las tribus y pueblos primitivos.

 

Especialmente aficionados a las barbacoas son en los países latinoamericanos. Los inmigrantes llegados de aquella parte del mundo practican a menudo este tipo de culinaria, bien al aire libre o en sus casas o en los establecimientos hosteleros que prestan una atención especial a otras culturas gastronómicas.

 

Entre los diferentes tipos de parrillas disponibles en el mercado para hacer barbacoas, las más usuales son las de pic-nic, de mano o de sobremesa. Son una especie de braseros compactos y pequeños que pueden trasladarse con facilidad desde el trastero hasta el jardín o la terraza. También se pueden llevar cómodamente en el maletero del coche para una salida al campo o al pueblo. Pueden ser redondos o rectangulares y están construidos con materiales ligeros que facilitan su traslado.

 

Las barbacoas olla están especialmente indicadas para usarlas en lugares con mucho viento. Suelen tener forma redonda y se cierran por completo por medio de unas tapas con bisagras. Disponen de unos agujeros o tiro que se pueden abrir más o menos para dar más fuerza al calor de las brasas. Si se cierra por completo, los alimentos adquieren cierto sabor a ahumado.

 

Las barbacoas con ruedas pueden tener tapa o no. Pueden ser más voluminosas por la facilidad de su traslado desde un lugar a otro del jardín o de la terraza, por si es necesario moverlas para protegernos del viento o para ponernos a la sombra. Más sofisticadas son las barbacoas fijas, que pueden ser de ladrillo o metálicas de diseño. Estas pueden funcionar incluso con gas para mayor comodidad a la hora de cocinar los alimentos.

 

Para poder trabajar con prestancia y seguridad en la barbacoa son necesarios algunos utensilios básicos, como delantales, guantes protectores contra el calor, tenazas y pinzas para mover los alimentos sobre la parrilla, otras pinzas para remover y recolocar las brasas, pinchos y brochetas para combinar bocados variados, cestas de alambre para alimentos delicados y una pequeña fuente con parrilla que nos mantenga las piezas calientes para llevarlas a la mesa. Todos estos materiales se pueden comprar en tiendas especializadas y en algunas grandes superficies.

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