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HOLLYWOOD

Amores patrios

La de Javier Bardem y Penélope Cruz es la última relación entre figuras internacionales que proceden del mismo país.

Amores patrios
Amores patrios

"A mi amiga, mi compañera, mi amor. La mujer a la que tanto debo y tanto quiero". Diez segundos fue el tiempo que empleó el discretísimo Javier Bardem para proclamar a los cuatro vientos, en el festival de Cannes, su amor por Penélope Cruz.

Se conocieron e intimaron, en 1992, gracias a Bigas Luna, que les puso en el plato, o mejor dicho en el plató, un romance que ellos no llegaron a materializar a pesar de las tórridas escenas que rodaron entre pinchos de tortilla y tacos de jamón.

En aquel momento ambos tenían pareja y decidieron que la historia de amor no traspasara la gran pantalla. Después, Penélope amplió horizontes y, primero con su lengua de trapo, y, después con su inglés más que correcto, prefirió el 'I love you' antes que el 'te quiero' y abandonó los amores patrios para comenzar a salir con Obermaier, un atractivo cámara.

Fue el inicio de una larga lista de conquistas que tenían en común su profesión y su lengua materna, el inglés. Es el caso de Tom Cruise, Matthew McConaughey, Adrien Brody, Orlando Bloom, Nicolas Cage o Matt Damon, aunque estos últimos son solo rumores.

Hace dos años, en otro rodaje, Penélope se reencontró con Javier Bardem y se dio cuenta de lo bien que sonaba decir 'te quiero', con deje castizo.

Lo mismo debió pensar su cuñado, Carlos Bardem, que salió durante casi dos años con la jovencísima Dafne Fernández, a quien saca más de veinte años. Lo dejaron y Carlos tuvo una relación con la húngara Agnes Kiraly, quien le susurraba al oído 'szeretlek' ('te quiero'). Unos meses después, el actor retomó su relación con Dafne quien, aunque tiene nombre griego, se declara en castellano.

Otras muchas parejas también han comprobado que para que el amor funcione hay que entenderse y nada mejor que hablar el mismo idioma, con acento incluido, porque no es lo mismo el inglés británico que el americano, o el español de México que el de Toledo.

Es el caso de Alejandro Sanz que dejó con el corazón 'partió' a la mexicana Jaydy Michel, después de una década de relación y una hija en común. Al madrileño se le olvidó decirle que tenía otro hijo y la modelo no le perdonó el despiste. Ahora comparte besos y chiles con un compatriota suyo, el jugador del Barça Rafa Márquez.

Russell Crowe y Nicole Kidman también se inclinaron por los amores de la tierra, o del continente. La ninfa pelirroja estuvo casi diez años casada con Tom Cruise, quien la dejó antes de cumplir una década para ahorrarse unos dinerillos en el proceso de divorcio.

Después de un breve romance con el escocés, Iain Glen, tuvo más que palabras con el 'gladiador' Russel Crowe, australiano como ella. Tanto le gustó la experiencia que años después se casó con otro de las antípodas, el cantante neozelandés Keith Urban.

Crowe también pensó que como en casa en ningún sitio y tras enamorar a medio Hollywood (Meg Ryan incluida) se casó con Danielle Spencer. La noche de bodas, en lugar de viajar a París, pernoctaron en un motel de la costa este australiana, y cenaron pollo frito.

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