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COLECCIONISMO

Abanicos, menaje de Hello Kitty, cursos de idiomas y mucho punto de cruz

Los coleccionables se disparan desde agosto hasta principios de octubre. En los últimos diez días, han salido veinte nuevos títulos.

La falta de espacio en el quiosco, saca los coleccionables a la acera de la plaza de los sitios.
Abanicos, menaje de Hello Kitty, cursos de idiomas y mucho punto de cruz
JOSé MIGUEL MARCO

En tan solo diez días, desde mitad del mes agosto hasta ayer, se han editado veinte nuevos coleccionables, lo que supone 36.000 cartones que se acumulan en los quioscos de prensa de todo Aragón.

Entre las novedades de este año se incluyen abanicos de diseñadores famosos, cursos de autoayuda, juegos de ajedrez inspirados en 'La guerra de las galaxias' o colecionables para descubrir la naturaleza, que regalan incluso instrumentos sonoros para atraer a los pájaros.

Los coleccionables son un clásico de finales del verano, que es la época elegida por los españoles no solo para proponerse ir al gimnasio o aprender idiomas, sino también para iniciar colecciones de lo más variadas. Son series de periodicidad semanal, quincenal o incluso mensual que, en algunas ocasiones, pueden llegar hasta los 50 números.

A pesar de la crisis, este año la tendencia parece repetirse y los expertos en el sector confían en igualar las mismas cifras que el año pasado: entre 110 y 120 lanzamientos nuevos y segundas y terceras ediciones desde estas fechas hasta principios de octubre. Una cantidad a la que hay que añadir las series que aparecen en torno a diciembre y Semana Santa, otros momentos clave para estos productos.

Algunos son ya un clásico y se repiten año tras año, con pequeñas novedades para atraer a la clientela. Son los cursos de idiomas, las manualidades de punto de cruz o los cuentos de Astérix y Obélix.

"En este momento, los productos con mayor aceptación y que más salida tienen son los ligados a un público con edades comprendidas entre los cuatro y los diez años. De ahí la abundancia de cuentos, comics o productos relacionados con sus personajes de animación preferidos, como Hello Kitty o Pocoyó", apunta Joaquín Lambán, director gerente de la distribuidora Valdebro.

Estrategias de venta

Las empresas editoras utilizan diferentes reclamos para atraer la atención del comprador. El dos por uno o un precio muy rebajado son la mejor opción de éxito. Por eso, el número uno suele costar mucho más barato que el resto de los ejemplares. En algunos casos, como el de una serie relacionada con Pocoyó, la diferencia va de los 2,99 euros que cuesta el primer número a los 7,99 del final.

"Uno de los grandes problemas es que cuesta mucho fidelizar al comprador, porque las colecciones son muy largas y los que llegan al final se quejan de lo complicado que les resulta", matiza Belén Arangüena, gerente de la Asociación de Vendedores de Prensa (AVEPRECA).

De un número uno de un título que consta de 50 piezas se pueden vender 3.000 ejemplares y, al llegar a la número 48, solo se mantienen fieles 50 compradores. Los editores lo saben y los sondeos de estimación les permiten ir preparando la tirada, ajustándola en función de la demanda.

Ante esta situación, desde la Dirección General de Consumo del Gobierno de Aragón acaban de enviar una circular para advertir a los compradores de que, antes de empezar un coleccionable, el usuario tiene que tener claro "si le interesa realmente".

Además, conviene informarse del número de entregas y del precio de cada una de ellas, "para saber si compensa la compra por fascículos", así como de la periodicidad, una información que debe facilitar la editorial.

Pero no todo el mundo aspira a completar la colección y la mayoría compra por impulso la primera vez . "Soy una gran aficionada a los abanicos y este del cartón me ha encantado, por eso me lo he comprado. Ahora esperaré a ver si me gusta algún otro y lo adquiriré. Pero comprar todos, eso sí que no", aclara Iluminada Sebastián.

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