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Gazapos de cine

Viaje al centro de la Tierra 2: no te olvides de la protección solar

¿Factor 100? Hasta dónde llega la protección de las cremas solares.

Fotograma de la película 'Viaje al centro de la Tierra 2: la Isla Misteriosa'
Fotograma de la película 'Viaje al centro de la Tierra 2: la Isla Misteriosa'
Contrafilm, New Line Cinema, Walden Media

Cuando el adolescente Sean capta una misteriosa señal de radio en código pidiendo auxilio desde una misteriosa isla del Pacífico, se convence de que la misma ha sido enviada por su abuelo Alexander, un excéntrico explorador que ha desaparecido. Sean y su nuevo padrastro, Hank, parten al rescate en un viaje que les llevará a la Isla Misteriosa descrita por Julio Verne.

Encuentra el gazapo científico en este diálogo de la película ‘Viaje al centro de la Tierra 2: la Isla Misteriosa', dirigida por Brad Peyton en 2012.

El diálogo

-¿Protección 100? -preguntó burlonamente Hank a Sean al observar cómo éste se embadurnaba con protección solar -: ¿Aprietas el tubo y te sale un jersey?
-Muy gracioso marinero. No te quejes cuando te pongas rojo como un tomate -respondió su hijastro.
-¿Crees que puedo quemarme? -dijo Hank presumiendo de su curtido moreno de ex marine.

El gazapo

Pues no, marinero, no es protección solar 100. Básicamente porque eso no existe. Y además, porque, en realidad, aunque la hubiese, tampoco te iba a proteger más que un factor de protección solar 50. En todo caso, te protegería durante más tiempo. Una aclaración que bien merece una ídem y que tiene que ver con el significado real del valor que acompaña a las siglas PFS (Factor de Protección Solar) en los botes y tubos.

Dicho valor indica cuánto tiempo más se puede estar al sol antes de quemarse. Si en condiciones normales puedes permanecer un determinado lapso de tiempo sin que tu piel se enrojezca y te empiece a quemar (ya sea una hora o 20 minutos, lo que dependerá tanto de tu piel como de las condiciones de irradiación solar); entonces un Factor de protección 15 implica que puedes estar 15 veces más tiempo. Y un FPS 30 que puedes estar 30 veces más tiempo sin tener que embadurnarte de nuevo; aunque en realidad un FPS 30 solo absorbe un 3% más de la radiación solar incidente.

Para acabar de entender esto último imaginemos el sol como un dispositivo que dispara 100 fotones (o haces o proyectiles, que al cambio, para esta analogía es lo mismo) de radiación solar por hora. Si tu piel se quema en una hora eso significa que te quemas al recibir 100 de estos impactos. Entonces si untándote con FPS 10 puedes permanecer 10 horas expuesto, eso supone que cada hora solo recibes 10 fotones. O dicho de otro modo, que el FPS bloquea 90 de cada 100 fotones. Es decir, el 90% de la radiación solar.

Del mismo modo, si un FPS 15 permite permanecer bajo el foco del sol 15 horas, eso supone que cada hora solo te impactan 6,67 fotones. Luego un FPS 15 absorbe el 93,3%.

Y con un FPS 30 cada hora sólo recibes 3,33 fotones, lo que supone que bloquea el 96,7% de la radiación solar. Por esa misma regla de tres, un FPS 50 bloqueará el 98% de la radiación. Es decir, que aunque el FPS se multiplique por 5 (de 10 a 50), ello no supone que bloquee cinco veces más radiación solar, solamente un 8% más.

Y ya, a fin de zanjar esta argumentación y dejar sin argumentos al fornido exmarine, un supuesto FPS100 te permitiría estar 100 horas expuesto, esto es, solo permitiría que te impactase un fotón cada hora, bloqueando el 99% de la radiación restante. Aunque le verdadera cuestión es si alguien en su sano juicio va a permanecer 100 horas bajo el sol antes de darse un chapuzón y/o pasar por la ducha.

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