Despliega el menú
Sociedad

heraldo escolar 

Tardes de juego en familia (I)

Ahora que las tardes son más cortas y frías, apetece quedarse en casa. Y qué mejor manera de pasar una tarde agradable y especial en familia que a través de los juegos.

¿Quién no ha jugado alguna vez con una caja de cartón?
¿Quién no ha jugado alguna vez con una caja de cartón?
Freepik

Desde el punto de vista de la neuroeducación, el juego se considera como una necesidad de acción, imaginación y experimentación para los niños, sobre todo en edades tempranas. Por eso, es importante ofrecerles diferentes modalidades de juego, que estimulen diversas áreas de desarrollo y habilidades, como juegos manipulativos, de movimiento, reglas, preguntas, de razonamiento y lógica, juego libre y de exploración… Además, el juego es el reflejo del proceso de maduración de los niños, ya que evolucionan según los cambios que se producen a nivel cognitivo, afectivo, y social e interfiere de forma directa en su personalidad y forma de entender y comprender el mundo que les rodea y su realidad.

¿Qué papel tiene el juego en el desarrollo infantil?

• Es una fuente de estimulación lingüística. Muchos juegos facilitan la expresión oral, la adquisición de nuevo vocabulario, el lenguaje social y habilidades comunicativas. Además, en la actualidad, hay muchos juegos que ofrecen la oportunidad de aprender nuevos idiomas, ya que se presentan en diferentes formatos.

• Conviene no caer en el exceso de juegos sedentarios o de mesa. Los pequeños necesitan moverse, explorar su cuerpo y descubrir sus cualidades corporales a través de dinámicas que se centren en estos aspectos. En este aspecto, tenemos una gran enciclopedia vital del juego gracias a nuestros padres y abuelos, ya que los juegos de calle, que eran los protagonistas de las tardes de su infancia, son una fuente de conocimiento y desarrollo para nuestros pequeños: La rayuela, la pata coja, el chocolate inglés, el juego del elástico o la comba, el pilla-pilla, el escondite… ¡Qué tardes más buenas hemos pasado en nuestra infancia gracias a todos esos juegos!

• Algunos juegos nos ayudan a aprender normas sociales. Y lo hacen, gracias a las instrucciones y reglas del juego: respetar los turnos, tiempos de espera, control de impulsos, cooperación, juegos de equipo y de ayudarse para conseguir el objetivo…

• Legos, construcciones y puzles. A través de juegos como los legos, de construcción o puzles, se desarrollan aspectos como la atención, la concentración, la organización espacial, la planificación e incluso la paciencia, que siempre es buena compañera de viaje.

• No debemos dejar a un lado el juego simbólico o de roles. Fomenta la imaginación, el desarrollo del lenguaje, la planificación y estructuración y aportan sentido a la acción, relacionándola con las proyecciones que se hacen de la realidad. ¿Quién no ha vivido miles de aventuras con una caja y un palo?

Por: Ana Rojo / Ester Motos Maestras y psicopedagogas de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía

Etiquetas
Comentarios