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Sociedad

Los estragos de la cuarentena

Hay famosas que recurren al psicólogo, otras se pelean con su novio, cuelgan vídeos subidos de tono o se rapan la cabeza.

La presentadora de Telecinco Toñi Moreno.
La presentadora de Telecinco Toñi Moreno.
R. C.

Miedo, ansiedad, incertidumbre... Charla sobre todas estas sensaciones con Sibi Montes, mi psicóloga preferida". Así se titula el vídeo que Lourdes Montes, diseñadora de moda y esposa de Fran Rivera, ha subido a su cuenta de Instagram durante el periodo de cuarentena. En él se ve a Lourdes y a su hermana Sibi conversando en la mesa de la cocina sobre cómo evitar caer en el bucle de la angustia. Al fondo, un escenario doméstico de azulejos y fogones donde se distinguen la batidora, el aceite, la sal... Los Rivera están pasando el confinamiento en su finca de Ronda, un lugar privilegiado con vistas a la primavera, y con psicóloga incorporada. Algo que le vendría ahora mismo de perlas a Toñi Moreno. Víctima, como tantos confinados, de la ansiedad y la incertidumbre, la presentadora ha tenido que recurrir a su psicoterapeuta a través de videoconferencia.

Pasarlo mal en tiempos de crisis es humano. Probablemente mucho más humano y natural que dedicarse al postureo. Lejos de caer en el autobombo como algunos otros famosos empeñados en exhibir sus tremendos casoplones, Toñi Moreno ha optado por referirse con sinceridad a su estado de ánimo. Y ha llegado a confesar que en estos días durísimos a veces se siente desbordada. "Tengo un estrés que no me deja ni descansar", declaraba recientemente a la revista 'Semana'. A ello contribuye su reciente maternidad. A sus 46 años, encerrada en casa con Lola, su bebé de tres meses, la presentadora de 'Mujeres y hombres y viceversa' ejerce la maternidad en solitario y eso implica desde pasar "noches infernales" en las que su hija le reclama un biberón cada tres horas a soportar ataques de ciática que la dejan agotada.

"Me resulta difícil todo -ha llegado a decir-. Lo estoy llevando peor de lo que pensaba". Sin embargo, lo más duro parece haber pasado. El jueves Toñi se mostraba risueña en sus redes gracias al entrenamiento físico que está llevando a cabo, cronometrado por un reloj que, según ella, también le ha ayudado a regular el sueño. No es el único motivo. Moreno también se ha puesto a escribir una serie. Y lo más importante, ha decidido recurrir a su psicóloga de cabecera. Con ella se ha desahogado 'online', confesándole que muchas jornadas se le escapa el tiempo con la sensación de no haber hecho nada... "Es que no tengo un horizonte. Cada quince días el Gobierno nos dice que otros quince", razona. El suyo es también un lamento que a buen seguro comparten muchos confinados.

Ataque de nervios

Y si a Toñi Moreno se le hace duro el confinamiento sin pareja, Aída Nízar es la prueba evidente de que más vale encerrarse solo que mal acompañado... Tras un ataque de nervios que seguramente no es ajeno a los rigores de la cuarentena, la exconcursante de 'Gran Hermano' acabó en comisaría por una bronca monumental con su novio en la que ella presuntamente llegó a amenazarle con un cuchillo. El novio salió por piernas sin recoger siquiera sus pertenencias. Lo curioso es que Nízar había comenzado el estado de alarma con la moral por las nubes y el eslogan 'Adoro mi vida'. Su caso demuestra lo que puede llegar a alterarse la mente de algunas personas tras 40 días de aislamiento forzoso.

En las antípodas se encuentra María José Campanario. A ella el confinamiento también parece estar pasándole factura. Pero de otro tipo. Le ha dado por el humor, la picardía y el erotismo. Tanto que le han censurado un vídeo subido de tono en el que enumeraba las bondades del célebre 'Satisfyer'. Lo curioso es que en casa de los Janeiro el graciosillo y el descarado hasta la fecha era Jesulín. Ahora él calla, mientras ella graba vídeos desternillantes... Está visto que los efectos de la cuarentena resultan por ahora inescrutables.

A India Martínez le ha dado por atiborrarse a chocolate. Y como el aburrimiento es muy malo, se graba cometiendo el 'pecado' de zamparse un bombón para luego rechupetearse los dedos. Otra cantante, Soraya Arnelas, ha sentido el impulso irrefrenable de raparse la cabeza. No es la única. La actriz Najwa Nimri también se ha hecho una buena avería en la melena. Rompedora por naturaleza, ella solo se ha afeitado medio cráneo. Lo suyo no ha sido la consecuencia de muchos días de encierro porque perpetró el atentado capilar a los diez días de decretarse el confinamiento. Su explicación: "Me dolían tanto las cervicales que me rapé para poder masajearme". Está claro que a Sibi, la hermana psicóloga de Lourdes Montes, no le va a faltar trabajo.

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