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coronavirus

“Estamos bien, pero si en Filipinas se satura el sistema sanitario, sí que será para tener miedo”

María Figueras y Ramón de La Fuente, un matrimonio zaragozano que reside en Cebú (Filipinas) con sus dos hijos, relatan cómo están viviendo el confinamiento a miles de kilómetros de casa. 

María Figueras y Ramón de La Fuente, con sus hijos, en su casa de Cebú, en Filipinas.
María Figueras y Ramón de La Fuente, con sus hijos, en su casa de Cebú, en Filipinas.
M.F.

“Separados, pero juntos venceremos” es el lema del  ‘Arcoíris de la esperanza’ que Hugo y Durga de La Fuente Figueras enviaron a HERALDO desde Cebú, en Filipinas, para sumarse a la propuesta solidaria de los más pequeños lanzada por este diario contra el covid-19. “En casa, en Zaragoza, siempre hemos leído el Heraldo, siempre ha estado presente y ahora para nosotros es el medio para estar en contacto con las noticias de lo que ocurre en nuestra tierra”, afirma María Figueras, zaragozana y madre de los pequeños, desde el archipiélago asiático. Un dibujo con un mensaje de esperanza, enviado desde la distancia, con el que han querido aportar su “granito de arena” para paliar esta cruda realidad que se está viviendo en todo el planeta, y que ha permitido a los niños expresarse, porque “de cara a los críos -afirma-, esta es una situación muy complicada de vivir y de entender por su edad”.

La zaragozana y su esposo, Ramón de La Fuente -también de Zaragoza-, llegaron hace un año y tres meses a Filipinas, “donde Acciona está desarrollando un proyecto icónico”, explica el joven químico, que trabaja para la multinacional española. Se trata de un nuevo puente atirantado de 8,2 kilómetros de longitud, que conectará la ciudad de Cebú con la isla de Matacán, a través de Córdoba, con el fin de aliviar la congestión del tráfico en los puentes ya existentes. “Estamos con un cierre parcial -aclara-. Hay unas brigadas de medidas especiales con los trabajos más críticos y el resto trabajamos desde casa haciendo los preparativos necesarios par cuando todo se reactive”.

"Como se propague aquí el virus, arrasa”. En Filipinas han observado y han copiado a China… y eso les salva"

Noticias poco tranquilizadoras

Aunque se han adaptado muy bien al país -no es la primera vez que se trasladan allí por cuestiones profesionales- y están “tranquilos”, saben que las noticias que llegan a España desde Filipinas no son precisamente tranquilizadoras -sobre todo en las barriadas más pobres de Manila, y reconocen que el acceso a determinadas cosas que en nuestro país resultan fáciles, allí “son más complicadas de conseguir”, como por ejemplo la sanidad. “Hay muy buenos profesionales -explican- pero los recursos son muy limitados, no son ni de lejos similares a los que podemos tener en España”. Aún así, se sienten seguros, porque “al estar tan cerca de China y tener muy buenas relaciones comerciales”, matiza el zaragozano, Filipinas ha seguido rápidamente el modelo de aislamiento del gigante asiático para frenar la pandemia del covid-19, cerrando las fronteras entre las islas. El 12 de marzo, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, anunciaba una “cuarentena comunitaria” para la región de Gran Manila, donde viven cerca de 13 millones de personas. La zona quedaba así completamente cerrada. Hasta ese momento, se habían producido oficialmente cuatro muertes por el coronavirus. Según De La Fuente, si se han tomado medidas drásticas antes que en otros países desarrollados es porque, “como se propague aquí el virus, arrasa”. “Han observado y han copiado a China… y eso les salva”.

Durga y Hugo, los hijos del matrimonio, en la imagen que en enviaron a heraldo.es y a Heraldo Escolar para participar en la campaña solidaria 'El arcoíris de la Esperanza
Durga y Hugo, los hijos del matrimonio, en la imagen que en enviaron a heraldo.es y a Heraldo Escolar para participar en la campaña solidaria 'El arcoíris de la Esperanza"
M.F.

Si sienten algun temor es, principalmente, por los niños, “pero, de momento -reconocen-, el sistema sanitario no está saturado y está controlado. Aunque, si se descontrola, sí que será para tener miedo”. Parte de esa seguridad que transmiten radica en que, “si la cosa se pone fea”, saben que Acciona responderá. Como él dice: “Hay que alarmarse cuando toca”.

Prohibida la venta de alcohol, desde el primer día

En Cebú, donde reside la familia, la situación con respecto al cierre de comercios, la industria…, “es muy similar al de España. Está prácticamente todo paralizado”, apunta María Figueras, que insiste en que, aunque al principio hicieron acopio de alimentos, “porque muchas cosas vienen vía Manila y estaba cerrada, no hay escasez de ningún tipo”. Lo que sí prohibieron desde el primer día y como medida de seguridad es la venta de alcohol, dado el “elevado índice de alcoholismo en el país”, aclaran.

Hace ya varias semanas que la embajada española aconsejó a sus nacionales abandonar la isla, “pero, principalmente, a los turistas”, matiza Ramón. En su caso, al trabajar allí, era más recomendable quedarse. Después de valorar la situación y de analizar el largo viaje al que se exponían con los dos niños, enseguida lo tuvieron claro. Además, “el resto de familias españolas que trabajan en el proyecto -de Acciona- también están aquí y entre todos nos apoyamos”.

Preocupados por los turistas españoles atrapados

Logícamente, el matrimonio ha siguido muy de cerca las noticias de las tres jóvenes zaragozanas que estaban de vacaciones y que quedaron atrapadas en Filipinas a raíz de la suspensión del tráfico aéreo. Tras vivir unos días de auténtica angustia, las tres conseguían regresar a casa el pasado 27 de marzo. “Intentamos contactar con ellas, pero nos fue imposible localizarlas”, declaran.

"El Whatsapp quemaba, pero una vez que hablamos con nuestras familias, se tranquilizaron"

Sin embargo, lo realmente sorprendente es que la noticia de que el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, había ordenado, el pasado dos de abril, a las fuerzas de seguridad “disparar a matar” a quienes violaran la estricta cuarentena establecida por la pandemia, les llegó a través de “otros amigos españoles”. La noticia, evidentemente, alarmó a sus familias en Zaragoza: “El Whatsapp quemaba -reconoce- María Figueras-, pero una vez que hablamos con ellos, se tranquilizaron. Vivir fuera siempre genera incertidumbre en la familia”.

En su empeño por aclarar la situación, de La Fuente explica que, cuando estalló el brote de coronavirus en Manila, hubo mucha gente que se saltaba la cuarentena; que hasta se “seguían haciendo mercadillos en las calles”, lo que generó “una situación muy crítica, con amenazas, incluso, a la policía”. “Duterte tiene fama de ser muy drástico a la hora de tomar medidas y ante un país en emergencia, esa es su forma de reaccionar”. De hecho, el pasado Jueves Santo centenares de personas participaron en la Flagelación de Cristo por las calles de la localidad de Mabalacat, en la provincia de Pampanga, al norte de Manila, y una gran multitud de fieles descalzos siguió la famosa procesión del Cristo Negro, en la capital, con el peligro de contagio y extensión de la pandemia que ello conlleva.

"Cuando estalló el brote de coronavirus en Manila, hasta se seguían haciendo mercadillos en las calles, lo que generó una situación muy crítica, con amenazas, incluso, a la policía"

Pero Cebú, considerado uno de los centros culturales y económicos, del país “es más tranquilo”, dice Ramón, que argumenta estar “gratamente sorprendido” de lo bien que se están acatando las normas en un lugar donde las diferencias de clase son extremas, con un elevado índice de pobreza y donde todavía cunde el analfabetismo. Si te descuidas, añade, son los pocos extranjeros que viven aquí los que intentan saltarse las normas. Afortunadamente, la familia vive en un edificio de pisos con vigilancia y con un pequeño jardín interior, que les da “un poco de respiro” con los niños, “que no son conscientes de lo que está sucediendo”, aunque reconoce que Durga, un poco mayor que Hugo, ya le pregunta que cuándo va a poder salir de casa. “Tal vez estamos siendo un poco drásticos -afirma la zaragozana- pero nos tomamos muy en serio la educación de nuestros hijos y hemos establecido un plan con horarios, rutinas… Estamos haciendo un pequeño colegio en casa y lo llevan bien”.

El pasado 7 de abril, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, aprobó extender la cuarentena hasta el 30 de abril. A fecha de hoy, se han confirmado más de 5.000 contagios y 335 fallecidos en el país. El Gobierno español ya ha anunciado que fletará un avión el próximo 23 de abril para repatriar a los turistas españoles que todavía se encuentran en Filipinas, de donde es difícil salir por la falta de conexiones aéreas y las restricciones de movimientos entre las islas.   

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