Despliega el menú
Sociedad

educación

El reto de educar en nuevas tecnologías y desarrollo sostenible (ODS)

La XI Jornada ‘Propuestas a los retos de la escuela de hoy’ aborda cómo educar en nuevas tecnologías y desarrollo sostenible para que los jóvenes tomen decisiones acertadas y puedan construir un futuro mejor.

Necesitamos una renovación 360 a la hora de entender la educación
Necesitamos una renovación 360 a la hora de entender la educación
Freepik

La educación es dinámica y tiene que saber adaptarse a las circunstancias, sobre todo, cuando no sabemos qué cambios nos deparará el futuro; a qué nos vamos a enfrentar. Y la comunidad educativa aragonesa debe reflexionar sobre estos nuevos retos y cuestiones que tanto nos preocupan.

Y reflexiona, debate, analiza, comparte, en foros como el celebrado el pasado 20 de febrero, en la XI Jornada ‘Propuestas a los retos de la escuela de hoy’, que, en esta ocasión, giró en torno a cómo podemos y debemos educar en nuevas tecnologías y desarrollo sostenible para formar a nuestros jóvenes en actitudes que les permitan tomar decisiones acertadas para construir ese futuro mejor.

Organizada por Fundación Piquer, Asociación Aragonesa de Psicopedagogía, Federación de Enseñanza de USO Aragón y Fundación Ibercaja –dentro de las actividades de su Programa Educar para el Futuro–, en la mesa redonda, que se desarrolló en el Patio de la Infanta de Zaragoza, participaron Juan Antonio Rodríguez Bueno, maestro rural y director del CEIP Ramón y Cajal de Alpartir (Zaragoza), referente en innovación educativa; Peter Lozano, cofundador de ImasCono y Presidente de AJE Aragón; y Toñi Mocillo, maestra de primaria en el CEIPJosefa Amar y Borbón (Zaragoza) y vocal de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía,moderados por el presidente de Fundación Piquer, Miguel Ángel Heredia. Luis Martín Nuez, inventor y director de Academia de Inventores y TheIfs, contó cómo pasó del mundo ‘maker’ a montar su propia empresa.

De izquierda a derecha, Peter Lozano,María Antonia Morcillo, Miguel Ángel Heredia y  Juan Antonio Rodríguez
De izquierda a derecha, Peter Lozano,María Antonia Morcillo, Miguel Ángel Heredia y Juan Antonio Rodríguez
Aránzazu Navarro

Ferraris por los caminos

El primero en romper el hielo fue el maestro rural Juan Antonio Rodríguez Bueno, al afirmar que, por el hecho de haber nacido en un entorno digital, aceptamos que nuestros alumnos son nativos digitales, pero se nos olvida que no son competentes digitales. "Es lo mismo que un niño o una niña, por el hecho de estar en una biblioteca, no son lectores, pues necesitan acompañamiento y formación". Y, en este sentido, no debemos poner solo el foco en los centros educativos, sino que hay que implicar a las familias, sobre todo, en el uso responsable de las nuevas tecnologías. Y destacó, como uno de los principales problemas a la hora de abordar la competencia digital, la falta de sintonía entre la escuela y la Administración: "En su momento –afirmó–, en la escuela rural teníamos los ordenadores, las tablets, pero no teníamos internet. Teníamos Ferraris pero por caminos. Ahora, nos ponen fibra, sí, pero nuestros equipos informáticos son de hace 12 años… Lo dicho: no sintonizamos".

"Nuestros niños y niñas son nativos digitales,
pero no competentes digitales"

Profundizando en esos desajustes, la maestra y psicopedagoga María Antonia Morcillo puso el énfasis en la velocidad, en la vertiginosa evolución de las nuevas tecnologías que, "cuando llegan a las aulas, ya llegan viejas". "La escuela, como institución, siempre va por detrás", afirmó.

La adicción de los escolares a las nuevas tecnologías –"tengo alumnos en primaria adictos a los móviles y videojuegos, que están siendo tratados psicológicamente", aseguró la docente– y el ciberacoso se encuentran, en su opinión, entre los grandes retos que escuela y familia deben afrontar juntas.

Cerrando la brecha digital

Más que de transformación digital, Peter Lozano –su ‘app’ de realidad aumentada ‘Chromville’ ha revolucionado el sector educativo en diferentes países– prefiere hablar de transformación social y cambio disrruptivo que lo está trastocando todo. "Por eso –aseveró– necesitamos una renovación 360 de cómo entendemos la educación". Y ese cambio de paradigma tienen que liderarlo los docentes, «que son la parte fundamental de la educación". A los que animó a "abandonar la zona de confort y dar un paso al frente" para ir cerrando la brecha digital existente entre la evolución de las nuevas tecnologías y la formación de los profesores.

"Cuando las nuevas tecnologías llegan al aula, ya son viejas"

Lozano aportó datos facilitados, según él, por el responsable digital de una de las principales editoriales del país, que contemplan la hora de desarrollar contenidos educativos: "el 65% de profesores –afirmó– prefieren llegar a clase y decir a sus alumnos: 'Abrimos el libro por la página, 15. Fulanito empieza a leer'; entre el 10% y el 15% duda entre transformarse digitalmente o no; y, luego, ahí está ese 15% de profesores que se quieren adaptar, que están motivados y que son los que realmente tiran del carro".

En claro desacuerdo, Juan Antonio Rodríguez elevó hasta el 30% el porcentaje de ese profesorado que sí está innovando y utilizando nuevas herramientas en las aulas y cifró en un 60% el de los que están ‘a verlas venir’, pero que, "a poco que se den las condiciones idóneas –como por ejemplo formación en horario lectivo–", estarían dispuestos a protagonizar el cambio. Sobre la formación en horario lectivo, el representante de los jóvenes empresarios puntualizó que "si queremos evolucionar, no podemos esperar a que nos lo den todo".

"Si queremos evolucionar, no podemos esperar a que nos lo den todo"

La agenda 2030 y los ODS

La implicación no solo de los alumnos, sino de toda la ‘tribu’ entera en el desarrollo sostenible del planeta fue el otro gran tema que centró el interés del público y de la mesa de reflexión.

Peter Lozano y María Antonia Morcillo, en un momento de su intervención en la jornada
Peter Lozano y María Antonia Morcillo, en un momento de su intervención en la jornada
Aránzazu Navarro

La percepción de Toñi Morcillo es que los niños "son sensibles a los problemas. Saben que la tierra está ‘tocada’, herida, y que hay que hacer algo. Pero se ven como meros espectadores, no se sienten parte del problema, protagonistas". Aunque reconoce que familias y alumnos participan en las diferentes dinámicas y programas propuestos por las escuelas, a la hora de la verdad, "los padres llevan al colegio a los pequeños en coche y los mayores van en moto", sentenció. "Es posible que los niños no tengan ese concepto global de que pueden cambiar el mundo –matizó el director de la escuela de Alpartir–, pero sí de que pueden cambiar lo local, su entorno. De hecho, en muchos coles se están haciendo proyectos de medio ambiente, patios inclusivos, planes de igualdad". "Los Objetivos de Desarrollo Sostenible nos hablan de eso:de igualdad, de inclusión, de medio ambiente. Y eso –continúa– ya se venía trabajando en las escuelas, aunque igual no con ese nombre. Los ODS ya estaban en el currículo. Lo que ocurre es que, ahora, vamos poniendo nombre a cosas que los maestros y maestras llevamos haciendo ya mucho tiempo".

"El nuevo paradigma educativo deberá ser liderado por los docentes con el apoyo de las familias"

Proyectos sin continuidad

Ahondando en el tema, y en alusión al tan traído y llevado concepto de innovación educativa, Juan Antonio Rodríguez desveló que el gran secreto del CEIP Ramón y Cajal de Alpartir radica en que "nosotros podemos darle continuidad a los proyectos educativos. ¡Eso sí que me parece importantísimo! –exclamó–". "En Aragón, los equipos docentes cambian, de media, en los coles, todos los años, en un 60%. Imagínate –afirmó dirigiéndose a Peter Lozano– que en tu empresa cambiara todos los años el 60% del personal. ¡Pues no haríais aplicaciones!". Y eso es lo que, en estos momentos, prima en en la educación. "Cualquier proyecto que queramos desarrollar de nuevas tecnologías, bibliotecas, convivencia... es un volver a empezar cada curso. En el IES de La Almunia –explicó con contundencia el maestro–, que es nuestra referencia, de 70 profesores, este año, solo han repetido seis".

Juan Antonio Rodríguez, director de la escuela de Alpartir (Zaragoza) compartió con el público su proyecto educativo
Juan Antonio Rodríguez, director de la escuela de Alpartir (Zaragoza) compartió con el público su proyecto educativo
Aránzazu Navarro

Como empresario y como persona, Peter Lozano quiere formar parte de este cambio que necesita el mundo y preconiza que "a través de pequeños gestos y dando ejemplo, todos podemos implicarnos en estos retos globales". Y, si hablamos de cómo conciliar educación en las nuevas tecnologías y desarrollo sostenible, sugiere que "la tecnología no es un fin, es un medio y pasa por unos valores y por cómo se introduce en el entorno educativo, partiendo siempre de una estrategia y ayudando a las personas que tienen que hacer frente y acometer ese cambio. No es nada fácil, es complejo, pero tenemos que remar todos en la misma solución".

Un catálogo basado en evidencias

Por su parte, Juan Antonio Rodríguez apostó por la creación de una especie de catálogo, que, "basándose en evidencias, recomendara qué tipo de aplicaciones funcionan y cuáles no", para que los docentes no utilicen esas ‘app’ educativas, dejándose llevar por las modas: "Solemos aplicar la herramienta digital más conocida, que, normalmente, es la que más invierte en publicidad; pero, ¿sabemos realmente qué impacto está teniendo esa aplicación en los niños? –preguntó–. Sería como una guía, como ocurre con el etiquetado de los alimentos, que nos informa sobre los más saludables". "Yo, como docente –enfatizó– no puedo estar analizando constantemente todas las aplicaciones que hay en el mercado". E insiste en que la enseñanza de la programación y la robótica, decisiva en la formación de futuros ciudadanos, "se imparta en horario escolar, porque la escuela pública está para corregir desigualdades. Y este tipo de formación no puede ser solo accesible para quien se lo pueda permitir".

Aunque reconoció que se está haciendo un buen trabajo en las aulas, Morcillo apuntó que administraciones y políticos "tienen mucho que decir, porque, si no legislan para que tecnología y sostenibilidad se den la mano, las nuevas tecnologías se seguirán rindiendo a los mercados y a la economía. Y todos sabemos qué es lo que prima:un consumismo atroz, en todos los niveles, que se supone que nos va a proporcionar la píldora de la eterna felicidad; cuando la realidad es que estamos desconectados de la naturaleza y mal conectados con la tecnología". "Y todos –concluyó– tenemos que poner voz, no solo las escuelas. Las familias tenéis mucho que decir en este tema. Es el futuro de vuestros hijos".

Etiquetas
Comentarios