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¿Cuándo se está a tiempo de hacer terapia de pareja?

Acudir para gastar el "último cartucho" de una relación que no funciona no es lo más aconsejable según los terapeutas, que reconocen que se suele recurrir tarde a esta vía, cuando ya hay un "desgaste máximo".

Scarlett Johnson y Adam Driver, en 'Historia de un matrimonio', la película más nominada en los Globos de Oro
Scarlett Johnson y Adam Driver, en 'Historia de un matrimonio', nominados a los Óscar este año.
Netflix

La vida en pareja atraviesa por crisis ante las que a veces hace falta recurrir a un tercero que ayude a seguir adelante, juntos o por separado. El dolor que se puede vivir en los momentos finales de una relación queda plasmado en películas recientes como ‘Historia de un matrimonio', surgida de una ruptura matrimonial de su director, Noam Baumbach, que acaba de ser nominado a los Óscar como guionista junto a la rota pareja protagonista que forman los actores Scarlett Johansson y Adam Driver y la dura abogada Laura Dern.

"Todavía mucha gente acude a la terapia de pareja cuando el desgaste es máximo", reconoce Arantxa Martínez Bardají, psicóloga y sexóloga. No quiere decir que en estos casos ya no se pueda hacer nada si aún desean salvar la relación pero "el coste emocional y el desgaste que se paga es muy alto. Si se hubiera acudido antes se hubiera podido evitar". Por ello, considera que lo ideal es ir a consulta antes y no solo por quemar el último cartucho.

"El coste emocional y el desgaste que se paga es muy alto. Si se hubiera acudido antes se hubiera podido evitar"

Aunque resulta difícil fijar un momento adecuado para dar el paso, señala que es necesario que "los pilares fundamentales no se hayan sobrepasado", entre ellos "el respeto". A su consulta en Zaragoza, Martínez Bardají Psicología y Salud, llegan "parejas muy desgastadas" que han cruzado esos límites y eso hace que haya "heridas más difíciles" de sanar. 

"Última oportunidad"

El psicólogo Jacobo Sánchez también señala que normalmente se acude a la terapia de pareja "como última oportunidad", después de haber tenido un problema grave. Y no es precisamente el mejor momento para hacerlo, ya que coincide con Martínez Bardají en que hay que optar por esta vía antes, "cuando aún estás abierto a cambiar cosas". Entre los principales problemas que observa entre las parejas que pasan por su consulta en Zaragoza figuran los de "comunicación". Entre ellos pueden estar desde que "no han sabido comunicarse" hasta que "se han desatendido mucho".

"Las parejas no acuden en ese primer momento que toman conciencia de que tienen problemas, solo cuando han intentado resolverlos por ellos mismos y no han podido", apunta Victoria Martínez, también psicóloga con consulta en Zaragoza. "Vienen más tarde de lo que deberían", dice. Así, asegura que "pocas parejas llegan sin que se estén planteando la separación".

Sin embargo, sí que hay preocupación por intentar encontrar cauces para recuperar la relación. La terapia de pareja es el servicio sanitario que más buscaron los españoles por internet en 2018, según el informe sobre el paciente digital que elabora la plataforma ‘on line’ Doctoralia, que pone en contacto a pacientes y profesionales. Con un 6% de las búsquedas que se hicieron en el sitio web, fue al menos el que más interés generó.

Arantxa Martínez Bardají afirma que no existe un perfil de pareja que se repita más en sus consultas. Hay tanto jóvenes como personas ya mayores.

Sin embargo, reconoce que "hay momentos vitales en la vida de las parejas que son per se difíciles, como la llegada de los hijos o cuando se marchan de casa", afirma. Por ello, acuden más a terapia parejas entre los treinta y tantos y los cuarenta años de edad. "El cambio de vida que sufre una pareja al tener un hijo es radical". A ello se unen los problemas de conciliación familiar y laboral.

"Sacrifican la vida de pareja y se convierten muchas veces solo en dos padres", añade Sánchez sobre los problemas que se generan en esta etapa en la que alerta sobre "el descuido de la pareja e incluso de uno mismo". Para Victoria Martínez hay un problema de "desconexión" ya que "los primeros años de crianza se está muy volcado en los hijos y cuando han salido de esos primeros años vuelven a la relación de pareja, que se ha quedado descuidada".

El psicólogo añade que aun cuando no ha habido problemas durante la crianza de los hijos, este abandono de la vida de dos para atender la logística familiar puede llevar a que "cuando los hijos se van de casa y la pareja se queda sola se miren y digan ‘este señor/señora quién es". 

"Una de las claves para que una pareja funcione es estar bien con uno mismo"

No cree que haya etapas críticas en la pareja simplemente por el paso del tiempo, pero sí "crisis personales", por ejemplo a los 40 años, cuando alguien se replantea qué ha hecho con su vida y si quiere seguir así, tanto con la familia como con el trabajo, por ejemplo. Una de las claves que apunta "para que una pareja funcione" es "estar bien consigo mismo" y "ser paciente".

Infidelidades

Otro de los factores de los problemas de pareja son los casos de infidelidad. Sánchez considera que en algunas situaciones ha influido que "no ha habido comunicación en el tema sexual". Recalca que en ocasiones solo es reflejo de que "ya había algo mal" en la relación.

A la hora de tratar a cada pareja "tienes que hacer un traje a medida", añade Martínez Bardají. Y, sobre todo, para que las sesiones les ayuden tienen que estar los dos mentalizados de este último intento. "Para que se pueda hacer una terapia de pareja los dos tienen que querer intentarlo" , advierte. Normalmente, hay un miembro de la pareja que tiene más esperanza en la terapia y otro "viene más a remolque", confiesa Sánchez.

Desde el Centro de Psicología Victoria Martínez plantean una serie de pautas a las parejas con problemas:

1. Evitar la llamada "lectura de pensamiento". No creer que ya se sabe lo que está pensando el otro, pero en realidad no se le ha preguntado. Ni estar pensado en lo que va a contestar sin escuchar lo que está diciendo.

2. Expresar verbalmente cuáles son las necesidades sin esperar a que tenga adivinarlas la pareja.

3. No focalizarse  solo en lo negativo y recordar por qué se eligió a esa persona como pareja.

4. No etiquetar al otro con expresiones del tipo: "como tú eres así...".

Y si finalmente no es posible recomponer la relación de pareja, las sesiones de terapia pueden "ayudar a tener una buena ruptura", concluye Victoria Martínez. "A veces la terapia sirve para que alguno o los dos sean conscientes de que lo más saludable es finalizar la relación".

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