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Sociedad

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El contenedor virtual de aprendizajes plásticos en la escuela

Las maldades de los plásticos han llegado a las aulas. Para tratar el tema, proponemos crear un contenedor amarillo virtual, en la web de cada colegio, en el que alumnos, docentes y familias depositen ideas, dudas, acciones para la reutilización o reciclaje de los residuos plásticos.

Lo que cada persona hace para reducir el uso del plástico tiene mucho valor, más todavía si lo comunica.
Lo que cada persona hace para reducir el uso del plástico tiene mucho valor, más todavía si lo comunica
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De un tiempo a esta parte escuchamos hablar mucho de las maldades de los plásticos. Seguro que el asunto ha llegado a nuestras aulas. En realidad, el problema está en su mal uso, en la gestión de los residuos plásticos.

Por eso, para iluminar un poco el despiste sobre este tema, proponemos que cada centro escolar se pregunte qué hace bien y aquello que debe mejorar. Y lo puede llevar a cabo, abriendo un recipiente amarillo virtual en su página web. En él cabrían muchas cosas plásticas propias que el alumnado, también el profesorado y las familias, iría depositando en forma de ideas para su posterior reutilización o reciclaje. Lo que cada persona hace para reducir el uso del plástico tiene mucho valor, más todavía si lo comunica.

La mala gestión de los residuos plásticos también es un problema que deben abordar los centros educativos

Aquí van diez cuestiones o propuestas que tendrían cabida en ese contenedor virtual, mejor si se distribuyen con entradas diferenciadas.

1.- Llegaron y nos facilitaron muchas cosas. Hay que decir que los materiales plásticos, cuya mayor virtud es su elasticidad y flexibilidad a determinadas temperaturas, llevan un siglo entre nosotros. Los hay de muchos tipos. Han ayudado a resolver problemas en el abastecimiento de agua y saneamiento, como recipientes para contener sueros o fabricar jeringuillas en los hospitales; para aligerar el peso de muchos productos de uso común, como aislantes eléctricos, acústicos y térmicos. También para fabricar herramientas, juguetes, envoltorios, muebles, envases…

En el contenedor virtual de cada colegio, se irían depositando ideas, acciones, de alumnos, docentes y familias para la reutilización o reciclaje de los residuos plásticos.
En el contenedor virtual de cada colegio, se irían depositando ideas, acciones, de alumnos, docentes y familias para la reutilización o reciclaje de los residuos plásticos
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2.- Los diez imprescindibles. Convendría recordar en cada clase todos los objetos plásticos que se usan habitualmente. Después, clasificarlos con atributos: imprescindibles o no, de un solo uso o varios, recuperables en todo o en partes, de uso individual o colectivo, para llevarlo al contenedor amarillo o dejarlos en otro sitio, de mayores o de pequeños, feos o bonitos, etc. A continuación, seleccionar los diez imprescindibles, de los cuales se buscaría información para llevarla al contenedor virtual, diez que se eliminarían progresivamente y otros diez, que nunca más se deberían utilizar y van a ir al contenedor amarillo real. Cada clase colgaría en la web del centro su elección.

No son amigos nuestros ni los vasos ni las pajitas de plástico

3.- La culpa no es de los plásticos. Al hilo de esto, sería conveniente cuestionar si funciona bien el sistema de recogida de los contenedores amarillos del centro y quiénes se encargan de su gestión. En este sentido, se debería insistir en que: la contaminación por plástico es una responsabilidad compartida, las islas plásticas marinas son construcción nuestra, el mal uso de los plásticos es una costumbre muy extendida de la que se pueden citar miles de ejemplos. En este lugar, cabrían muchas más noticias, que facilitarán una búsqueda rigurosa de información por parte del alumnado y el profesorado.

4.- Cifras para no olvidar, que tendremos que actualizar a menudo. Conviene recoger en la página web que: más del 80% de la basura marina es plástico; que cada año se producen en el mundo centenares de kilos por persona y que solo se recicla un 20%; que una botella de plástico puede tardar 500 años en degradarse; que en la última década se produjo más plástico que los cien años anteriores; que España redujo en un 23% el consumo de bolsas ligeras, en un año, desde que se prohibieron en todos los comercios.

Una botella de plástico puede tardar hasta 500 años en degradarse

5.- Los buenos ejemplos vistos por las escuelas de España y de todo el mundo. De todas las actuaciones se puede recuperar algo. Hay que rebuscar en la red, hacer funcionar nuestro contenedor de noticias. Se encontrarán compromisos desplastificadores en las compras, en la cocina, en el cuarto de baño, en la celebración de fiestas sin plástico... De paso, el profesorado debería enterarse y comentar con el alumnado de qué va la iniciativa ‘Zero Waste’ (basura cero) y reflexionar si vamos hacia ella, y con qué velocidad y grado de compromiso.

6.- La alianza contra el mal uso del plástico. En este apartado se incluirían las actuaciones que el centro lleva a cabo para regular su uso y mejorar su gestión. También las aportaciones de las familias, individualmente o con la Ampa, con la que habrá que contar siempre;también habría que informar si se ha realizado algún convenio o actividad conjunta con las ONG, con el Ayuntamiento de la localidad, con las asociaciones de vecinos, etc., para educarnos en el uso y la gestión de los productos. Aquí cabrían igualmente las campañas puestas en marcha por parte de algunos comercios para la eliminación del sobreempaquetado plástico.

7.- Dudas plásticas para preguntar y resolver. En esta sección se recogerían muchas cuestiones que nos plantean incógnitas, dudas, sobre la gestión de los residuos plásticos. El equipo que gestione el contenedor virtual deberá organizarse para responderlas con fundamento, sin inducir a errores. Por si alguien se interesa, hay que decir que no son amigos nuestros los vasos y cubiertos de usar y tirar ni las pajitas de refrescos, por supuesto, ni en los colegios ni en casa.

Las islas plásticas marinas son construcción nuestra

8.- Todo que lo desechamos va a alguna parte. Los plásticos también. Además de los que se ven tirados por ahí, los plásticos se acumulan en el aire y en el agua. Y debemos preguntarnos qué hacer con ellos. Para comenzar habrá que desechar ya esa costumbre de echar en el inodoro los materiales plásticos, como bastoncillos de algodón, o las mal llamadas toallitas higiénicas. En este apartado, se podría incluir el debate sobre si el plástico deteriora nuestra salud y cómo, ya sea por exposición directa –elaborando materiales, utilizando productos– o ambiental –viajan en los alimentos, por el aire o por el agua–. Aquí cabrían, además, las alertas sanitarias por contaminantes plásticos de la OMS o el Ministerio de Sanidad.

Cada año, se generan en el mundo centenares de kilos de residuos plásticos por persona, de los que solo se recicla un 20%
Cada año, se generan en el mundo centenares de kilos de residuos plásticos por persona, de los que solo se recicla un 20%
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9.- Los ‘plastiñines’ también deben estar en el contenedor virtual. Hay que dedicarles atención porque están por todo el planeta y en multitud de organismos. Unos proceden de la lenta descomposición de otros más grandes, como las fibras plásticas que sueltan los tejidos al lavarlos o las ruedas de los coches al desgastarse, otros se han fabricado diminutos, como esas microesferas que van en los productos de higiene personal. Por muchos caminos, los microplásticos llegan al agua, al aire, a los animales y a nosotros. No estaría de más enlazar a las campañas como la que promueve Greenpeace ‘No más plásticos en nuestra comida’.

10.- No se trata solo de amontonar cosas. Cosas y hechos para sentirse, para sentirnos, bien, o para el conocimiento de quienes visiten esos contenedores. Antes bien, los contenedores virtuales de los centros educativos son cofres donde se guardan, de forma escrita o gráfica, materiales, ideas, ejemplos y dudas que en sí son un tesoro, pues permiten ser reutilizadas o recicladas en experiencias nuevas. Sí, sospechas o realidades, deseos o compromisos, aciertos o errores, cosas grandes y pequeñas, actuaciones individuales y colectivas, que depositan quienes las tienen y, principalmente, las quieren resolver para sí mismos o para los demás. Así se construye un gran documental que proporciona imágenes de la vida cotidiana de chicos y chicas del siglo XXI. Si bien, todos debemos aprender que lo más importante es reducir consumos.

Dejemos que las buenas ideas viajen por internet hacia otras escuelas. ¡Ah, y un consejo práctico: inciten a los alumnos al compromiso ambiental, pero no se agobien ni persigan a los escolares poco activos!

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