Despliega el menú
Sociedad

llega el frío

Cómo calentar la casa sin gastar mucho dinero durante la cuarentena por coronavirus

Si se quiere ahorrar en la factura, hay una serie de medidas ‘caseras’ que ayudan a mantener la temperatura interior del hogar en niveles agradables.

Cómo calentar la casa de forma económica. Gato tapándose con una manta
Un gato tapándose con una manta por el frío.
Pixabay

Si se quiere mejorar la climatización de una vivienda tipo en la ciudad (apartamento, estudio, adosado) hay una serie de trucos que funcionan a la hora de calentar un apartamento, y que permiten además ahorrar en las facturas. Uno que se hizo muy en los últimos años y que viene de una costumbre de la Segunda Guerra Mundial en los refugios antiaéreos implica el uso de cuatro pequeñas velas sobre una bandeja metálica y dos macetas para cubrirlas: es eficaz para espacios de poco tamaño y hay tutoriales en Youtube para probarlo, pero también supone ciertos riesgos; hay otras medidas más aconsejables. Por ejemplo, hacer un doble acristalado de nuestras ventanas, para evitar fugas de calor: el método casero es una lámina de plástico con burbujas, y el sellado de las junturas de puertas y ventanas con tela o cinta aislante.

Ideas sencillas para combatir el frío

Una medida obvia es cerrar la puerta de la cocina cuando la cocina está encendida. Otra es el uso de cortinas, que aíslan del frío y de las corrientes. Es mejor utilizar telas gruesas, o una doble tela, además de emplear colores oscuros. Las alfombras también son otra gran ayuda, así como las mantas de tejido polar para las sesiones de cine y sofá o para la cama, además del uso de una mecedora o una bici estática; no hace falta recordar la película ‘Psicosis’ de Hitchcock o ganarse créditos a pedaladas como ocurría en un capítulo de la serie de televisión ‘Black Mirror’, dos recuerdos que además dan un poco de angustia, aunque el segundo sea saludable. Solamente se trata de tener el cuerpo en movimiento y la sangre fluyendo, cada cual según sus posibilidades físicas. La ropa de cama suple el descenso de la temperatura durante la noche e incluso ayuda a poder apagar la calefacción por la noche. Es muy recomendable los calefactores que se pueden programar y se apagan solos para evitar sustos en las facturas.

Temperatura ideal

Entre 19 y 21 grados sería la temperatura adecuada. Lo ideal es mantener el hogar a una temperatura estable y no subir y bajar el termostato a cada rato. Esos "golpes de calor" harían aumentar la factura considerablemente. Dentro de casa hay que vestir prendas adecuadas a la estación del año: ir en manga corta en invierno implica poner la calefacción a alta temperatura, algo totalmente innecesario.

Casas pasivas

En los últimos años, la fiebre por las casas pasivas (las ‘passivhaus’) ha invadido el mundo de la construcción inteligente en las zonas rurales; la idea comenzó en Alemania a finales de los 90, y consiste en aplicar el diseño bioclimático para lograr la mayor eficiencia energética posible sin usar sistemas de climatización artificiales. Se aprovecha al máximo la luz y la radiación solar, se lleva al extremo el aislamiento térmico para que sean más frescas en verano y más calientes en invierno, y se renueva constantemente el aire con un sistema de ventilación que incluye un recuperador de calor. Además, se buscan las mejores puertas y ventanas posibles. Aunque también existen en espacios urbanos, normalmente son construcciones específicas en entornos naturales. En Aragón hay iniciativas pioneras en la provincia de Huesca, especialmente en Almudévar y Fiscal.

Etiquetas
Comentarios