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Sociedad

Inspección educativa tardó casi 10 meses en conocer el caso de acoso racista a una niña

Los padres de la menor han llevado a juicio a la Comunidad de Madrid, para que reconozca los malos tratos que sufrió su hija.

Petra, con su hija Camila en segundo plano.
Petra, con su hija Camila en segundo plano.
Sebastián Mariscal/EFE

La Inspección Educativa de la Comunidad de Madrid tardó casi diez meses en tener conocimiento del caso de acoso escolar racista que presuntamente sufría una niña de diez años afrodescendiente en un colegio público madrileño.

Lo ha criticado el letrado de la familia de la menor, Pedro Manuel González, a la salida del juicio contencioso administrativo celebrado este martes entre la familia y la Comunidad, en el que han declarado ocho testigos (personal educativo y familia) y tres peritos (dos psicólogas y una pediatra).

La vista, que ha durado cinco horas, "ha sido dura para los padres, que han tenido que revivir la situación", ha resaltado el letrado, que ha comentado que la niña, ahora de 13 años, "está en fase de recuperación, integrada en el nuevo colegio pero recuperándose poco a poco y ni mucho menos está bien todavía".

González ha criticado que aunque el centro abrió dos protocolos por este caso de acoso, "uno no ha aparecido, no hay rastro por ningún lado".

Y el segundo se abrió el 12 de septiembre de 2016 pero la inspectora educativa de zona no tuvo conocimiento del mismo hasta el 24 de junio de 2017. "Diez meses después", ha denunciado.

"Fue cuando empieza a tomar medidas preventivas a futuro pero, desde luego, para esta niña es demasiado tarde", ha recalcado.

Ha añadido que la postura alegada por la Comunidad madrileña -sus letrados no han querido hacer declaraciones- es que dice "sentir mucho la situación".

En este contencioso la familia pide una indemnización de alrededor de 22.000 euros pero "lo que de verdad quiere es que se reconozca judicialmente que ellos dicen la verdad, que el hostigamiento ha existido", ha apuntado el abogado.

Entre los testigos se encontraban la exdirectora del colegio Cardenal Herrera Oria que ocupaba el cargo durante el tiempo que la menor fue presuntamente acosada (2016-2017) así como la persona que la sucedió, pero ninguna ha querido hacer declaraciones a la salida de la vista.

Petra y Leo, los padres de la menor, han pedido "comprensión" por no querer hacer muchas declaraciones tras el juicio, aunque él, dominicano, ha enfatizado: "Vamos a trabajar duro por otros padres con hijos en esta situación".

La vista se ha celebrado a puerta cerrada en el Juzgado 34 de lo Mercantil por decisión de la jueza al tratarse de un caso de menores de edad.

Petra explicó hace unos días que a su hija "la aislaban socialmente, la acorralaban en los patios, se metían con su físico, su color, su olor, su piel", le decían que "nadie la quería" y "le tiraban balones al estómago en gimnasia".

Además, cuando habló con el colegio, la directora le dijo que la niña debía "acostumbrarse" pero que "no era negra, sino marroncita".

Esta madre y otras con familias afrodescendientes han lanzado una campaña en las redes sociales con la etiqueta #suspensoalRACISMO, para visibilizar el acoso escolar de tinte xenófobo en las aulas.

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