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Sociedad

Nacen dos terneros sin cuernos al manipular sus genes en un experimento

Se trata de un estudio de Universidad de California en Davis que buscaba evitar en un futuro el descornado manual de estos animales.

Foto de archivo de dos terneros
Foto de archivo de dos terneros
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El nacimiento de dos terneros sin cuernos y sanos ha sido el resultado de una edición genética durante un experimento realizado por la Universidad de California en Davis (UCD), dado a conocer este lunes y que buscaba evitar en un futuro el descornado manual de estos animales.

Tras dos años de investigación, los científicos de la universidad californiana han logrado modificar el ADN del ganado para que los dos terneros nacieran sin esta característica física natural, lo que a veces lleva a que se hagan daño entre ellos y a quienes los cuidan durante la producción de leche.

Para lograrlo, se utilizó un ADN bacteriano conocido como plásmido, que puede replicarse a sí mismo y que en el estudio produjo los terneros sin cuernos.

El plásmido no obstante también apareció en otros animales del experimento que todavía mantuvieron la cornamenta.

"Nuestro estudio encontró que dos de los terneros heredaron el alelo (forma genética) sin cuernos generado naturalmente", ha explicado al presentar el informe Alison Van Eenennaam, del Departamento de Ciencia Animal de UC Davis y autora de la investigación.

El análisis encontró que otros cuatro terneros "adicionalmente heredaron un fragmento del DNA bacterial", que no es dañino para los animales pero que técnicamente viene a ser un genoma editado (GMO).

Al utilizar el alelo de los terneros sin cuernos se puede conseguir que en el futuro sus crías mantengan esta característica que los hace más seguros para la producción láctea y les evita el descornado manual.

"Hemos demostrado que se pueden conseguir terneros sanos con sólo la característica editada intencionalmente -sin cuernos- y hemos ofrecido datos que ayudarán a ilustrar el proceso para evaluar la edición de genes en los animales", ha añadido Eenennaam.

Todos los datos del proceso fueron compartidos con la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de los EE.UU., que validó los resultados y la salud de los animales durante el proceso. "Ningún ternero en ninguno de los grupos tuvo un problema significativo de salud durante el período de tiempo del estudio", asegura el informe publicado en la revista especializada Nature Biotechnology. 

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