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Sociedad

medio ambiente

Bruselas sopesa llevar a España ante el TUE por los niveles de contaminación

La Comisión Europea valora si España ha reaccionado a la preocupación expresada por las autoridades comunitarias o da el último paso del procedimiento de infracción y acude a la Justicia europea.

Tribunal de Justicia Europeo.
Tribunal de Justicia Europeo.
Europa Press

La calidad del aire en España mejoró ligeramente en 2018 respecto al año anterior, aunque esta mejoría es menos significativa en los contaminantes ligados a los entornos metropolitanos y al tráfico y que son, precisamente los más nocivos para la salud, es decir dióxido de nitrógeno (NO2), partículas (PM10) y ozono (O3).

Así consta en el 'Informe de evaluación de la calidad del aire en España 2018' del Ministerio para la Transición Ecológica que España remitirá a la Comisión Europea antes del 30 de septiembre y que detalla la situación de las distintas zonas respecto a los valores legislados.

En concreto, el estudio evalúa dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), óxidos de nitrógeno (NOx), partículas (PM10 y PM2,5), plomo (Pb), benceno (C6H6), monóxido de carbono (CO), ozono (O3), arsénico (As), cadmio (Cd), níquel (Ni) y benzo(a)pireno (B(a)P).

Además, se han realizado mediciones indicativas de las concentraciones de otros hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) distintos al B(a)P. Estos compuestos orgánicos pueden llegar a ser perjudiciales para la salud y están asociados a procesos de combustión y a compuestos como el petróleo, el carbón o el alquitrán.

Asimismo, se han medido, pero no se han superado, los valores objetivo los depósitos totales de compuestos como el arsénico, cadmio, mercurio, níquel, benzo(a)pireno y los demás hidrocarburos aromáticos policíclicos, así como los niveles de mercurio en aire ambiente y particulado.

En general se ha observado una ligera mejoría del dióxido de nitrógeno (NO2) en 2018 respecto al año anterior ya que se ha reducido el número de aglomeraciones urbanas que han superado los valores legislados. En concreto, la normativa diferencia entre dos tipos de superación: El valor límite horario, que es una concentración de más de 200 ug/m3 durante una hora) y valor límite anual (media anual de 40 ug/m3).

Así, en 2018 el valor límite horario solo se superó en la ciudad de Madrid, igual que en 2017. Sin embargo, los datos de este informe son anteriores a la entrada en vigor de Madrid Central, por lo que la diferencia de resultado no se podrá observar al menos hasta el próximo informe.

En concreto, el límite legal se superó en la estación de Plaza Elíptica (Madrid), que es "la que peores registros arroja en acumulación de NO2", según el informe. El valor límite anual, sin embargo, se rebasó en cuatro zonas, que son tres menos que el año anterior, ya que dejaron de superar los niveles las zonas del Vallés-Baix Llogregat (Cataluña); Urbana Sur (Comunidad de Madrid) y Bajo Nervión (País Vasco).

Las superaciones durante 2018 se registraron en la ciudad de Madrid, Corredor del Henares, área Metropolitana de Barcelona y Granada y su área metropolitana. Las concentraciones medias anuales alcanzadas en la peor estación situada dentro de cada zona fueron, respectivamente, 55, 41, 54 y 46 ug/m3, respectivamente.

Partículas en suspensión

En cuanto a las partículas en suspensión (PM10), el estudio admite que España siempre ha presentado niveles altos de partículas, en gran parte porque la concentración se incrementa de forma natural por las intrusiones de masas de aire africano.

En 2018, según concluye el informe, se refleja también un descenso del número de zonas que superaron el valor límite diario, ya que frente a las cinco zonas que rebasaron este tope legal en 2017, 2018 se cierre con la superación en un único punto, la localidad de Villanueva del Arzobispo (Jaén).

Igualmente se ha observado una ligera mejoría en el valor límite anual que en 2018 no se identifica "ninguna zona" con superaciones frente a los datos de 2017, cuando sí se rebasó este límite legal en Avilés.

Además, en el dióxido de azufre (SO2) tampoco se ha producido ninguna superación de los valores legislados, lo que constituye el mantenimiento de los buenos resultados experimentados en los años precedentes. Respecto al ozono troposférico (O3), el informe muestra que en 2018 se siguieron registrando niveles elevados en zonas suburbanas o rurales, debido en gran medida a la alta insolación y a la emisión de sus precursores (principalmente NOx y compuestos orgánicos volátiles).

La situación es muy similar a la de años anteriores, si bien se aprecia un mínimo descenso en el número de zonas que superan el valor objetivo para la protección de la salud respecto a 2017 (pasan de 36 zonas a 35 las que superaron el valor objetivo, de las 126 áreas analizadas). En 80 de ellas se superó el valor objetivo y el objetivo a largo plazo en las otras 11 restantes.

Sin embargo, con carácter general y aunque no han sido validados aún por las administraciones, los datos de contaminantes de 2019 muestran un empeoramiento de la calidad del aire, especialmente en el caso del NO2. 

"Preocupación" de la Comisión Europea

La Comisión Europea avanzó la pasada semana que sigue con "preocupación" el estado de la calidad del aire en varios núcleos urbanos españoles, en especial Madrid y Barcelona, y sopesa llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) en las próximas semanas si las autoridades no toman medidas urgentes para corregir la situación.

El Ejecutivo comunitario decide una vez al mes los pasos a seguir en los distintos expedientes que tiene abiertos contra los Estados miembros y está previsto que anuncie el próximo paquete este jueves 25 de julio, un día después del último Colegio de Comisarios que se celebrará antes del parón veraniego.

Es entonces cuando Bruselas podrá decidir si España ha reaccionado a la preocupación expresada por las autoridades comunitarias para atajar los altos niveles de contaminación atmosférica o da el último paso del procedimiento de infracción y acude a la Justicia europea, han indicado fuentes comunitarias.

La Comisión Europea ha llevado ya ante el TUE a Alemania, Francia, Italia y Reino Unido por casos similares, pero el pasado mayo decidió parar el expediente de España en su última fase y evitó así llevarlo ante la Justicia europea, etapa que abriría la puerta a importantes sanciones económicas. En aquel momento, el Ejecutivo comunitario informó de que suspendía el proceso porque el paquete de medidas presentado por España para corregir la situación en la capital, que incluye la puesta en marcha de Madrid Central, era suficiente.

Sin embargo, dos meses después, y coincidiendo con la paralización de Madrid Central por parte del Ayuntamiento, el comisario de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca, Karmenu Vella, ha enviado una carta al Gobierno alarmado por los niveles de contaminación registrados y ha avisado de que espera que se tomen con urgencia medidas adicionales. Sin embargo, otras fuentes europeas apuntaron que los servicios comunitarios ven con "preocupación" los datos "negativos" recientes en materia de contaminación y que anuncios como el del Ayuntamiento de Madrid "no ayudan" a pensar que se vaya a corregir la situación. Por eso, la Comisión ha retomado el examen del expediente abierto a España y estudiará en las próximas semanas la respuesta de las autoridades y la conveniencia o no de elevar el asunto ante el TUE.

Bruselas ha expedientado a una veintena de Estados miembros por problemas relacionados con la calidad del aire en sus territorios, pero por el momento solo ha llegado hasta los tribunales en los casos de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.

El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) informó tras hacer pública la misiva del comisario europeo de que ha pedido al ayuntamiento de Madrid y al área metropolitana de Barcelona que colaboren en la adopción de medidas adicionales para mejorar la calidad del aire tras el nuevo aviso de Bruselas y mostró "preocupación" por la situación.

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