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10 maneras de cargarte tu relación (o no)

La psicóloga zaragozana Patricia Ramírez se sube a las tablas del escenario junto a la experta en dependencia emocional Silvia Congost para compartir su experiencia profesional en clave de humor.

La psicóloga zaragozana Patricia Ramírez se sube a las tablas del escenario junto a la experta en dependencia emocional Silvia Congost para compartir su experiencia profesional en clave de humor.
La psicóloga zaragozana Patricia Ramírez se sube a las tablas del escenario junto a la experta en dependencia emocional Silvia Congost para compartir su experiencia profesional en clave de humor.
Heraldo.es

A pesar de que cada vez es más habitual acudir a la consulta de un psicólogo en busca de ayuda, en nuestros días todavía existe ese prejuicio que relaciona este hecho con el de estar ‘loco’. Precisamente para tratar de romper esta barrera, Patricia Ramírez, psicóloga deportiva zaragozana, y Silvia Congost, experta en autoestima y dependencia emocional; decidieron lanzarse a la piscina con una propuesta totalmente novedosa en nuestro país: sacar aquellas experiencias más habituales de sus consultas y llevarlas al ámbito teatral.

¿El resultado?, el show ‘10 maneras de cargarte tu relación’ en el que las psicólogas dan algunas claves para solventar aquellos problemas más comunes en las relaciones de pareja o, en su defecto, -y siempre y cuando sea demasiado tarde-, para ser capaces de dejar ir a esa persona a la que no hacemos –o no nos hace- ningún bien. Y qué mejor que contar con un actor y director teatral como el también zaragozano Rafa Blanca, licenciado en Arte Dramático por la RESAD en la especialidad de interpretación gestual y habitual de programas de Aragón Televisión como ‘Oregón’, para adaptar el lenguaje psicológico a las tablas de un teatro.

“La propuesta me llamó mucho la atención desde el principio porque no había oído  nada parecido hasta el momento. Su idea era teatralizar sus conocimientos en psicología dándoles un punto más cómico alejado de las conferencias a las que están acostumbradas”, explica. De esta forma, las psicólogas no solo consiguen conectar de una manera más directa con la audiencia, sino que su mensaje llega mucho mejor debido a los numerosos ejemplos que se exponen durante el espectáculo con grandes dosis de humor.

“El objetivo es darle una vuelta a la conferencia tradicional de la mano de un canal mucho más directo y complejo para ellas como es el teatral”, indica. En su opinión, el show consiste en un 75% de contenido científico y un 25% de espectáculo. Su paso por la capital aragonesa fue un gran éxito. Más de 500 personas las arroparon en el Teatro de las Esquinas tras su estreno en Barcelona. “Esto es algo así como una terapia grupal en la que damos una serie de claves al espectador para que se cargue, o no, su relación. Depende de lo que quiera cada uno”, bromean.

“Como bien decía Groucho Marx, el matrimonio es la principal causa de divorcio”, afirmaba Congost nada más empezar el espectáculo. “¿A cuántas de las aquí presentes les ha desteñido un príncipe azul? Nos han contado que las historias de amor siempre acaban bien si aguantamos, pero estos cuentos no tienen nada que ver con el mundo real”, explica. Por eso, las psicólogas, que aseguran que estas historias no se han contado igual a hombres y mujeres, pretenden dotar al público de herramientas, “O bien para reconducir la situación o, si es tarde, atrevernos a soltarlo sin hacernos daño y empezar de cero”.

Pero, ¿cuáles son las claves a la hora de enfrentarnos a una situación de estas características?: “Lo primero de todo, tenemos que tener claro que hombres y mujeres somos diferentes para tratar de comprendernos mejor y no saltar a la primera de cambio”, explica Ramírez. Y, para ello, es necesario desmontar una serie de mitos que rodean las relaciones de pareja, como aquella que asegura que las mujeres son, por norma general, unas rencorosas. “Es cierto que tenemos buena memoria y que recordamos sucesos del pasado con mayor facilidad, pero no es porque tratemos de sacar lo peor de cada situación sino por la evolución”, introduce.

Como explican, las culpables de esta facilidad a la hora de recuperar eventos del pasado son las neuronas espejo que se localizan en el sistema límbico del cerebro y regulan nuestras emociones y nuestra capacidad empática. “El hombre en cambio se desarrolló en otra dirección con el objetivo de proteger, defender o luchar. Por eso respondemos de manera diferente a situaciones parecidas, pero es importante conocernos para poder entendernos. Precisamente, lo que tenemos que hacer es aprovechar estas diferencias y ser felices juntos”, explica Ramírez.

Otro de los momentos más divertidos de la obra llega con el ‘Traductor de Silvia’. Las psicólogas reproducen algunas de las expresiones típicas que les trasladan aquellos pacientes que tratan de superar una ruptura y explica qué significan realmente. Frases del tipo “Necesito un tiempo”, “Tengo miedo a compromiso” o el trillado “No eres tú, soy yo”, tienen un mismo significado: “No te quiere, no quiere estar contigo y no sabe cómo decirlo. Una relación implica lealtad, si la persona no está dispuesta a ofrecerla es que no es la persona adecuada”, señala Congost.

Otro de los grandes retos a la hora de enfrentarse a cualquier relación sentimental guarda relación con la pérdida de pasión en la pareja: “Cuando surge el enamoramiento el móvil está que arde, cuidamos más nuestra imagen, lo que hacemos y decimos… pero, de repente, aparece la mal denominada confianza. Dejar de cuidarse es una falta de respeto para nuestra pareja y para uno mismo”. Por eso, las psicólogas proponen al público asistente un trabajo importante, dejar de hacer todo aquello que mata la líbido.

“La decepción mata el amor. Tenemos que recordar qué fue lo que le enamoró, qué funcionó en aquel momento y aplicarlo de nuevo”, explican. El problema en muchos casos, como explica Congost, es que muchas veces nos aterroriza la idea de quedarnos solos y eso hace que seamos incapaces de ver la situación con distancia y objetividad. “En estos casos surge la dependencia emocional. Dos personas incapaces de crecer a la misma velocidad pueden llegar a destruirse día a día”, asegura. Y ahí comienza una dolorosa y complicada fase en la que los integrantes de la pareja comienzan a ceder en cuestiones que no deberían.

“Sin sexo no hay pareja, es un compañero de piso”

De forma paralela pueden surgir otros problemas como los celos o el control excesivo que parten de una persona insegura y con baja autoestima. “Estas situaciones intoxican muchísimo y pueden acabar con una relación sin darnos cuenta”, añaden. Por supuesto, el show no podía dejar de abordar un tema estrella como es el sexo. Las expertas lo tienen claro: “Sin sexo no hay pareja, es un compañero de piso”. Ojo, que también explican que, en este caso, debería primar la calidad y no la cantidad.

“En ciertos casos se abandonan aficiones o grupos de amigos, se toleran cosas que van en contra de los propios principios de cada uno o se dejan de expresar cosas por no empeorar la situación. Es fundamental que dejemos claro desde un principio aquello que no estamos dispuestos a negociar”, asegura la experta, que explica que comunicarse no es hablar, sino entenderse. “Además, entre la sinceridad y la mala educación hay una línea muy delgada. La excusa de ser sincero no te permite decir cualquier cosa. Es importante guardarse respeto y cariño”, concluye.

Tras su paso por ciudades como Barcelona, Zaragoza, Valladolid o Bilbao, en los próximos meses, el show visitará Málaga -19 de octubre-, Granada -27 de octubre- y Salamanca -24 de noviembre-. En 2020 continuará la gira por Sevilla, Albacete y Gijón.

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