Despliega el menú
Sociedad

San fermín 2019

“A los cabestros les llaman los quitanieves, el encierro está perdiendo emoción”

Antonio Jerez, zaragozano que lleva 32 años corriendo en San Fermín con su camisa ‘avispa’ del Real Zaragoza, comparte el malestar y las protestas de los mozos.

Antonio Jerez corre con la camiseta avispa del Real Zaragoza. La imagen es del encierro del pasado domingo.
Antonio Jerez corre con la camiseta avispa del Real Zaragoza. La imagen es del encierro del pasado domingo.
Heraldo

Antonio Jerez, zaragozano criado en las Cinco Villas, es uno de los corredores habituales de los encierros de Pamplona, reconocible en las retransmisiones televisivas porque siempre viste la camiseta ‘avispa’ -amarilla y negra- del Real Zaragoza. A sus 50 años recién cumplidos, lleva dos terceras partes de su vida asistiendo cada año a la cita sanferminera de cada mañana, desde el tramo final de la Estafeta (a la altura del popular bar Fitero) hasta la misma entrada de la plaza de toros. Este año, sin embargo, ha cambiado de tramo y ha bajado hasta el principio de Estafeta.

Estos sanfermines solo ha corrido el encierro del primer domingo y tiene previsto hacerlo el del próximo, que será el último de estas fiestas con los míticos Miura, pero no es ajeno a la polémica que se ha suscitado entre los ‘divinos’ (corredores habituales) por el entrenamiento previo al que se ha sometido a los mansos. “Hasta ahora solo se entrenaba a los toros en corredores habilitados en las fincas, pero desde el año pasado se hace lo mismo con los bueyes. He tenido oportunidad de verlo esta temporada en una finca de Salamanca”.

La consecuencia es lo que se está viendo todos los días: los cabestros abren la manada a gran velocidad, a veces en forma de flecha, y avanzan por los 875 metros de recorrido arropando a los toros y privando a los mozos de la posibilidad de coger cacho para correr ante las astas. En poco más de dos minutos la manada se planta en la plaza y, salvo que algún toro caiga o quede rezagado, es muy difícil ver un cuerpo a cuerpo entre astado y corredor, la verdadera emoción y adrenalina de los encierros. “El resultado es perfecto para la organización, que se evita incidentes y tiene un encierro más rápido y limpio, pero le quita todo el picante y toda la emoción”, dice Jerez, tras ver la sentada de protesta que este jueves han protagonizado grupos de mozos en Mercaderes y Estafeta.

“Ya llevábamos 15  años con el antideslizante en la curva de la Estafeta, donde hasta entonces se rompía habitualmente la manada al chocar contra el vallado, y con esto se está convirtiendo el encierro en otra carrera”. Tanto que cambian incluso las consideradas zonas de seguridad y peligro: si antes los mozos más expertos evitaban la parte exterior de esa curva para evitar aplastamientos o cogidas, los toros ahora la toman por el interior donde muchos mozos comienzan su carrera. Este mismo jueves se ha visto cómo los cabestros que tiraban del grupo alcanzaban e impactaban por el interior a varios corredores situados en lo que hasta era para ellos un punto estratégico de control.

san fermín encierro
Antonio Jérez, en una imagen de archivo.
Heraldo

“Corrí el domingo con mi amigo de Tauste Andrés Romero y ya se vio que lo que empezó a ocurrir el año pasado se iba a repetir día a día estos sanfermines. A los cabestros ya les llaman los quitanieves porque van limpiando la calle y echándote a los lados sin dejarte apenas oportunidad de coger toro”, concluye Jerez.

La polémica, sin embargo, sigue más que abierta y crece por momentos. ¿Dará marcha a atrás la organización? Por ahora, es una pregunta sin respuesta.

Etiquetas
Comentarios