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10 pautas para trabajar el sentido del equilibrio, en familia

El sentido vestibular, mas conocido como sentido del equilibrio, es el primer sistema sensitivo que se desarrolla por completo durante la gestación y afecta de manera directa o indirecta en casi todo lo que hacemos.

Algunos niños con problemas de equilibrio prefieren las actividades sedentarias
Algunos niños con problemas de equilibrio prefieren las actividades sedentarias
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Cuando pensamos en nuestros sentidos, solo consideramos los cinco que recogen información del exterior: vista, oído, olfato, gusto y tacto. No obstante, igual de importantes para nuestro desarrollo son aquellos sentidos que nos brindan información sobre la gravedad y el movimiento, y sobre los movimientos musculares de nuestro cuerpo y su posición el espacio, es decir, el sentido vestibular y el propioceptivo.

Hoy, nos vamos a centrar en el sentido vestibular, que es el encargado del equilibrio, tanto estático como dinámico, la orientación del cuerpo y su posición;además es el primer sistema sensitivo que se desarrolla por completo durante la gestación y afecta de manera directa o indirecta en casi todo lo que hacemos.

Cuando el sistema vestibular funciona correctamente, no somos conscientes de su importancia, pero imaginemos los problemas que nos podrían surgir a lo largo del día si tuviéramos el equilibrio alterado. Cualquier anomalía produce perturbaciones, que pueden llegar a ser severas, en el organismo humano. Algunos niños con problemas de equilibrio pueden tener dificultad para mantenerse quietos o sortear obstáculos, se caen con frecuencia y prefieren las actividades sedentarias.

Os proporcionamos unas pautas para trabajar en familia y de forma lúdica y sencilla el equilibrio de mayores y pequeños.

1. En el parque

Es fundamental, sobre todo, columpiarse; y si es apoyado con el abdomen en el asiento, mejor. También es muy aconsejable el uso de los balancines y toboganes.

2. Algunos deportes

Natación, baloncesto, escalada... en todas estas disciplinas se trabaja la posición del cuerpo respecto al espacio y la coordinación óculo-manual.

3. Todos a saltar

Saltar en la cama, en colchonetas o sobre pelotas de ‘fitness’ –con ayuda–, así se empieza a conocer la sensación que produce la gravedad y el equilibrio en nuestro cuerpo.

4. Trabajamos con los pies

Con ellos podemos:coger canicas, una pelota, darnos masajes, pintar y escribir, hacer bolitas de papel... son actividades vitales para ayudar al niño a apoyar bien los pies, de manera que su equilibrio no se vea alterado.

5. Nuestra espalda

Llevar una mochila en la espalda permite que los niños sepan reconocer dónde está y que sean conscientes de esa parte del cuerpo.

6. Y ahora... a cantar

Canciones y rimas con las que podemos trabajar la coordinación, sobre todo, de manos y cuerpo.

7. Al aire libre

Actividades como rodar por la hierba, hacer el ‘ángel’ en la nieve o dar volteretas nos ayudan a desarrollar el sistema vestibular.

8. También con las manos

Romper periódicos, poner un folio y pintar debajo de la mesa, dar masajes, amasar, recortar, pintar con pintura de dedos...

9. Caminar y caminar

Sobre una cinta en el suelo y sobre diferentes texturas. Caminar descalzos y sin calcetines, de puntillas y de talones, con los laterales interiores y exteriores... son ejercicios que nos ayudan a sentir por completo todo el pie.

10. Como una peonza

Girar sobre uno mismo, juegos de movimiento en corro y superficies que rueden, como las que nos podemos encontrar en los parques infantiles, son otras sugerencias para cuidar nuestro sistema vestibular.

Camino Felices  y Ana Rojo son miembros de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía

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