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Sociedad

astronomía

Aragón, un lugar privilegiado para ver el eclipse total de sol de 2026

La trayectoria del fenómeno atravesará Groenlandia, Islandia y en España podrá verse en varias capitales de provincia, entre ellas Zaragoza, Huesca y Teruel.

Imagel del eclipse total de sol que tuvo lugar el 11 de agosto de 1999
Imagel del eclipse total de sol que tuvo lugar el 11 de agosto de 1999
Reuters

El 12 de agosto de 2026 tendrá lugar un eclipse total de sol que podrá verse en Europa 27 años después del que tuvo lugar el 11 de agosto de 1999. Podrá observarse en Groenlandia, en el extremo oeste de Islandia, en gran parte de la mitad norte de España y en un pequeña zona de Portugal, tras comenzar en el mar de Láptev con el sol de medianoche, en Rusia. En España tendrá lugar durante la tarde y concluirá con la puesta de sol en Baleares.

En las comunidades de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Castilla y León, La Rioja, Navarra, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, y especialmente en Aragón, podrá divisarse el eclipse total que en otras zonas solo será parcial. En España no había tenido lugar un eclipse total con similar trayectoria desde 1905.

“Parece que falta mucho pero en realidad no tanto. Aragón tiene que ponerse las pilas porque en siete años años tendrá lugar el primer eclipse total de sol en Europa desde 1999 y se trata de un evento de primerísima magnitud, equivalente en el mundo de la astronomía a que se celebren unas olimpiadas en tu país, o se dispute la final de un mundial de fútbol, y por tanto atraerá una gran cantidad de personas que se desplazarán al valle del Ebro, una de las zonas donde mejor podrá verse este fenómeno”, advierte el astrofísico e investigador de la Universidad de Exeter (Reino Unido) Alejandro Sánchez de Miguel.

“Las autoridades políticas y científicas de Aragón deberían ser conscientes de esta importancia, aunque sé que los agrupaciones astronómicas de Aragón sí están pensando en esta acontecimiento desde hace bastante tiempo. Habrá muchos desplazamientos desde diferentes partes del mundo hacia Aragón, Castilla y León, La Rioja o Cataluña para presenciar el eclipse y es un evento que no se puede preparar en dos días”, avisa.

Sánchez señala que España será la mejor zona para ver el fenómeno ya que Groenlandia e Islandia son dos sitios “famosos por la cantidad de nubes que tienen”. Será un eclipse básicamente español que entrará por el norte peninsular y que tendrá en Aragón uno de los puntos más despejados para su observación, sobre todo en Teruel, Zaragoza y en parte de Huesca. Además, el eclipse del 12 de agosto de 2026 coincidirá con las perseidas -’lágrimas de san Lorenzo’-.

“Prácticamente, la posibilidad de poder ver un eclipse total de sol en la localidad en que vives es de una vez cada 150 años, aproximadamente. Por eso no hay que desaprovechar la oportunidad. En España hubo un par de ellos a comienzos del siglo XX y después ya no se han vuelto a ver hasta ahora. En unos años tendremos dos: el de 2026 y el de 2027, este último visible en el sur del país”, comenta Alberto Solanes, presidente de la Agrupación Astronómico de Huesca

Eclipse total de sol
Eclipse total de sol
Archivo HERALDO

Eclipses en Aragón

En la historia de Aragón quedan patentes algunas huellas relacionadas con este fenómeno. Una de ellas fue descubierta hace uno años en Sos del Rey Católico por los historiadores Loli Ibáñez y Juan Abella y se trata de una inscripción en piedra que da cuenta de un eclipse en el siglo XIV. Como recogía la historiadora Marisancho Menjón en un artículo publicado en HERALDO en 2017 “se halla en uno de los grandes arcos que se abren a la plaza del Ayuntamiento. Es difícil de leer pero ha podido ser transcrita y dice, en latín: ‘En la hora prima del 17 de septiembre del año del Señor de 1354 se oscureció el sol’”.

Este hallazgo da cuenta de un eclipse “inédito en la Península Ibérica y cuya noticia ha servido a los matemáticos como registro para sus estudios sobre la ralentización del movimiento de rotación de la Tierra”, refería la historiadora.

Otro registro de un eclipse solar en Aragón tiene que ver con el monasterio de Veruela y el Moncayo, y data de 1860. En aquel año, acudieron a este lugar un grupo de científicos europeos -entre ellos el físico francés León Foucault- para presenciar el fenómeno en la cumbre del Moncayo. En el monasterio se conserva la siguiente inscripción: ‘EXPEDICIÓN/A MONCAYO/ EN EL ECLIPSE/DE 1860/MA/OM/PM/G/A/JM/CB/RB/JV/OO/JV/J/JK’. Este grafiti incluye, probablemente, las iniciales de los nombres de varios de los miembros que acudieron para presenciar el eclipse total de sol que tuvo lugar en julio de aquel año.

En relación a aquella expedición, el escritor y naturalista Eduardo Viñuales describió hace unos años en HERALDO que el sendero utilizado para llegar a la cima del Moncayo que comienza en el Santuario “fue trazado en 1860 con motivo de la visita de numerosos astrónomos de España y del extranjero para estudiar desde lo más alto un eclipse de sol”.

Durante aquel año y siendo un niño, el científico y Premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal pudo ver en Valpalmas aquel eclipse que despertaría su interés por la ciencia y que describió la misma trayectoria que el que tendrá lugar dentro de siete años.

Santiago Ramón y Cajal
Santiago Ramón y Cajal

Una coreografía celeste en clave de Sol

Un eclipse de sol tiene lugar cuando la Luna oculta en parte o totalmente al Sol, un fenómeno que no ocurre cada vez que la Luna pasa entre el Sol y la Tierra en la fase de luna nueva. Dada la inclinación de la órbita del satélite con respecto a la terrestre y el pequeño tamaño de la sombra lunar, se producen siguiendo una pauta, conocida como ciclo de Saros, que se repite cada 223 lunas (meses sinódicos), equivalente a 6585,32 días, unos 18 años y 11 días. En cada periodo se producen entre dos y siete eclipses en un año, en su mayoría solares.

La relación entre las distancias y diámetros del Sol y la Luna propicia que el observador vea un tamaño aparente muy parecido, con pequeñas variaciones durante el año. Los eclipses de sol pueden ser totales, cuando el tamaño de la Luna es mayor que el del Sol; y anulares, cuando el Sol es mayor. Esto hace que sólo una pequeña área de la superficie de la Tierra pueda observar el Sol completamente oculto, y otra mucho mayor solo vea un eclipse parcial.

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