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Ojo con el móvil antes de los 12 años

Desde luego, un niño o una niña, menores de 12 años, no deberían tener ninguna necesidad de comunicarse a través de un teléfono móvil. Y, si la tienen, es porque se la han creado los adultos.

El móvil les permite acceder con facilidad a gran cantidad de contenidos en internet  para los que los chavales no están preparados
El móvil les permite acceder con facilidad a gran cantidad de contenidos en internet para los que los chavales no están preparados
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En principio, y aunque pueda parecer obvio, el teléfono móvil es un dispositivo para poner en contacto a personas entre las que media cierta distancia y que tienen necesidad de comunicarse, utilizando cualquier medio para ello –redes sociales, mensajería instantánea, llamada telefónica...– Y, desde luego, un niño o una niña, menores de 12 años, ¡no tienen esta necesidad! Y, si la tienen, se trata de una necesidad falsa y se la han creado los adultos que les rodean; y, en este apartado, entran perfectamente los padres.

ESA SENSACIÓN DE INMEDIATEZ

El dispositivo móvil genera sensación de inmediatez; todo tiene que ocurrir, que ser, en el momento, aquí y ahora. Y esto no debe ser así, ya que esta sensación es la causante de que la ansiedad y la frustración se apoderen de los niños cuando no son capaces de conseguir lo que quieren de forma rápida e inmediata.

ACCESO A CONTENIDOS NADA APROPIADOS PARA SU EDAD

Les permite acceder con gran cantidad de contenidos en internet para los que los chavales no están preparados. Y estos contenidos pueden hacer que en su cerebro se vaya formando, con el tiempo, una imagen de la realidad totalmente distorsionada. Tarde o temprano tendrán que aprender y aceptar que la vida no es un juego de pantallas y que, en la realidad, no se pueden borrar las partidas.

GANAR A COSTA DE LO QUE SEA

Los niños están utilizando estos dispositivos para entretenerse con juegos, en demasiadas ocasiones, peligrosos, que generan adicciones, que les enganchan, prometiéndoles convertirse en héroes y protagonistas en un mundo que no existe y en el que, lamentablemente, todo vale. Yellos, los pequeños, solo quieren ganar a costa de lo que sea. Y, lo peor,estas estrategias de juego, las seguirán utilizando después en su vida real.

UN 'LIKE' SOLO ES UN CLIC

Contribuye a que los niños se conviertan en personas más solitarias, introvertidas, poco resolutivas y que necesitan una fuente de estimulación constante. Los amigos virtuales no dan abrazos ni te aprietan la mano. Un ‘like’ solo es un clic, nada más.

ENTORNOS ATRACTIVOS E HIPERESTIMULANTES

El móvil no es un juguete; un niño no debe jugar con el teléfono o la tablet, ya que les introducen en entornos muy atractivos que son hiperestimulantes y que, con frecuencia, impiden el desarrollo de su creatividad.

DESARROLLO DE SUS FUNCIONES COGNITIVAS

Desarrollo de sus funciones cognitivas. Todos sabemos que estos dispositivos anulan la imaginación del niño, tan necesaria como imprescindible para un adecuado desarrollo de sus funciones cognitivas.

RECOMPENSAS FICTICIAS Y FALSOS REFORZADORES

Como ya hemos indicado, los dispositivos móviles crean adicción, ofreciendo a los niños recompensas ficticias que no pueden extrapolarse a su día a día, por lo que se vuelven irritables y necesitan seguir jugando para obtener esos reforzadores que tan falsamente les hacen sentirse más felices.

CAPACIDAD PARA TOLERAR LA FRUSTRACIÓN

Ni debemos ni podemos mermar la imaginación y la creatividad de nuestros hijos, y, mucho menos, perjudicar su capacidad para tolerar la frustración. Démosles la oportunidad que se merecen. Dejémosles ser niños. Digamos un ‘no’ rotundo al uso indiscriminado de los dispositivos móviles, antes de los 12 años.

Toñi Morcillo es miembro de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía 

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