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Tercer Milenio

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Aquellos maravillosos inventores

Y los telescopios se hicieron portátiles y más baratos

Puede que a estos dos emprendedores -Lerebours  y Secretan- tal vez no se les pueda presentar como inventores pero sí como innovadores, ya que, gracias a su pericia en el diseño de instrumentos ópticos y científicos, contribuyeron al desarrollo y difusión de dos de los más relevantes inventos en el ámbito de la óptica de la segunda mitad del siglo XIX: el microscopio de tambor y el telescopio reflector de espejo de Foucault.

Telescopio reflector Secretan
Telescopio reflector Secretan
Flintsauctions

Noel Jean Lerebours (1761-1840) ya era un reputado fabricante de lentes y aparatos ópticos, –fundador en 1789 de la casa o taller Maison Lerebours en París– cuando, en torno a 1830, contrajo matrimonio con Marie Jeanne Françoise al mismo tiempo que adoptaba a su hijo Noel Paymal (1807-1873). Un golpe del destino para el adolescente Noel quien, a partir de entonces, comenzó a trabajar junto a su padrastro y, tras su muerte, heredó su taller.

Es precisamente entonces cuando Lerebours –el hombre y la casa– alcanza uno de sus mayores éxitos comerciales al realizar un nuevo diseño del microscopio de tambor inventado por el óptico británico Benjamin Martin en 1740. Se trataba de un microscopio portátil pensado para trabajos de campo, la docencia e incluso como entretenimiento o juguete; y que, de la mano del mejorado diseño de Noel Paymal, iba a alcanzar gran popularidad y difusión durante esa década, antes de que, a partir de 1850, fuese progresivamente reemplazado por los nuevos equipos portátiles de Leitz y Zeiss Jenna.

Entre tanto, en 1845 Noel Paymal se asociaba con el matemático Marc François Louis Secretan para fundar la Maison Lerebours et Secretan.

Pasión por la óptica

Tras estudiar Derecho, el suizo Marc François Louis Secretan (1804-1867) ejerció como abogado y, posteriormente, como juez en el tribunal del distrito de Laussane, antes de dar un giro completo a su vida y trayectoria profesional para consagrarse al estudio de las matemáticas, la física y la óptica. Así, en 1832 se convertía en profesor asociado de la Academia de Laussane y, entre 1838 y 1844, ocupaba la cátedra de Matemáticas.

Al parecer fue su pasión por la óptica y por la novedosa daguerrotipia la que le llevó, por esa época, a entrar en contacto con Noel Paymal Lerebours, apasionado de esta técnica. Una relación que se plasmó en 1842 con la publicación de un tratado sobre fotografía que alcanzó un notable éxito. En 1844, Secretan decidía abandonar Suiza para trasladarse a París y, apenas un año más tarde, se asociaba de nuevo con Noel Paymal para fundar la casa Maison Lerebours et Secretan, especializada en la fabricación de instrumentos ópticos y científicos de gran precisión.

En 1855, tras la jubilación de su socio, Secretan se convirtió en el propietario único de la compañía, a pesar de lo cual mantuvo el nombre original hasta 1860, cuando la casa pasó a denominarse Maison Secretan.

Es también en esta época, y fruto del gran renombre adquirido por el taller como fabricante de instrumentos científicos, cuando Secretan –entonces en la cima de su prestigio como demuestra que fuese el oficial óptico y proveedor de equipos del Observatorio de París– alcanza un acuerdo con Louis León Foucault para desarrollar y comercializar en exclusiva el nuevo y revolucionario telescopio reflector diseñado por este.

Perfecto para astrónomos aficionados

Su principal novedad era que sustituía el tradicional espejo metálico que solían montar los telescopios reflectores por entonces por un espejo de cristal con película de plata. Con ello, no solo disminuía las aberraciones cromáticas, sino que también aumentaba sensiblemente la reflectividad. Ello permitía fabricar telescopios más pequeños, portátiles y, por tanto más baratos. Ideales para astrónomos aficionados, lo que iba a contribuir al auge de la astronomía en esos años. Este equipo es considerado como uno de los más importantes avances en la historia de la telescópica, amén de un instrumento clave para entender la evolución y el desarrollo del telescopio moderno.

Tras su fallecimiento en 1867, la Maison Secretan pasó a manos de su hijo Auguste François y, posteriormente, al primo de este, George Emmanuel Secretan, a quien a su vez le sucedieron, en 1906, sus hijos Paul Victor y Alice. En 1911 era adquirida por Charles Eprey, aunque mantuvo su denominación hasta los años sesenta del siglo XX, cuando se integró en la compañía Henri Morin.

La moda del daguerrotipo

La verdadera pasión de Noel Paymal fue la daguerrotipia –la técnica fotográfica del momento–. En 1839, y siguiendo el manual de instrucciones de la cámara de Daguerre, fabricó y comenzó a vender un modelo mejorado. Al tiempo que él mismo comenzaba a realizar daguerrotipos. De este modo, su taller pronto se convirtió en uno de los centros de reunión de muchos de los pioneros de esta técnica. Allí se reunían Lerebours, Fizeau, Gaudin, entre otros, para compartir e intercambiar ideas, proyectos o nuevas soluciones y mejoras implementadas en sus equipos.

Daguerrotipo de 1844. Noel Paymal Lerebours es el primero por la izquierda
Daguerrotipo de 1844. Noel Paymal Lerebours es el primero por la izquierda

Y es precisamente en la daguerrotipia donde Noel Paymal llevó a cabo su más famosa y conocida ‘invención’. Al combinar su visión empresarial, su capacidad emprendedora y su pasión por la fotografía para producir y comercializar los primeros libros de fotografía de paisajes del mundo: sus ‘Excursions Daguerriennes’, una colección de tomos, publicados en París bajo suscripción, con daguerrotipos procedentes de todo el mundo, que Lerebours encargaba a artistas de diferentes países y que luego recopilaba en estos volúmenes que cautivaron al gran público entre 1841 y 1864. Para entonces, Noel Paymal Lerebours ya se había retirado, en 1855.

Miguel Barral Técnico del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología

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