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Sociedad

La apuesta por el 'teambuilding' o la importancia de tener amigos en el trabajo

Crear lazos entre los miembros del equipo de trabajo es casi una cuestión de salud emocional: ayudan a sentirse motivado y a ser productivo.

La apuesta por el 'teambuilding' o la importancia de tener amigos en el trabajo
La apuesta por el 'teambuilding' o la importancia de tener amigos en el trabajo

Los trabajadores pasan una media de 40 horas semanales en el trabajo. El resultado de compartir todo este tiempo con otros compañeros es que el 50% de los españoles valora que un ambiente de trabajo agradable es uno de los criterios más importantes a la hora de elegir una empresa, según el informe 'Employer Brand Research 2018' realizado por Randstad.

No resulta extraño que esto sea así: el trabajo diario requiere enfrentarse a nuevos retos, asumir responsabilidades, celebrar logros y afrontar fracasos, además de compaginar la vida personal con la laboral y, en cualquiera de estos escenarios, saber que se forma parte de un grupo cohesionado que es capaz de compartir objetivos, apoyo, comprensión y esfuerzo para que todo salga adelante es reconfortante y aporta seguridad y confianza. Sobre ello habla el estudio elaborado por workplace ‘Why we need best Friends at work?’ (¿Por qué necesitamos mejores amigos en el trabajo?): “Pasamos más horas despiertos en el trabajo que en casa, y es natural que deseemos crear conexiones con los miembros de nuestro equipo”. La razón de ello es sentir “que vale la pena” y poder “acudir a ellos cuando necesitamos celebrar y sentir conmiseración por nuestras vidas personales y profesionales” ya que, “en ausencia de esta salida, el trabajo puede parecer solitario y aislante”. Y, si así fuera, “puede que nos guste lo que hacemos y utilicemos nuestros talentos y fortalezas todos los días, pero probablemente no nos sintamos totalmente motivados para poner todo nuestro ‘yo’ en nuestros roles’.

Así es como el beneficio de un grupo de trabajo en el que existen lazos de amistad y buenas relaciones repercute también en la empresa: “existe un vínculo entre tener un buen amigo en el trabajo y la cantidad de esfuerzo que los empleados gastan en su trabajo”. Como ejemplo de ello, indican que “las mujeres que aseguran tener a un mejor amigo en el trabajo tienen más del doble de probabilidades de comprometerse con dicho trabajo (63%) que las que no (29%)”.

¿Cómo fomentar un buen clima laboral?

Un entorno cohesionado a la hora de trabajar, una buena comunicación interna y externa y una predisposición de los empleados son condiciones básicas para que el trabajo salga delante de la mejor forma posible. Pero para ello es necesario tener como punto de partida un contexto propicio:

Confianza y respeto bidireccional. Tanto de jefe a empleado como viceversa, así como entre compañeros. La empatía es una cualidad básica de un buen liderazgo y de un equipo en el que reine la armonía. Feedback. Estar al tanto de las peticiones, necesidades y labores de los trabajadores permite a estos sentirse valorados dentro del equipo y mejorará su predisposición al trabajo. Herramientas y organización. La productividad no depende solo del trabajador, sino también de los medios de los que dispone la organización y planificación de todo el equipo. Para asegurarse de que el trabajo salga adelante y se puedan cumplir los plazos es necesario facilitar a los empleados las herramientas necesarias para ello, así como plantear un sistema de orden efectivo. Entorno. Desde la higiene del escritorio de cada empleado hasta la iluminación de toda la oficina, los detalles cuentan. Para trabajar sin distracciones y ser más efectivos, el orden, la higiene y una estética agradable son elementos clave. ‘Teambuilding’. Eso sí, las distracciones ‘reguladas’ también son necesarias. Cada vez más empresas dan importancia a crear un espacio de convivencia agradable en el que los trabajadores puedan tomar un café, estirar las piernas, compartir conversaciones o, simplemente, desconectar unos minutos la mente. Aunque también hay quien opta por ir un paso más allá y organizar encuentros más elaborados fuera de la oficina, como cenas, una jornada de ‘escape room’ o un concierto, para fomentar las relaciones entre los trabajadores durante estos periodos de descanso y mejorar así el clima laboral y con ella la motivación del equipo. A esto se le llama ‘teambuilding’.

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