Despliega el menú
Sociedad

La gestión de las emociones, clave para el desarrollo de los niños

Las emociones nos acompañan a lo largo de toda nuestra vida, por ello son tan importantes en el aprendizaje y desarrollo de los más pequeños de la casa.

Los expertos subrayan que las habilidades emocionales deben manejarse desde la infancia evitando la "sobreprotección" de los hijos.
Los expertos subrayan que las habilidades emocionales deben manejarse desde la infancia evitando la "sobreprotección" de los hijos.
Freepik

Desde los primeros meses de vida, los seres humanos vamos descubriendo sentimientos como la alegría, la tristeza, la sorpresa, el miedo, la compasión, la frustración... A medida que se conocen y se experimentan, se va desarrollando la inteligencia emocional y la forma de relacionarnos con otras personas y con el entorno.

Este proceso puede entenderse como desarrollo emocional y tiene su etapa más decisiva en los primeros años de vida. Durante la infancia, el cerebro es más plástico y es, a través de las experiencias que vivimos, como construimos nuestra propia identidad.

Pero, ¿por qué es tan importante el desarrollo emocional? Porque son pocas las acciones que se toman a lo largo de la vida que tengan un contenido puramente intelectual. Cuando se toma una decisión, siempre hay un contenido emocional, ya sea de acuerdo a una motivación, a un sentimiento o un valor o principio personal. A esto se suma que las emociones son un factor determinante para la adquisición de conocimiento. Cuando se aprende en un ambiente positivo, los conocimientos perduran más en nuestra memoria.

Muchos centros todavía no incorporan aspectos relacionados con el desarrollo emocional en su metodología de enseñanza, porque consideran que este ámbito debe trabajarse desde casa, que son los padres quienes tienen que enseñar a sus hijos a gestionar sus emociones. Sin embargo, según un estudio realizado por Unicef, contribuir a este desarrollo no solo debe venir por parte de la familia, sino que los cuidadores y educadores deben estar capacitados para observar como los niños pequeños se comunican y relacionan, para promover los aspectos positivos y disminuir los factores de riesgo que pueden alterar el desarrollo de los niños. Este estudio apunta también que un correcto desarrollo emocional del niño le permitirá estimular su crecimiento integral y mejorar su organización en el futuro.

En cualquier caso, además de buscar un centro que facilite esta tarea desde el primer momento, conviene no descuidar la educación emocional en casa. Para ello, los expertos señalan la importancia de escuchar activamente a nuestros hijos, buscar juegos que les ayuden a identificar sus emociones y animarles a que las expresen con palabras, además de aprender a empatizar con ellos para saber por qué se expresan de manera determinada en cada ocasión.

Etiquetas
Comentarios