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Tercer Milenio

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Controlar la calidad del agua en tiempo real

Una nueva solución, desarrollada dentro del proyecto Ector, permitirá dar un servicio de monitorización de aguas con el fin de hacer una mejor gestión de los vertidos y de los sistemas de depuración de industrias o Administraciones Públicas, detectando posibles problemas justo en el momento en el que suceden.

Módulo de análisis, con las sondas paramétricas, y módulo de recipientes de toma de muestras
Módulo de análisis, con las sondas paramétricas, y módulo de recipientes de toma de muestras
Control 7

La industria 4.0 también ha llegado a la gestión de los vertidos de la mano de un nuevo servicio de monitorización, que se puede adaptar para responder a las necesidades específicas de empresas y de entidades públicas en el control de los vertidos y aguas residuales con el fin de detectar anomalías y realizar una mejor gestión.

Este servicio de monitorización, que aplica la digitalización al análisis de las aguas y que se ha desarrollado dentro del proyecto Ector, “surgió para dar servicios de industria 4.0. Queríamos hacer una monitorización a la carta para la gestión de los vertidos, introduciendo mejoras y orientándolo tanto a empresas privadas como a entidades públicas”, explica Javier Gracia, director de Control 7, laboratorio acreditado en el análisis de aguas y vertidos, que ha participado en este proyecto junto con Geezar, especializada en sistemas de monitorización,

El resultado de esta idea, tras alrededor de seis meses de trabajo, es una metodología que se basa en un sistema de alarmas para el control de efluentes de aguas residuales, “que permite analizar diferentes parámetros básicos de interés para las empresas o entidades públicas”.

De esta manera, se puede detectar un funcionamiento anómalo o un vertido no controlado. Por ejemplo, es posible “saber si un sistema de depuración funciona bien o existe algún tipo de contaminación, ya que las medidas que se realizan se exportan a un servidor para, luego, analizar los resultados generados. De esta forma, la industria o Administración obtienen amplia información sobre sus procesos o sistemas de depuración”, añade David Pérez, técnico de Medio Ambiente en Control 7.

Sistema de alarmas programables

Esta metodología se ha materializado en un equipo, que se caracteriza principalmente por su sistema de alarmas programables, y que se lanzan cuando se supera un determinado valor paramétrico. Al saltar esa alerta, que se envía por correo electrónico y mensaje de texto a un dispositivo móvil, el equipo toma una muestra representativa, que se analiza en el laboratorio “para confirmar ese resultado por el que ha saltado la alarma, analizar otros parámetros que puedan estar relacionados y tener un control más exhaustivo del proceso y del vertido”.

Este equipo, que está formado por dos módulos, basa sus mediciones en sondas de pH, conductividad, oxígeno y temperatura. Su colocación se hace en el punto de vertido, en el que se instala un dispositivo para tomar las muestras y llenar la celda en la que están las sondas. Así, se realiza una medida y los datos son enviados a un servidor. “Si está dentro de los límites establecidos, se hace una purga y se elimina la muestra”.

Por el contrario, si salta la alarma tras hacer la medida, en el segundo módulo hay una serie de recipientes que se llenan mediante electroválvulas hasta el volumen indicado en función del parámetro y con el agente estabilizante adecuado. A continuación, un técnico se desplaza hasta el lugar para recoger la muestra, trasladarla al laboratorio y realizar la analítica que confirme que se han superado los valores paramétricos configurados en la alarma.

Con este sistema, “se toma la muestra en el momento oportuno, cuando se ha producido la alarma” a diferencia de otros sistemas presentes en el mercado. Además, se detecta el problema en el momento en el que ha sucedido porque “nunca hay nadie a las tres de la mañana para hacer la toma de la muestra”.

Este sistema “permite así a la industria mejorar sus propios procesos y puntas de vertido con soluciones de industria 4.0”, además de ser de utilidad en “inspecciones de vertidos para las Administraciones públicas con el fin de detectar incumplimientos o despejar sospechas sobre posibles anomalías”, afirma Javier Gracia.

“La idea con este sistema es el control de vertidos, pero también tiene más utilidades en otros campos como es el caso del agua de consumo, cauces naturales… o dentro de la industria para controlar otros procesos productivos”, asegura el director de Control 7. De momento, el sistema se ha instalado en algunas industrias del sector de recubrimientos y de fabricación de componentes a través de pruebas piloto.

El proyecto Ector, de investigación industrial, se ha llevado a cabo dentro de las ayudas concedidas por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad a las Agrupaciones Empresariales Innovadoras de 2017. Una convocatoria a la que concurrió Zinnae (Clúster para el Uso Eficiente de Agua) para articular esta iniciativa de innovación en la que han colaborado las dos empresas.

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