Despliega el menú
Sociedad

Tercer Milenio

Tercer Milenio

Por qué por las noches me espabilo y no hay quien me acueste

Si te activas cuando cae el sol, puede que tengas un gen mutado que retrasa la hora de irse a dormir.

El 10% de la población mundial sufre trastorno de fase de sueño retrasado
El 10% de la población mundial sufre trastorno de fase de sueño retrasado
Sarah Horrigan

"¡Has salido a tu madre! ¡La 1 de la madrugada, y los ojos como platos!", le grita Consuelo desesperada a su hijo. No sabe cuánta razón lleva. Un reciente estudio de Nueva York (EE. UU.) y Ankara (Turquía) revela que si a los trasnochadores les cuesta horrores meterse pronto en el sobre no es por malos hábitos sino por la mutación de un gen llamado CRY1.

Estudiando el ADN de las llamadas personas 'búho', es decir, esas que se vuelven activas tras ponerse el sol incluso sin probar ni una gota de café, los científicos descubrieron que muchas de ellas -aunque no todas- son portadoras de una variante del gen CRY1, hereditaria, que trastoca su reloj circadiano. Es una alteración ínfima, de una sola letra. Pero hace que su hora ideal de irse a dormir se retrase entre 2 horas y 2 horas y media frente a lo normal. Y claro, estos individuos se desincronizan frente al resto del mundo. El efecto es comparable a vivir en un jet lag (cambio de zona horaria) eterno.

"Para los portadores de la mutación, los días son más largos que los que el planeta les da, y se pasan toda la vida intentando ponerse al día", explica Alina Patke, principal responsable del estudio que publicaba la revista 'Cell'. Para colmo, por las mañanas, "nunca están preparados para recibir el nuevo día", puntualiza Patke, que se reconoce a sí misma como una persona búho.

Normalmente, el problema es diagnosticado como trastorno de fase de sueño retrasado (DSPD, por sus siglas anglosajonas). Afecta al 10% de la población mundial. Y se asocia con enfermedades cardiovasculares, diabetes y depresión, entre otros problemas de salud. ansiedad, depresión, enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Etiquetas
Comentarios