Sociedad
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Preparando a los pequeños para el 'cole de mayores'

Los padres que han llevado a sus hijos a la guardería afrontan mejor la situación. Pero, para los ‘primerizos’, este es un ‘mal trago’, ya que supone un cambio radical en la vida de los pequeños.

Se acerca el primer día de colegio y el desconsuelo aumenta, en ambas direcciones.
Se acerca el primer día de colegio y el desconsuelo aumenta, en ambas direcciones.
Freepik

Llorará? ¿Lo cuidarán bien? ¿Comerá? ¿Se sentirá solo? ¡Es tan pequeño!... Hemos tenido más de dos meses de verano para prepararnos, pero eso poco importa ahora. Se acerca el primer día de colegio de nuestros hijos y el desconsuelo aumenta. Como en todo, la experiencia siempre es un grado y los padres que han llevado a los chicos a la guardería afrontan mucho mejor esta situación. Pero, para los ‘primerizos’, este, sin duda alguna, es un ‘mal trago’.

Listos para desenvolverse en un lugar ‘extraño’

Aunque a los 3 años el niño ya está preparado para desenvolverse ante determinadas situaciones sociales, el inicio de la etapa escolar representa un cambio radical en su vida, al que, poco a poco, el pequeño deberá adaptarse con nuestra ayuda y la de sus educadores. Al fin y al cabo, el mundo seguro que él conocía, en casa, con sus padres y hermanos, con sus juguetes, sus... se viene abajo; ahora, todos son extraños en un lugar desconocido y, encima, se queda allí, solo, mientras nosotros nos marchamos. Él no sabe que volveremos a buscarlo y tiene miedo a sentirse abandonado. ¡Menudo berrinche!

Instinto sobreprotector

Ante este panorama, los psicólogos recomiendan a los padres no dejarse vencer por el instinto sobreprotector, ya que ellos saben, y de sobra, que sus hijos van a estar estupendamente atendidos en el colegio. No obstante, y como todavía tenemos tiempo, conviene ir adelantando la hora de acostarse –necesita dormir entre 8 y 10 horas– para evitar su mal genio a la hora de levantarse; volveremos a ajustar los horarios de las comidas, así aceptará mejor la secuencia comida-sueño, que deberá seguir en el cole -a los 3 años, los pequeños solo entienden las indicaciones temporales como "después de comer", "antes de irte a la cama"...–; y, muy importante, les iremos concienciando de que tienen que controlar sus ganas de hacer pis; lavarse los dientes... Podemos llevarlos a su nuevo colegio, al 'cole de mayores', para que se vayan familiarizando con las instalaciones y el lugar, y explicarles que allí harán muchos amigos, que aprenderán muchas cosas interesantes y, sobre todo, que se lo pasarán fenomenal.

Aprender a controlar nuestras emociones

Y, cuando llegue la hora de la verdad, el gran día, es muy importante que los padres sepamos controlar nuestras emociones: los chicos son muy listos y seguro que notan que algo raro pasa. ¿Y qué hacemos? Pues seguir las pautas que recomiendan psicopedagogos y educadores: al despedirnos de nuestros hijos es fundamental no alterarnos ante los posibles –casi seguros– lloros y pataletas. Lo mejor es que les digamos adiós, con la mayor naturalidad del mundo, explicándoles que volveremos a buscarlos pronto. Si el niño ve que consigue angustiarnos, retenernos con su llanto, la escena se repetirá día sí y día también.

Y confíe. Tenemos unos maestros estupendos que ayudarán a nuestros hijos a adaptarse sin dificultad.

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