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Sociedad

Tercer Milenio

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¿Quieres hacer de clorofila en la danza de la fotosíntesis?

Cien escolares de Zaragoza se han convertido ya en biomoléculas para entrar dentro de la hoja y representar con movimientos el mecanismo inicial de la fotosíntesis. Este taller del CSIC demuestra que bailando se aprende mejor

'Biomoléculas en danza'
'Biomoléculas en danza'
CSIC

¡A ver, bailarines! Salen primero las clorofilas y por aquí aparecen los manganesos. En este momento justo entra el agua, a continuación el oxígeno y finalmente irrumpen los radicales en el escenario. La música y el color cambiante de las moléculas van marcando el movimiento del cuerpo de baile entre las telas que recrean la membrana biológica donde se produce la fotosíntesis. La investigadora del CSIC Inmaculada Yruela ha montado este 'tinglado' para que escolares de quinto y sexto de primaria aprendan biología mientras bailan y se divierten.

Los propios alumnos son los bailarines de la fotosíntesis. Primero aprenden la coreografía y después saltan al escenario con sus esferas luminosas que van cambiando de color. 'Biomoléculas en danza' es este nuevo taller de divulgación científica que se ofrece a escolares de entre 9 y 12 años. De él disfrutaron ya cien alumnos de diferentes colegios zaragozanos, el pasado 18 de mayo, cuando se celebró en todo el mundo el Cuarto Día de la Fascinación por las Plantas. Los profesores enviaron felicitaciones a Yruela y destacaron el refuerzo del aprendizaje que había supuesto la actividad.

Su autora es investigadora de la Estación Experimental de Aula Dei (CSIC), quien buscó para montar el taller la colaboración de Esther Blasco, del Centro de Estudios Musicales Manuel de Falla, para el trabajo coreográfico, y de la Delegación del CSIC en Aragón y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), para la financiación. El objetivo: "Dar a conocer el papel dual de la luz en la fotosíntesis que tiene lugar en las plantas". En el reparto: clorofilas, manganeso, agua y oxígeno, biomoléculas cuya producción, ensamblaje y función se activa con la luz.

Los 'bailarines' danzan tan tranquilos en el interior de las células vegetales o cloroplastos, hasta que, ¡horror!, aparece en escena el exceso de luz con sus radicales y provocan la destrucción de las biomoléculas y la pérdida de la función fotosintética. Es el papel dual de la luz, que crea y destruye según su intensidad.

"El taller -explica Yruela- transmite los conocimientos científicos relacionados con la luz y la fotosíntesis de forma amena y sencilla, a través de la iluminación, la música y la expresión corporal para una mejor comprensión". Ahora se preparan para recibir solicitudes para el próximo curso, mientras, tras el paso de sus responsables por el encuentro D+i También para Otros Públicosestudian la adecuación de la actividad a escolares con otras capacidades cognitivas. 

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