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Sociedad

10 conceptos que tienes que dominar para potenciar la creatividad de tus hijos

La creatividad puede referirse tanto a la personalidad como a los procesos o al producto, y es esencial para la supervivencia y de gran ayuda en momentos de dificultad.

Debemos ayudarles a buscar y descubrir sus propios recursos y habilidades, alentándolos y reforzándolos.
Debemos ayudarles a buscar y descubrir sus propios recursos y habilidades, alentándolos y reforzándolos.
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Miguel Ángel Diví Castellón, presidente de la Asociación Crearte, musicoterapeuta, maestro y músico, define la creatividad como una capacidad original e imaginativa, que genera pensamientos e ideas, conceptos o procedimientos y actitudes nuevas que generalmente producen soluciones eficaces. Insiste, además, en que la creatividad “puede referirse tanto a la personalidad como a los procesos o al producto, y es esencial para la supervivencia y de gran ayuda en momentos de dificultad”. Para aclarar más este concepto y vinculándolo a las diferentes etapas de la vida, Miguel Ángel Divi recurre a las interpretaciones de los psicólogos G. Puig y J. L. Rubio, que afirman que: “Durante la niñez, la creatividad se expresa en la creación de juegos que permitan revertir la soledad, el miedo, la rabia y la desesperanza. En la adolescencia, se refleja en el desarrollo de habilidades artísticas como escribir, pintar, bailar, producir artes. Los adultos creativos son capaces de componer, construir y reconstruir, forjar.” Y estos son los 10 conceptos básicos que detalla Diví Castellón como imprescindibles para fomentar la creatividad de nuestros hijos.

Sensibilidad. Escuchar con frecuencia diferentes estilos musicales. Entrenar la empatía, saber ponerse en el lugar de otros. Estimular los sentidos, oler distintos olores, saborear platos nuevos, fomentar la escucha activa, mirar diferentes paisajes y explorar al sentir nuevas sensaciones. Autoconocerse y buscar la conciencia de uno mismo. Fluidez. Ser capaces de relacionarnos con personas diferentes y saber mantener quienes realmente somos. Estar abiertos a nuevas experiencias. Aprender otros idiomas, leer a menudo. Conocer a los demás y la relación con ellos. Flexibilidad. La flexibilidad consiste en tener la mente abierta para conocer cosas nuevas, para escuchar a otros. La flexibilidad nos permite distinguir oportunidades, descubrir nuevos caminos, saborear lo diferente, explorar lo desconocido. Mejorar nuestro sentido de la identidad mediante experiencias artísticas. Originalidad: Buscar y descubrir nuestros propios recursos y habilidades, alentándolos y reforzándolos, aunque no sean inéditos. Un niño es original cuando descubre que puede gatear aunque no sea algo inédito en su especie. Trabajar y atender a la improvisación. Sentirse seguro y expresarse. Redefinición. El hecho de nombrar lo que nos rodea mediante diferentes formas, buscar sinónimos, antónimos y nuestras propias definiciones personales para cada persona, situación o cosa. Desarrollar nuestro crecimiento personal. Análisis. En sentido amplio, el análisis es la descomposición de un todo en partes para poder estudiar su estructura, sus sistemas, funciones, etc. Buscar nuevos caminos para ir al trabajo o la escuela puede ayudarnos a entrenar esta capacidad. Jugar con la comunicación verbal y no verbal. Síntesis. Tras trabajar el punto anterior podemos comprender el siguiente, donde sopesamos las ventajas o inconvenientes de elegir un camino determinado, según cada situación particular. Es la composición de la idea a partir de la recogida de información o análisis. Interaccionar y explorar a través de la música, el teatro, la danza y la pintura. Divergencia. La diversidad de opiniones, el desacuerdo, enriquecen nuestro entorno creativo. Buscar las acepciones propias para cada cosa o momento. Aprender distintos lenguajes no verbales, de signos, no convencionales. Sentirse parte de un grupo, hacer, crear y reforzar el sentido del amor propio. Elaboración. Crear, generar y preparar las nuevas ideas, que son el producto resultante de nuestras proyecciones personales. Hacer y manipular materiales, platos culinarios, dibujos, bocetos... Desbloquear y liberar nuestras tensiones dedicándonos un tiempo todos los días para nosotros. Utilidad. Cuando satisfacemos una necesidad o descubrimos una solución a un problema determinado. Siempre hemos de valorar este punto y buscar cómo las necesidades van cambiando, por lo tanto es un recurso inagotable para generar nuevas ideas y desarrollar nuestra creatividad. Mejorar el desarrollo integral en los niveles: (psicomotor, cognitivo, afectivo y social).

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