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Sociedad

Cosas que deberías saber y que siempre te has preguntado sobre alimentación

¿Cuántos huevos podemos comer a la semana? ¿Es la bollería tan perjudicial como nos dicen? ¿Engorda el agua?… Abordamos estas y otras cuestiones sobre alimentación con el pediatra.

El secreto de toda buena alimentación está en comer de todo, pero en su justa medida y sin abusar de determinados alimentos.
El secreto de toda buena alimentación está en comer de todo, pero en su justa medida y sin abusar de determinados alimentos.
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¿Cuántos huevos podemos comer a la semana? ¿Es la bollería tan perjudicial como nos dicen? ¿Engorda el agua?… Cuando hablamos de alimentación, uno de los mitos más extendidos es ese tan antiguo y popular que limita el consumo de huevos, como máximo, a dos a la semana. “Desde luego, no es aconsejable abusar de ellos, como de ningún otro alimento -apunta rápidamente el pediatra Pedro Orós-, pero no debemos limitar su consumo, en personas sanas, por supuesto, por miedo a sus ‘peligrosas’ propiedades. Pero, además, hay algo que también debemos saber y es que, como apunta el especialista en prevención Joaquín Martínez, “tomarlos crudos no aporta ningún beneficio añadido a nuestra salud”.

¿Aceite de oliva o de semillas?

¿Y el aceite?, ¿es cierto que el de oliva engorda más que el de semillas, considerado normalmente de régimen? “Nada mas falso -responden-, ya que todos poseen el mismo poder calorífico 9 kcal/g. El consumo de estos últimos puede estar justificado en algunos casos muy concretos, pero para cocinar, y especialmente para frituras, el de oliva se considera más conveniente, por ser el más estable”.

Esa temible bollería

En cuanto al tema de la tan traída y llevada bollería en la alimentación de los niños, Pedro Orós tiene su propia opinión: “ Al hablar de la bollería y pastelería, que tan mala fama tienen como alimentos no esenciales, y considerando la alimentación como algo más que ingerir lo que nuestras células necesitan, siempre que se tomen con moderación y sin abusar, no hay porque considerar estos alimentos tan perjudiciales. Por desgracia, la publicidad actual les hace un flaco servicio al promocionarlos tanto”.

¿El agua, engorda o no?

Al hablar del agua y de los refrescos suelen hacerse también ciertas afirmaciones también erróneas. “Que el agua engorda es absolutamente falso. Ni engorda ni adelgaza”, argumentan. Y si hablamos de refrescos y zumos, tan consumidos por niños y jóvenes, conviene recordar, según los especialistas, que lo realmente preocupante “es el abuso que se está haciendo de ellos, ya que aportan pocas propiedades interesantes -que sí encontramos en los otros alimentos– a una dieta sana; además, su consumo excesivo “tiene mucho que ver en esa gran epidemia de nuestro tiempo que se llama obesidad”. Y, por supuesto, las bebidas isotónicas, tan de moda, “rara vez se justifica su uso como sustitutas del agua -afirman-, que es, realmente, el elemento beneficioso y necesario para el cuerpo humano”.

¿Carne o pesado?

Y, para terminar, otro de los mitos que nos recomiendan desterrar es el que convierte el pescado en alimento únicamente apropiado para estómagos delicados o convalecientes. “Sí -afirma Orós- esta afirmación es cierta, por su gran facilidad para digerirse; pero estamos hablando también de un alimento muy rico en proteínas de alto valor biológico y que contiene propiedades similares a las de las carnes.

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