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Sociedad

¿Cómo afectan la TV y los videojuegos a tus hijos?

La televisión y los videojuegos también influyen en los hábitos y en el desarrollo de nuestros hijos. Pero podemos seguir unas pautas para minimizar sus efectos negativos.

Debemos controlar el tiempo que pasan ante el televisor y con los videojuegos
Debemos controlar el tiempo que pasan ante el televisor y con los videojuegos
Pixabay

Al hablar de nuevas tecnologías (TIC) y de su influencia en niños y adolescentes, a menudo nos olvidamos de la televisión y de los videojuegos, seguramente porque llevan entre nosotros mucho más tiempo que móviles, tabletas, portátiles… y existían ya mucho, mucho antes, que internet, ese gran fenómeno social y de comunicación que tanto ha trastocado todo. Pero conviene recordar que, al igual que sus ‘compinches’ de última generación, la televisión y los videojuegos también influyen en los hábitos y en el desarrollo de nuestros hijos. Pedro Orós, pediatra, y Joaquín Martínez, enfermero y experto en prevención, nos ofrecen unas pautas para minimizar sus efectos.

¿Cómo afecta la televisión a los menores de 2 años?

Debemos tener en cuenta que el tiempo de exposición a la pantalla del televisor puede ser entretenido pero no educativo. El aprendizaje es mucho más lento que el que se produce con la relación normal entre la familia. Es muy aconsejable que se expongan el menor tiempo posible a las pantallas. Es mucho mejor interactuar y jugar con ellos.Niños mayores de 2 años

Se recomienda no exceder en 1 o 2 horas el tiempo de exposición a la pantalla y, por supuesto, elegir una programación de calidad. También podemos ofrecerles otras alternativas a la televisión: existen.  Siempre que podamos, debemos acompañarles cuando estén ante el televisor para comentar situaciones y temas que suelen aparecer y que no siempre comprenden (sexo, amor, drogas...). Es imprescindible revisar qué ven, elaborando, si es posible, una programación para toda la familia. Con la TV apagada, podemos hablar con los niños, aunque estemos haciendo otras labores en casa, para ayudarles a mejorar sus hábitos de comunicación. Podemos probar a apagarla durante las comidas y cenas -no pasa nada- y limitarla lo máximo posible entre semana. Es mejor evitar que tengan TV en sus habitaciones. Estamos obligados, como padres, a dar buen ejemplo, limitando también el tiempo que pasamos los adultos frente al televisor. Y, por supuesto, no utilizar ni la TV ni los videojuegos como si fueran una niñera electrónica. Seguro que somo capaces de generar alternativas de ocio.Beneficios y riesgos de los videojuegos

Los videojuegos son una fuente interesante de entretenimiento y diversión, siempre que elijamos el más adecuado a la edad del niño. En Europa, todos los videojuegos informan sobre la edad recomendada así como los contenidos que tienen (se trata del código PEGI, compuesto por una serie de iconos en la carátula). Son códigos orientativos, siendo los padres los que deben elegir el juego más conveniente para sus hijos.

Los videojuegos ayudan a adquirir habilidades de alfabetización digital, entrenan el razonamiento matemático, la orientación espacial, la capacidad lógica, la coordinación viso-manual y la estimulación auditiva. Favorecen el desarrollo de estrategias, la tolerancia ante el fracaso, la toma de decisiones y la selección de la información relevante. Los juegos compartidos impulsan la colaboración y cooperación. Por contra, y aun siendo para el publico infantil, suelen incluir la violencia como elemento clave. En ocasiones, presentan contenidos sexistas y xenófobos. La exposición a videojuegos violentos aumenta además la probabilidad de comportamientos agresivos y la resolución de conflictos con violencia, así como su justificación.Algunos consejos prácticos:

Es importante fomentar el uso responsable de los videojuegos mediante la supervisión por parte de un adulto. Conviene regular el tiempo que los chavales van a dedicar a jugar. Es muy recomendable la participación de los padres en el juego. Si colocamos la consola en lugares de paso (salón o salas comunes) en vez de en su habitación evitaremos el aislamiento de nuestros hijos.

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