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Sociedad

9 señales que indican que puedes sufrir estrés

Dependencia del café o de los alimentos salados, sensación de vértigo, fallos de memoria y otras claves pueden indicar que nos acercamos al estrés crónico.

Diversas publicaciones científicas dan las claves para entender por qué el primer día de la semana se nos hace tan cuesta arriba. 
El estrés puede llegar a convertirse en crónico.
Katemangostar

El estrés forma parte de nuestra vida cotidiana, pero cuando determinadas señales de nuestro cuerpo pueden indicar que estamos sometidos a un nivel excesivo, que puede volverse crónico.

1.- Dificultad para levantarse por la mañana. Si al despertar te encuentras con los niveles de energía peligrosamente bajos, la culpa podría ser del cortisol, en caso de estrés excesivo o de un excesivo cansancio, esta hormona produce un exceso en las glándulas suprarrenales, volviéndose extremadamente dificultoso el momento del despertar.

2.- Sentirse cansado incluso si se ha dormido lo suficiente. Cuando la necesidad de descansar es superior a la capacidad del organismo de recargar las fuerzas, es inevitable encontrarse toda más cansado, independientemente del número de horas que se haya dormido.

3.- Tener siempre ganas de comer cosas saladas. El estrés crónico puede causar desequilibrio en el nivel de electrolitos (minerales) en el organismo, provocando inmotivadas, pero frecuentemente irremediables, ganas de comer cosas saladas.

4.- Se reduce la capacidad de gestionar situaciones estresantes. Cuando el estrés es continuo y prolongado, la capacidad del organismo de gestionarlo disminuye inevitablemente de manera considerable, volviéndose menos tolerante y flexible a los cambios de planes con que tenemos que enfrentarnos cada jornada.

5.- Resfriarse o tener fiebre con más frecuencia de la habitual. En estos casos, el organismo se desinteresa del sistema inmunitario para dar prioridad a las hormonas del estrés, volviéndose mucho más difícil el combatir los resfriados y otras enfermedades y alargando el tiempo necesario para su curación.

6.- Sufrir pequeños mareos. Además del deseo de alimentos salados, los desequilibrios electrolíticos típicos del estrés pueden provocar también un ligero mareo o sensación del vértigo al ponernos en pie rápidamente.

7.- Tener fallos de memoria. Un exceso de estrés puede tener importantes, y negativas, repercusiones también en el cerebro, como comenzar a sentir confusión en nuestros pensamientos o fallos de memoria más allá de lo que puede considerarse normal.

8.- Desarrollar una dependencia del café o del azúcar. Cuando el nivel de energía desciende peligrosamente, la cafeína o el azúcar lo restablecen rápidamente. Pero en el caso de que el recurso a estos estimulantes comience a convertirse en una ‘adicción’ esto puede indicar que el organismo carece de suficientes reservas naturales de energía o de la capacidad de gestionar el estrés.

9.- Oscilaciones en el nivel de azúcar en sangre. El estrés crónico puede alterar la glicemia y este desequilibrio se traduce en continuos altos y bajos de energía durante toda la jornada.

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