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Tercer Milenio

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Detectives de la biodiversidad descubren una nueva mariposa

Unen los datos sobre su forma, su olor, su ecología, su genética, como si fueran las piezas de un rompecabezas, hasta descubrir una nueva especie casi idéntica a otra ya conocida. Los investigadores van detrás de la diversidad críptica. Y acaban de descubrir una nueva mariposa endémica de la Península Ibérica: Spialia rosae.

Macho de Spialia rosae en el Puerto de la Ragua (Sierra Nevada, Granada).
Macho de Spialia rosae en el Puerto de la Ragua (Sierra Nevada, Granada).
Juan Carlos Vicente

Persiguiendo un ejemplar de mariposa por Sierra Nevada, los investigadores se dieron cuenta de que se detenía a poner un huevo en una rosa. Su olfato detectivesco se puso en guardia y empezaron a sospechar que podía no tratarse de la especie que parecía ser. "Este hecho nos sorprendió mucho, porque todas las demás Spialia se alimentan y ponen los huevos en unas plantas que se llaman pimpinelas", recuerda Roger Vila, científico del CSIC en el Instituto de Biología Evolutiva-IBE (CSIC-UPF) e investigador principal del equipo que ha descubierto una nueva especie de mariposa, Spialia rosae, endémica de la Península Ibérica.

Se trata de una especie críptica e indiscernible a simple vista de su especie gemela, la Spialia Sertorius. Por eso ha pasado desapercibida hasta ahora. Los resultados de este estudio se publican esta semana en la revista 'Molecular Ecology'. El descubrimiento es excepcional, ya que en Europa no se describía ninguna especie nueva de mariposa desde 1993.

Tras desarrollar su estudio, los investigadores han podido entender por qué S. rosae llega a vivir a casi 3.000 metros, más arriba que S. Sertorius, ya que las plantas de las que se alimenta, los rosales silvestres, se encuentran en estos lugares en los que las pimpinelas no pueden vivir.

Las dos especies conviven a menudo en el mismo habitat, lo que no es habitual en especies tan cercanas. Por ejemplo, Spialia orbifer es una tercera especie gemela que vive en el este de Europa y solo coincide con S. Sertorius en una pequeña zona de contacto. 

Se han encontrado ejemplares de la recién descubierta Spialia rosae en Sierra Nevada, en el Sistema Central, en los Picos de Europa y en algunos lugares de los Pirineos.Tras la pista

Pero estos detectives de la biodiversidad ya estaban sobre la pista. 

El mismo equipo ya publicó el año pasado un estudio que demostraba que puede haber en Europa hasta un 30% de especies de mariposas aún desconocidas y que ha desencadenado el descubrimiento. "Nos fijamos en el género Spialia porque los datos del ADN mitocondrial señalaban que había más de una especie en la Península Ibérica, pero al mirarlas no podíamos ver ninguna diferencia", explica Vila. Durante años las analizaron a fondo y vieron que eran iguales incluso a través de un microscopio de alta resolución. Sorprendentemente, también comparten muchas partes del genoma nuclear, donde está la mayoría de genes, y que es el causante de la mayoría de procesos de especiación.

Las únicas diferencias que encontraron fueron el ya mencionado ADN mitocondrial y los hidrocarburos cuticulares, es decir, el olor que desprenden. Esta característica es imperceptible para los humanos, pero seguramente es lo que les permite distinguirse entre ellas. "Esto es muy relevante ya que, si por equivocación se cruzaran, la descendencia probablemente no sería fértil y por tanto las dos especies irían menguando", afirma Vila.

El desenlace llegó de la mano de la ecología, cuando observaron aquel ejemplar poniendo un huevo en una rosa.

Por el momento, no hay datos suficientes para saber si se trata de una especie en peligro de extinción, aunque al ser un endemismo ibérico es importante protegerla.

Este hallazgo valida los resultados publicados el año pasado sobre la diversidad críptica por lo que, según dice Villa, "durante los próximos años quizás consigamos descubrir otras nuevas especies, pero en cualquier caso será una labor detectivesca ya que es difícil o incluso imposible diferenciarlas a simple vista. Solo uniendo los datos sobre su forma, su olor, su ecología, su genética, como si fueran las piezas de un rompecabezas, se puede acabar entendiendo si se trata de varias especies”.

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