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Sociedad

La ausencia del sonido del bombo, seña de identidad de la Semana Santa en Alcañiz

Tampoco este municipio tiene un momento exacto donde se 'rompe la hora'.

La localidad turolense de Alcañiz se prepara para la celebración de la Semana Santa, unas fiestas que se caracterizan por la ausencia de bombos en sus cofradías. Este hecho marca la diferencia respecto al resto de pueblos de la Ruta del Tambor y Bombo, entidad de la que forma parte desde 1970, año de su fundación.

El paso del tiempo ha provocado que el sonido de los bombos haya dejado de escuchare en Alcañiz, aunque tradicionalmente estos instrumentos sí formaban parte de los actos religiosos y festivos que se celebraban allí, según ha explicado la informadora del la Oficina de Turismo de la localidad, Raquel Herranz."No hay un momento donde se empiece a tocar"

A este rasgo distintivo, se une el hecho de que en este municipio tampoco existe una rompida de la hora como tal. "El Viernes Santo la gente sale de casa ya tocando y sí acude a la plaza, pero no hay un momento en el que se empiece a tocar a la vez", ha señalado Herranz.

Pese a que no se rompe la hora, el sonido de los tambores sí se escucha habitualmente en estas fiestas. El Viernes Santo, son muchos los que, ataviados con ropa de calle y con su instrumento al hombro, se congregan en la plaza para tocar durante la noche. Esta cita se perfila como un acto "totalmente festivo", que congrega a cuadrillas de amigos y familiares.

Pese a formar parte de la Ruta, en la Semana Santa de Alcañiz se da "importancia al tambor" pero "sin olvidar" a las cofradías, que salen en las procesiones con sus pasos e imágenes, que son de pequeñas proporciones en su mayoría, según ha indicado Herranz.

"Independientemente de lo que es tocar el tambor, también hay procesiones bonitas que merecen la pena", ha aseverado la informadora de Turismo, quien ha asegurado que los vecinos de Alcañiz participan en las fiestas ya sea por tradición o por motivos religiosos.Preparativos

Desde hace más de un mes, el sonido de los grupos de tambores de las cofradías resuena en la localidad, aunque este año, debido a la crecida del río Guadalope, lo hace en lugares distintos a los habituales al haberse inundado sus lugares de ensayo.

Pese a las dificultades de estos últimos días y según ha señalado Herranz, los alcañizanos ya tienen preparadas las túnicas y terceroles, para que todo esté listo los días de las procesiones. Ello se debe, en palabras de Herranz, a que "la gente lleva la Semana Santa muy dentro".

Creyentes y no creyentes forman parte de las cuatro cofradías del municipio: la Cofradía de las Esclavas de la Soledad, la Cofradía del Santo Entierro, la Hermandad del Silencio y la Hermandad de Jesús Nazareno. Además, también participan la Asociación de Amigos del Tambor y la Cofradía de la Virgen del Carmen.

Es esta última la que protagoniza la procesión de la Palometas, que se celebra el Domingo de Resurrección y que es "muy querida por los ciudadanos", que se congregan el la plaza para ver la apertura de la granada en la que portan a la Virgen, lo que da salida a las palomas que se encuentran dentro.

También el Sellado del Sepulcro, tras la procesión del Santo Entierro, es una cita "especial" para los alcañizanos. Tal y como ha indicado Herranz, mientras se cierra el sepulcro de Cristo, los tambores, colocados a los lados del mismo, dejan de tocar y, al término del acto, los redobles resuenan de nuevo hasta entrada la noche.

Cuando los tamborileros agotan sus fuerzas, el ruido de los tambores da paso al silencio y no se oyen redobles hasta que comienzan los preparativos de la Semana Santa del siguiente año.

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