Sociedad

Hablar sin discriminar

Fue impartido por Belén López en una actividad organizada por Ecologistas en Acción.

Hablar sin discriminar

Una actividad "orientada a todo tipo de público" y en especial, a aquellos que realizan un trabajo relacionado con la comunicación. Así fue el taller de lenguaje no sexista organizado la tarde del viernes por Ecologistas en Acción en la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca y que impartió Belén López, miembro del colectivo de Mujeres Feministas. "A pesar de que la sociedad ha evolucionado mucho, la mujer sigue estando en una situación desfavorecida en cuanto al uso del lenguaje, cuando el Español es un idioma lo suficientemente rico para que podamos usarlo sin perjudicar a ningún colectivo", señaló López.

Más allá de fórmulas como el 'todos y todas', la ponente propone buscar nuevas expresiones dentro del rico acervo del léxico castellano. "Por ejemplo, en lugar de decir, 'tenemos que hacer un esfuerzo entre todos', podemos utilizar, 'tenemos que hacer un esfuerzo conjunto'. No hace falta decir 'todos y todas' porque el idioma da para mucho", comenta Belén López. Si bien con el uso de nuevos servicios de mensajería instantánea son cada vez más los jóvenes que utilizan la arroba (@) o la equis ('x') para indicar que se están dirigiendo a ambos géneros, se trata, a pesar de todo, de una solución que "no es gramaticalmente correcta". "Aunque resulta preferible que se note una intención clara de no querer discriminar con el lenguaje a que no se note", añade López.

Todo ello tiene importancia, insiste la ponente, en la medida en que el lenguaje "representa el mundo en que vivimos, es un instrumento de transmisión del conocimiento, por eso es tan importante tener en cuenta lo que se dice y cómo se dice". La tendencia a generalizar cuando se habla en masculino se encuentra aún, asegura la ponente, "muy interiorizada y se utiliza de forma mecánica, es lo más cómodo". López pone así más ejemplos de cómo la forma de expresarse puede enriquecerse sin dificultad. "En lugar de 'médicos y enfermeras' se puede hablar, en general, de 'personal sanitario'; en vez de 'los jóvenes' se puede decir 'la juventud'", comenta.

En los impresos públicos

Otro ejemplo se encuentra en los impresos oficiales, donde en mayoría de las ocasiones aparece un espacio para que firme 'el interesado', 'el director' o 'el secretario', unos términos en los que las mujeres, destaca López, "no tienen por qué sentirse identificadas". "Se está buscando igualdad en el lenguaje porque también se busca en la vida real", apunta. Y es de allí, precisamente, de la vida real, saca ejemplos como el de una información que decía "que había '46 candidatos a ser director del Liceo de Barcelona', en lugar de 'hay 46 candidaturas' para dirigir el Liceo o 'estamos orgullosos de recibir este premio' por 'nos enorgullece'".

Mención aparte merecen las profesiones, un ámbito en el que se debe reivindicar, señala "a la arquiteca, la jueza y la médica". "No son casos excepcionales, sino reales y hay que tener en cuenta que lo que no se nombra, no existe", subraya Belén López. Y añade, "existen muchas fórmulas para cambiar todo ello de forma inocua, no se trata de cambiar el lenguaje, sino la forma de utilizarlo, sin quedarnos a medias a la hora de incorporar nuevos términos y evitando que se transmitan estereotipos".

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