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Dulces que son una monada

La Semana Santa provoca una pasión desatada por el azúcar. Las torrijas y las monas de Pascua hacen las delicias de niños y mayores

Dulces que son una monada
Dulces que son una monada

Los dulces cobran protagonismo durante la celebración de la Semana Santa en Aragón. Las pastelerías se convierten en lugares de procesión para niños y mayores en busca de preciadas figuras de chocolate. Las torrijas también comparten escaparate con las monas de Pascua; tradición y modernidad en boca de todos.

Son una costumbre que se remonta varios siglos atrás. En el caso de las monas, se ha cambiado el tradicional rosco o torta coronada con un huevo duro por figuras y huevos de chocolate. Las torrijas siguen haciéndose con la receta tradicional, a base de rebanadas de pan, huevos, leche, azúcar y canela.

En la capital aragonesa es posible degustar torrijas en varios comercios del centro, como las pastelerías Soconusco (Independencia, 31), o Tupinamba (Don Jaime I, 44), desde dos euros la unidad. Entre procesión y procesión no hay nada mejor para reponer fuerzas y poner al mal tiempo buena cara.

Además, la tradición manda que los padrinos regalen a sus ahijados una mona el Domingo de Pascua. En la Chocolatería Capricho (Don Jaime I, 25) preparan sin descanso las figuras de chocolate típicas de esta festividad. Las hay desde 2,90 hasta 100 euros, en función de su tamaño. Calculan que este año prepararán 2.000 unidades.

Los motivos decorativos que más éxito están teniendo entre los pequeños son los personajes de Tintín, Bob Esponja, Hello Kitty, Dora Exploradora, Trancas y Barrancas, Los Simpsons… Este tipo de monas cuestan entre 20 y 30 euros.

“Estamos contentos, porque seguimos trabajando a buen ritmo, y los clientes siguen acudiendo para cumplir con la tradición”. Pese a la crisis, a nadie le amarga un dulce, y las ventas, al menos, no han descendido con respecto al año anterior, confirma Luis Paracuellos, propietario de la Chocolatería Capricho.

En varias localidades aragoneses es tradición celebrar el Lunes de Pascua con romerías y comidas populares, en las que torrijas y monas se toman en el postre. Lo mismo se hace en Teruel, el Martes de Pascua, durante el Sermón de las Tortillas, una comida popular de origen medieval que tiene lugar en los alrededores de la ciudad, y en la que se degustan más de 10.000 roscas de Pascua.

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