Despliega el menú
Sociedad
Suscríbete

Semana Santa

La lluvia da tregua a los cofrades en Zaragoza

La talla recién restaurada del Cristo del Refugio pudo salir en procesión, y tampoco se vio alterado el recorrido de otras cinco procesiones que miles de personas disfrutaron en las calles de Zaragoza.

Imagen del Santo Cristo del Refugio.
La lluvia da tregua a los cofrades
ISABEL CEBRIAN.

"Soy de los Monegros y entiendo que hay sequía, pero...". Los puntos suspensivos de la frase de Manuel Marqueta, el hermano mayor de la Hermandad del Refugio, resumía el pensamiento de cientos de cofrades. ¿Tenía que llegar la lluvia precisamente en Semana Santa? Por suerte para las miles de personas que disfrutaron de las procesiones del Martes Santo en Zaragoza, los chubascos fueron leves y solo ocasionaron algunos retrasos en el programa previsto.

Para Marqueta, y para los miembros de las cinco cofradías que tenían que desfilar ayer, la lluvia era un invitado indeseado. "Lo estamos viviendo con intranquilidad, no salir sería doloroso", explicaba Mario Muela mientras aguardaban la confirmación del observatorio meteorológico de que la procesión no corría peligro por la lluvia.

La inquietud estaba justificada. Por segunda vez en esta semana, y por primera vez con tanta expectación, salía a la calle el Santo Cristo del Refugio, una talla del siglo XVII a la que la restauración, explica Marqueta, le ha devuelto sus colores originales. Para conmemorar un momento tan especial, la figura estuvo durante toda la tarde expuesta en una de las salas de la sede de la hermandad, con ilustres asistentes: la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, y la consejera de Educación, Universidad, Cultura y Deporte, Dolores Serrat, acompañaron a los cofrades en la salida del Cristo.

Cientos de personas esperaban en la calle, con un ojo en el cielo y otro en la puerta, el momento de la entrega a la cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Sepulcro, encargada de su traslado a Santa Isabel de Portugal. La campana del Refugio sonó por primera vez en décadas para anunciar la aparición de la talla, que recibió una lluvia de pétalos. Una vez colocada en la peana, y solo con media hora de retraso, la procesión pudo comenzar su recorrido previsto, con cientos de cofrades de la Piedad vestidos con sus túnicas blancas y sus capirotes azules. Les acompañaba la cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén y Nuestra Señora de la Piedad de Muel, hermanada con ellos.

Pocos minutos después de la salida, en la cercana iglesia del Portillo, el ambiente era más animado. Los cofrades de la Cofradía de Nuestro Señor en la Oración del Huerto, con sus dos pasos preparados, se fotografiaban delante de las imágenes antes de salir en una larga procesión que les llevaría a San Cayetano más allá de la medianoche. "Seremos unos 160, porque la gente más mayor se ha quedado en casa por la lluvia", explicaba el hermano mayor, Jesús María Celma. No había temor al chaparrón. "Si cae, taparemos los pasos, y si es muy fuerte, nos refugiaremos donde podamos". Cientos de personas, muchas pertrechadas con paraguas y chubasqueros, esperaban ya a lo largo de Conde Aranda la salida de los tambores, que se alternarían con las marchas y saetas interpretadas por la Unión Musical de Villanueva de Gállego.

Jotas y oraciones a la Virgen de las Lágrimas

También con música empezaba la noche en el Colegio de Jesús y María. Reunidos en la iglesia del centro, los centenares de jovencísimos miembros de la Cofradía del Descendimiento de la Cruz y Nuestra Señora de las Lágrimas comenzaban la procesión con una oración a la virgen y jotas dedicadas a su devoción. Después, algunas carreras con capirote por los pasillos que, al llegar al patio y a la formación, se convertían en solemne paso. En el aparcamiento, los portadores del pesado paso que lleva la imagen encendían las luces que hacen brillar sus joyas y ropajes, y los familiares de los participantes en la procesión disparaban sus flashes. "Tu haz fotos, y luego ya le preguntare a mi tío quién es, que con el capirote...", exclamaba una chica. "Tranquilo, que tienes un rato largo para hacer fotos", le decía otra mujer a su acompañante. Por delante quedaban varias horas de procesión atravesando todo el eje de Gran Vía, y que estaba previsto que terminaran de madrugada en la plaza del Justicia.

Procesiones de Miércoles Santo

El ritmo de procesiones comienza a acelerarse en el Miércoles Santo. El programa prevé siete procesiones y vía crucis en la capital aragonesa a partir de las 21.00, entre las que destaca la procesión del Encuentro, una de las más emotivas y espectaculares de cuantas se celebran estos días. La amenaza de lluvia persiste, pero solo en las primeras horas del día.

Etiquetas