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Sociedad

Tercer Milenio

Chanel Nº5. La química del glamur

En los años cincuenta, Marilyn Monroe escandalizó al mundo diciendo que, en vez de pijama, usaba Chanel Nº 5. En esa entrevista quedaron unidos dos iconos eternos de seducción y elegancia. Pero, desde el punto de vista químico, el secreto del mítico perfume es una sustancia artificial y bastante corriente: un aldehído.

Preguntada sobre qué ropa usaba en la cama, Marilyn Monroe contestó: «Solo Chanel Nº5»
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EFE

EL PERFUME ESCONDIDO

El tercer enigma molecular era un poco más duro. Ya avisábamos que esta vez no bastaba con lanzarse a ‘googlear’, sin más. La clave estaba en la pista que dábamos al final: «Es algo bastante normal, pensó el chaval mirando por el ventanal. Veía el naranjal, agitado por un fuerte vendaval». Esa frase escondía el tipo de compuesto que se utiliza como nota de salida de un famoso perfume.

Había que fijarse en el final de cinco palabras de esa frase. Y es que la terminación en ‘-al’ corresponde a un tipo de compuestos orgánicos llamados aldehídos. Los aldehídos se pueden sintetizar por oxidación suave de alcoholes, y su nombre se obtiene cambiando por ‘-al’ la terminación en ‘-ol’ del alcohol del cual proceden. Así, el etanol de las bebidas alcohólicas se convierte en etanal.

El cambio de alcohol a aldehído no se ve, pero se huele. Sería una locura usar el etanol para componer la fragancia de un perfume, pero no el etanal. Aunque su olor afrutado es punzante, a bajas concentraciones resulta agradable, como el de muchos otros aldehídos. Por eso, estos compuestos volátiles se utilizan para proporcionar la primera impresión olfativa de perfumes, lo que se conoce como nota de salida.

UN ATREVIMIENTO

Ahora eso es habitual, pero a principios del siglo XX había que ser, no un loco, pero sí bastante atrevido para dar protagonismo, en un elegante perfume, a un vulgar aldehído sintético por encima de los tradicionales y exclusivos extractos naturales de flores y frutas. Y eso fue justo lo que hizo Ernest Beaux, un compositor de perfumes que había sido retado por la diseñadora de moda Coco Chanel para crear un perfume diferente, que oliera como huele una mujer y no como una flor.

Ernest presentó a Coco unos frascos numerados, con las pruebas previas del nuevo perfume. Se dice que ella escogió la muestra número cinco y decidió llamarle ‘Chanel Nº 5’. Tenía predilección por ese número y decidió lanzar el perfume el día 5 del mes 5 de 1921. Fuera o no cosa del azar, la muestra elegida fue todo un éxito.

Un compositor de perfumes, también llamado ‘grand nez’ (’gran nariz’, en francés), plantea sus creaciones como una sinfonía de olores, y en medio de ella introduce unas notas discordantes, que dan personalidad al perfume. La nota de salida la dan los compuestos más volátiles, que son los que detectamos primero. Luego nos llega la nota de corazón, que suelen darla potentes esencias de flores (en el caso del Chanel Nº5 predomina el aceite de ylang-ylang). Y por último percibimos las notas de fondo, los compuestos menos volátiles, que suelen recordar al olor de tierra, madera o especias orientales.

Aunque la composición exacta es un secreto industrial celosamente guardado, sabemos que el mítico perfume contiene, como nota de salida dominante, un aldehído sintético: el 2-metilundecanal (C12H24O). El Chanel Nº5 no fue especial por llevar compuestos químicos artificiales, pero sí fue el primero en darles tanto protagonismo. Y eso marcó tendencia, abriendo una nueva era en el mundo de la perfumería.

MÁS INFORMACIÓN

>>>>Historia del perfume.

>>>>Un libro: 'Perfume. Arte y ciencia'.

ENLACES:

>>>>Ganadores del tercer enigma.

>>>>El cuarto enigma. Envenenamiento natural.

>>>>Bases de concurso.

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