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Sociedad
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Tercer Milenio

Cada vez más automatizados

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Máquina transelevadora en funcionamiento en la sede de Walter Martínez
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CARLOS MUñOZ

ELECTRODOMÉSTICOS

El sistema logístico de BSH Electrodomésticos España se apoya en un único almacén central (CLP) en Pla-Za, cuya superficie es de 80.000 metros cuadrados de los que un tercio se destinan al almacenamiento de pequeño electrodoméstico (cafeteras, aspiradores…), que se almacenan en paletas que se ubican en los 20.000 huecos de estantería tanto convencional como compacta que están disponibles en el CLP, según explica Jesús Egido, director de Logística de BSH Electrodomésticos España.

Los dos tercios restantes de superficie se emplean para el almacenamiento de aparatos grandes (lavadoras, frigoríficos, secadoras…) que se almacenan en piladas de hasta 8 metros de altura directamente en el suelo.

Por el centro logístico pasan unos 6 millones de aparatos grandes y pequeños al año, lo que supone aproximadamente 45.000 camiones. Al CLP llegan los más de 4 millones de aparatos que se producen en las 7 plantas del grupo en España (la mitad se destinan al mercado español y la otra mitad a exportación) y los que se importan de otras fábricas de BSH y proveedores externos para venta en España y Portugal.

La empresa aprovecha las sinergias de la consolidación de todo el 'stock' en un solo punto que, posteriormente, va a ser enviado a todos los clientes nacionales e internacionales. Para el traslado al almacén de los aparatos producidos en las tres fábricas de Zaragoza, se emplea un sistema de muelles automáticos conectados eléctricamente con las plataformas de los camiones que transportan el producto, lo que permite cargar y/o descargar un total de 180 lavadoras o lavavajillas o 240 hornos en menos de dos minutos.

BSH fomenta los modos de transporte más respetuosos con el medio ambiente, especialmente el tráfico marítimo o el ferrocarril, siendo la primera empresa en la plataforma logística de Zaragoza que introduce el ferrocarril. La empresa cuenta con una infraestructura propia con 120 metros de andenes de carga y descarga, más de 400 metros de vía interior propia y un 'container yard' de 2.000 metros cuadrados con capacidad para almacenar hasta 160 contenedores de 40 pies.

TORNILLERÍA

Walter Martínez recibe y envía mercancía a sus clientes desde su sede en Pla-Za, donde dispone de un almacén totalmente automatizado con una capacidad de 12.000 palés y un silo de 3.000 metros cuadrados con una altura de 20 metros. En él, hay dispuestos 5 pasillos y 5 máquinas transelevadoras con movimiento vertical y horizontal al mismo tiempo para meter la mercancía para su almacenaje o sacarla para preparar los pedidos siguiendo el sistema FIFO (el primero que entra, el primero que sale). La capacidad de suministro al mercado supera las 800 toneladas al mes.

Los productos, clasificados por el sistema ABC (según su importancia en los procesos de la empresa), se reparten en los pasillos para que estén equilibrados, comprobando las máquinas transelevadoras las dimensiones de los palés que, antes, se han inspeccionado automáticamente en el puesto de gálibo mediante un sistema de sensores incorporados para cotejar el espacio de ubicación.

La gestión y control de almacén se basa en aplicaciones informáticas diseñadas a medida, a través de las que se gestiona la entrada y salida de producto, según indica Alberto Walter Martínez, director de la empresa. Además, se dispone de dos dosificadores de palés para alimentar el almacén o las áreas de preparación de pedidos. El transporte de los palés se realiza mediante un sistema de rodillos con sensores que detectan su presencia, poniéndose en marcha conforme van llegando. La mercancía se remite en cajas de cartón o de plástico, identificadas con una etiqueta con información sobre la referencia y la cantidad que contiene. El sistema registra la trazabilidad del producto y su manipulación.

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