Despliega el menú
Sociedad
Suscríbete

Tercer Milenio

Empresas con jóvenes ideas

Los buenos contactos no se pagan con dinero. Uno de los frutos de los certámenes y premios que reúnen a jóvenes empresas innovadoras es precisamente ese: comunicar lo que uno hace y conocer lo que hacen los demás. De este intercambio de ideas nacen semillas de proyectos y negocios con todo el futuro por delante.

Logotipo del premio Joven Empresa Innovadora
logo jei

En el Museo del Teatro Romano, con el trofeo del certamen Joven Empresa Innovadora (JEI) entre las manos, ya surgió la posibilidad de que las dos empresas ganadoras de la segunda edición lleguen a hacer un proyecto juntas. La conversación no cayó en saco roto: Sentinel Spain, en la categoría nacional, y Bit Brain, en la local, tendrán pronto una reunión para hablar del tema. Y quién sabe si, entre las filiales que el plan de negocio de Sentinel planea establecer, no se encontrará Zaragoza.

“Es una semilla; esperemos que germine bien”, define Michel Herranz, director general de Sentinel Spain. “Como médico, su producto me pareció apasionante: un sistema que estudia las ondas cerebrales y las utiliza, por ejemplo, para mover una silla de ruedas -explica-. Es una idea a la que nosotros podríamos dar salida, desde nuestra línea de aplicaciones médicas, en casos de trastornos cerebrales y psiquiátricos”.

Bit Brain es una spin off de la Universidad de Zaragoza centrada en el desarrollo y comercialización de la tecnología de interfaz cerebro-ordenador. Sentinel Spain, una empresa radicada en Salamanca que desarrolla novedosos escáneres para su uso en seguridad, industria y sanidad. Coincidir en JEI puede acabar siendo enriquecedor para ambas. Esta puesta en contacto de jóvenes empresas punteras es uno de los mejores resultados que se podrían esperar de un concurso. Más allá del premio.

Son cosas que pasan cuando se logra reunir a un puñado de compañías con mentalidad joven, habituadas a desarrollar proyectos, a pescar ideas al vuelo y también a generarlas. Son gente, señala Herranz, “sin miedo a sentarnos juntos y dejar que salgan ideas, sin esa tendencia a la exclusividad y a esconder todo para que no te copien”. Esto es, en su opinión, una ventaja de este tipo de empresas. De hecho, Sentinel está recorriendo, junto a otras firmas de similar perfil, todos los escalones que le han conducido a la final de Innovate! 2010, que se celebrará en Zaragoza del 30 de noviembre al 2 de diciembre. Las veinte mejores empresas presentarán sus negocios y una de ellas será nombrada Startup del Año. Hace unos meses también participó en un Pitch Slam, compuesto por talleres de posicionamiento en el mercado, captación de capital de riesgo y comunicación del plan de negocio. De todos estos encuentros ha obtenido Sentinel un valioso capital: el contacto con empresas con las que sigue hablando para hacer cosas.

Hasta su participación en JEI, habían estado “metidos en el laboratorio”, sin acudir a ningún concurso. A raíz de ganar, “se ha multiplicado por diez el espejo de la empresa al exterior”, indica Herranz, para quien lo que se logra es “una publicidad dirigida, resaltando lo tecnológico, que atrae el interés de inversores y otro tipo de personas muy específicas. Todo esto ayuda a convencer a la gente de que tu proyecto es real”.

Es lo que ocurre cuando se innova de verdad. “Al principio solo pones”; en Sentinel, “hemos tenido un gasto de 18 millones de euros en tres años”, comenta. Pero solo puede hablarse de innovación cuando “se hacen apuestas reales, con dinero; lo inteligente es conseguir ideas, filtrarlas y que se conviertan en un producto de uso real”. Muchas veces esto “o se hace muy despacio o no se hace”.

Los frutos de esta apuesta ya son tangibles. Pese a lo complicado de la situación general, para ellos ha sido un buen año porque la seguridad en aeropuertos y puertos se ha incrementado. Sentinel Spain ha desarrollado un sistema que permite, en menos de dos minutos, el escaneo tridimensional de cualquier tipo de contenedor y la identificación de materiales potencialmente peligrosos, al cruzar los resultados del análisis de imagen con una base de datos de materiales peligrosos. Esta tecnología, basada en la tomografía computerizada, permite detectar explosivos o droga sin interrumpir la dinámica del puerto.

El desarrollo de este ‘producto estrella’ les está permitiendo dar forma a otros. Como un escáner de control de calidad industrial para validar piezas críticas en automoción y aeronáutica que saldrá en breve al mercado. O un escáner más pequeño para aeropuertos y oficinas de correos que se diseña a medida para cada localización; el primero ya está acoplado a las cintas rodantes de la terminal de carga de Barajas. Estos proyectos han motivado la incorporación de diez trabajadores a la empresa y la intensificación del contacto con la Universidad de Salamanca: doce personas de cuatro departamentos están contratadas en Sentinel a tiempo parcial. Herranz tiene claro que “nosotros teníamos la patente, la idea, pero el conocimiento ha venido de la universidad”.

Etiquetas