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¿Por qué seguimos haciendo una limpieza profunda si rara vez el coronavirus se propaga por las superficies?

En paralelo a las investigaciones sobre la propagación de la covid-19 por superficies, un estudio del Instituto Indio de Tecnología de Bombay determina que las superficies porosas reducen la supervivencia del virus.

Desinfección de una barandilla.
Desinfección de una barandilla.
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"Una persona puede contraer el coronavirus si inhala las gotículas procedentes de una persona infectada por el virus. Estas gotículas pueden caer sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, como mesas, pomos y barandillas, de modo que otras personas pueden infectarse si tocan esos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. Por ello es importante lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol". Esta es una de las advertencias y su correspondiente recomendación que la OMS incluye en su referencia a los modos de propagación del coronavirus.

No obstante, tal y como reconoce la revista científica Nature, todos los estudios e investigaciones de los brotes señalan que la mayoría de las transmisiones se producen como resultado de que las personas infectadas arrojan partículas llamadas aerosoles cuando tosen, hablan o respiran. "La transmisión superficial, aunque es posible, no se considera un riesgo significativo", apunta el artículo.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EEUU indican que la ruta de transmisión por superficies “no se cree que sea la forma principal de propagación del virus”. En paralelo a esta comprensión científica desarrollada durante la pandemia, los gobiernos del planeta han invertido muchos millones en productos de desinfección: 4.500 millones de dólares a finales de 2020. Los científicos, aunque las investigaciones apuntan a la que la transmisión del coronavirus por superficies es limitada, no pueden descartar la posibilidad de transmisión de fómites, palabra con la que se denomina los objetos inmóviles que puede extender la propagación de la enfermedad-. 

En este sentido, la mayoría expertos recomiendan expresamente el lavado frecuente de manos por prevención, aunque algunas voces, como la de la ingeniera Linsey Marr de Virginia Tech en Blacksburg, reclaman que "la atención excesiva en hacer que las superficies sean impecables requiere un tiempo y recursos limitados que se gastarían mejor en la ventilación o la descontaminación del aire que respira la gente. Lavarse las manos es fundamental, pero es más importante mejorar los sistemas de ventilación o instalar purificadores de aire que esterilizar superficies", destaca.

La tela, superficie recomendada

Un estudio realizado por investigadores del Instituto Indio de Tecnología de Bombay (India), demuestra que una gota respiratoria permanece líquida durante un tiempo mucho menor en una superficie porosa, minimizando así la supervivencia del virus, según publica la revista científica ‘Physics of Fluids’. De acuerdo con la investigación, el coronavirus puede sobrevivir durante cuatro días en vidrio y siete en plástico y en acero inoxidable. Sin embargo, en papel y tela, el virus sobrevivió solo tres horas y dos días, respectivamente.

Por este motivo, los investigadores aconsejan "cubrir con material poroso muebles de hospitales y oficinas, hechos de material impermeable, como vidrio, acero inoxidable o madera laminada". En el estudio, se concretó que el 99,9% del contenido líquido de la gota sobre superficies porosas e impermeables se evapora en los primeros minutos. 

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